El Congreso negó el llamado a las urnas con el que se buscaba someter a votación popular 12 preguntas ligadas a la fallida reforma laboral. Los ministros Armando Benedetti y Antonio Sanguino durante la plenaria en el congrso de Colombia.
¿Qué pasó con la Consulta Popular? Las razones por las que la hundieron.
El Senado de la República hundió el miércoles la Consulta Popular que buscaba convocar el Gobierno Nacional para revivir la fallida reforma laboral.
Los integrantes del Senado negaron la consulta en una votación que finalizó con 47 votos a favor y 49 en contra, por lo que no se alcanzó la mayoría necesaria para su aprobación.
Algunos senadores denunciaron que, antes de discutir la consulta, se estaba intentando votar primero la apelación sobre trasladar la discusión a otra comisión.
El senador Ariel Ávila, del partido Alianza Verde, dijo que la reforma laboral presentada por el Gobierno de Petro fue revivida mediante una apelación.
Desde los partidos oficialistas, esta movida fue calificada como una jugadita de la oposición para dilatar o impedir el voto sobre la consulta.
El Senado dice que rechazó las presiones que se presentaron desde Presidencia de la República si se decidía rechazar la consulta popular convocada por el mandatario.
La apelación revive la reforma laboral, es cierto, y lo que nos importa a nosotros es los derechos de los trabajadores, dijo Ávila. Pero para que la reforma se apruebe tiene que darse en 37 días. Es decir, el 20 de junio tendría que estar aprobada.
En los tiempos está muy difícil aprobarla, agregó Ávila con respecto a la aprobación de la reforma que busca, entre otras medidas, que el pago de un recargo nocturno laboral empiece a las seis de la tarde, y que se pague el 100% del recargo por trabajar el día domingo.
Con la decisión del Senado no será necesario acudir a las urnas a votar las preguntas que había planteado el presidente Petro.
Las 12 preguntas de la consulta popular
1. ¿Está de acuerdo con que el trabajo de día dure máximo 8 horas y sea entre las 6:00 a. m. y las 6:00 p. m.?
2. ¿Está de acuerdo con que se pague con un recargo del 100% el trabajo en día de descanso dominical o festivo?
3. ¿Está de acuerdo con que las micro, pequeña y medianas empresas productivas preferentemente asociativas reciban tasas preferenciales e incentivos para sus proyectos productivos?
4. ¿Está de acuerdo con que las personas puedan tener los permisos necesarios para atender tratamientos médicos y licencias por periodos menstruales incapacitantes?
5. ¿Está de acuerdo en que las empresas deban contratar al menos 2 personas con discapacidad por cada 100 trabajadores?
6. ¿Está de acuerdo con que los jóvenes aprendices del SENA y de instituciones similares tengan un contrato laboral?
7. ¿Está de acuerdo que las personas trabajadoras en plataformas de reparto acuerden su tipo de contrato y se les garantice el pago de seguridad social?
8. ¿Está de acuerdo con establecer un régimen laboral especial para que los empresarios del campo garanticen los derechos laborales y el salario justo a los trabajadores agrarios?
9. ¿Está de acuerdo en eliminar la tercerización e intermediación laboral mediante contratos sindicales que violan los derechos laborales?
10. ¿Está de acuerdo que las trabajadoras domésticas, madres comunitarias, periodistas, deportistas, artistas, conductores, entre otros trabajadores informales, sean formalizados o tengan acceso a la seguridad social?
11. ¿Está de acuerdo en promover la estabilidad laboral mediante contratos a término indefinido como regla general?
12. ¿Está de acuerdo con constituir un fondo especial destinado al reconocimiento de un bono pensional para los campesinos y campesinas?
Reforma liberal
El Partido Liberal propuso una reforma laboral alterna al trámite de la Consulta Popular.
Bloomberg
¿Qué futuro le espera ahora a la reforma laboral del gobierno del presidente Gustavo Petro tras revivir en el Senado?
Con el fracaso de la consulta popular, las esperanzas del Gobierno se trasladaron ahora a la reforma laboral, una iniciativa que fue resucitada este miércoles en la plenaria del Senado tras la aprobación del informe de apelación presentado por el senador Fabián Díaz, un miembro del Partido Verde cercano al Ejecutivo.
Sin embargo, la propuesta del gobierno de Gustavo Petro no tendrá un camino fácil. A la ya compleja situación política derivada de la derrota sufrida en la consulta popular y del clima de confrontación que se ha agudizado en el Senado, en parte debido a las declaraciones del propio presidente Petro, se le suma el limitado tiempo que tendría para ser aprobada.
El proyecto tiene menos de cinco semanas -hasta el 20 de junio- para superar los dos debates pendientes: primero en comisión y luego en plenaria. Además, en ese corto plazo también será necesario conciliar los textos, lo que reduce aún más el margen.
El paso siguiente, ahora que se revivió la reforma —que, hay que recordar, se hundió en la Comisión Séptima en marzo de este año—, estará en manos del propio presidente del Senado, el conservador Efraín Cepeda, quien tendrá que definir a qué comisión se traslada el proyecto, puesto que este no podrá volver a la misma en la que se archivó.
Es decir, el Gobierno tendrá apenas 36 días para alinear sus fuerzas en el Legislativo, algo que, dadas las circunstancias, parece difícil. La reforma se hunde por una sumatoria de factores que pasan desde el manejo del trámite legislativo hasta la incapacidad del Gobierno de sumar las mayorías necesarias, señaló el analista Gabriel Cifuentes.
¿A qué comisión irá la reforma laboral?
Durante la plenaria, antes de que se hundiera la consulta, se barajó la posibilidad de que fuera a la Comisión Primera del Senado —así lo incluyó inicialmente en la ponencia positiva de la apelación de los senadores Ariel Ávila y Pedro Flórez, aunque luego lo retiró—, en donde el Gobierno tiene un ambiente favorable tras la salida de David Luna y Humberto de la Calle. En reemplazo de estos dos llegaron Temístocles Ortega y León Freddy Muñoz, dos votos casi fijos.
También podría caer en la Comisión Tercera, donde el Gobierno ya vivió un fracaso tras el hundimiento de la ley de financiamiento. Es muy probable que vaya ahí, hay algunos apoyos de la oposición que pueden ser clave, señaló el analista político Carlos Arias. Sin embargo, la última palabra la tendrá Cepeda.
Pero este no es un escenario inédito, como bien se lo recordó el senador Carlos Julio González, del partido Cambio Radical, al ministro del Interior. En 2005 ocurrió un hecho similar con el proyecto de ley que establecía seguridad jurídica para inversionistas en Colombia (Ley 963).
Ese proyecto se hundió, fue apelado y su apelación fue aprobada por la plenaria de la Cámara. De ahí fue remitido por la presidencia, por competencia y afinidad temática, a la Comisión Segunda, de la que yo era presidente y fui ponente. Ese proyecto fue aprobado y hoy es ley de la República, señaló.
Ahora, en esta oportunidad, el Gobierno se enfrenta a una oposición política que parece haber entendido cómo jugarle, y que, como sostiene Arias, le apostará a frenar el debate. Esto es una pelea que se va a comer los pocos meses que les quedan a los colombianos para sacar adelante otro tipo de iniciativas que hoy hacen falta y para que se discutan temas tan importantes como la salud, la educación o la gestión de recursos en las regiones, afirmó.
Pero en medio de este ambiente de alta tensión, algunas voces independientes han hecho un llamado a la moderación. El exsenador de la Calle, pidió mesura tanto al Gobierno como a los gremios y sectores sindicales de cara a lo que viene. Se debe aprobar rápido una reforma laboral en el Congreso. Los gremios, ponerse la mano en el corazón. Hay aspiraciones respetables de los trabajadores. Y el Gobierno: se entiende su frustración. Pero es el llamado a tener más calma que todos, escribió en sus redes sociales.
La propuesta de Angélica Lozano
Una de las congresistas que abogaba por revivir la reforma y evitar ir a una consulta, la senadora Angélica Lozano, considera que no solo puede haber un debate serio, sino que los tiempos dan.
La congresista de la Alianza Verde, durante el debate y con calendario en mano, mostró que sí se podría lograr su aprobación si mañana mismo se definen los ponentes, si estos radican la ponencia el lunes 19 y si pasa su tercer debate en comisión antes del 27 de mayo. Esto le daría 20 días para que la ponencia llegue a plenaria, se anuncie el debate, inicie y se apruebe en cuarto debate antes del 17 de junio, y de esta forma haya tres días para la conciliación.
Claro que es probable aprobar la reforma laboral en tercer y cuarto debate. Tenemos 38 días. Hay leyes clave que se han destrabado en ese tiempo. (…) Muchas leyes complejas han tenido dos debates en menos de 38 días: Paz Total, SGP, estatutarias agraria y de rendición de cuentas, señaló la congresista.
Por ahora, desde el Pacto Histórico se han centrado en denunciar el supuesto fraude en la votación -hecho por el que ya anunciaron que radicarán una nueva apelación-, por lo que no es clara cuál será la estrategia de aquí en adelante. Sin embargo, el propio Benedetti, durante el debate de la consulta, ya dio indicios de que apostarán todo por la reforma.
Solicitaría, en nombre del Gobierno, negar el informe del senador Gallo y respaldar la apelación presentada por el senador Fabián Díaz, entendiendo que estamos resucitando la reforma. Agradecería que las bancadas de apelación respalden la reforma laboral del Gobierno del cambio, comentó, por su parte, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino.
Redacción Política El Tiempo de Bogotá

