Un grupo de amigos hemos estado animando a un movimiento ciudadano llamado Unión y Progreso.
¿De qué se trata? Tiene que ver con la atención de dos de las necesidades más urgentes y apremiantes de la sociedad venezolana contemporánea. Se trata de trabajar por la unión de los venezolanos y por el progreso de los venezolanos.
La sagrada escritura lo dice muy claramente: “Reino dividido, no prevalecerá”. En los últimos veinticinco años Venezuela ha estado sometida a una política que ha buscado, deliberadamente, la división, la ruptura de la unidad, el quebrantamiento de los lazos de afecto y de solidaridad. Nos han querido dividir entre escuálidos y revolucionarios. Entre ricos y pobres. Entre blancos y negros. Divisiones artificiales y sin fundamento porque nunca los venezolanos nos hemos sentido divididos por razones de raza o de riqueza o de posición social.
Somos como lo canto Ali Primera, Un Solo Pueblo. Un pueblo que tiene 25 años sufriendo las consecuencias de un mal gobierno, de políticas equivocadas, y sobre todo de un empeño fratricida por dividirnos y por separarnos.
Los pueblos que progresan son aquellos que logran remar en la misma dirección. Aquellos que no pierden el tiempo en pleitos inútiles ni en confrontaciones infecundas. En nuestro país se ha gastado demasiada energía en una polarización política absurda. Hemos convertido la lucha política en un campo de batalla agónico donde el que prevalece se siente autorizado a hacer desaparecer a su adversario.
¿Cuál es el acuerdo que promueve Unión y Progreso? Un acuerdo muy sencillo y muy esquemático, tiene cinco puntos.
El primer punto: “más y mejor democracia”. Sin democracia no hay progreso posible, ni hay acuerdo posible. Democracia significa, básicamente, respeto al estado de derecho y a la igualdad de los ciudadanos frente a la ley.
El segundo punto sería: acabar con la inflación y con la recesión. Defender el poder adquisitivo del ingreso de la familia venezolana. Sería progreso económico para todos los ciudadanos y todas las regiones.
El tercer punto sería: progreso educativo. La educación en Venezuela está en el suelo. Los maestros mal pagados y maltratados. Las escuelas en el suelo. El equipamiento escolar da ganas de llorar. Los alumnos, en su mayoría, desnutridos y poco estimulados. El informe de la UCAB al respecto es de una contundencia tremenda.
Sin educación no hay futuro. Sin educación nada tendríamos que buscar en el porvenir. Por eso se impone un gran acuerdo nacional para mejorar la educación en Venezuela.
Seguiremos conversando.

