En una atrevida reseña, que se ha hecho viral en las redes sociales, The New York Times (NYT), honra al prolífico político venezolano, Teodoro Petkoff, como El Mejor Presidente que Venezuela nunca tuvo.
El influyente periódico estadounidense, hace especial alusión, a “la sorprendente transición que tuvo Petkoff, a través del espectro político venezolano, a largo de su fulgurante vida y carrera política”.
Agrega, que de haber triunfado en alguna de las oportunidades en que compitió por la presidencia de Venezuela, en especial, en 2006, “el país podría haber tomado un rumbo diferente al que lo ha llevado al desastre económico y humanitario de hoy” (…).
No es la primera vez, que el prestigioso rotativo norteamericano, se ha ocupado de desgranar la trayectoria, del “Guerrillero de la Libertad”, como lo exaltara en un anterior reportaje para este mismo diario, el periodista venezolano Hugo Prieto.
Mucho antes, y después de su deceso, del cual se cumplirá 7 años en octubre venidero, el polémico periódico neoyorkino, ha divulgado su accionar en la vida política del país, como un verdadero faro de luz.
Desde su particular enfoque, The New York Times, ha dado a entender, que sin haber sido presidente de Venezuela, Teodoro Petkoff, no solo fue el referente moral de una oposición perdida, sin brújula, sino que dictó cátedra de democracia, en un país desorientado.
“Después de darle la espalda al comunismo tras la primavera de Praga de 1968, se convirtió en el ministro de planificación más pragmático en la década de 1990, negociando hábilmente un programa de ajuste estructural con el FMI y manteniendo la economía de Venezuela a flote, incluso, cuando los precios del petróleo cayeron” (…). Destacó.
Y va más allá en su elogiosa apreciación, al señalar: “Sus gestiones para rescatar la democracia dieron resultado y fueron un ensayo precursor del gran triunfo de la oposición en las elecciones legislativas de 2015, a raíz de las cuales el chavismo pisoteó la Constitución de 1999 y hundió al país en la dictadura, la miseria económica y la crisis migratoria” (…).
En los archivos de este bastión de la información y combativa libertad de prensa estadounidense, y del mundo, se ha compilado “la increíble vida” de Teodoro Petkoff, “un venezolano de excepción”, como lo define su equipo de redactores.
Son recuentos históricos fascinantes, que están a disposición de los lectores, tales como, “El Guerrillero de la libertad”, escrito tras su muerte, por el periodista Hugo Prieto, en el que resalta, como Teodoro, como cariñosamente se le nombraba, fue un verdadero artífice de la izquierda democrática venezolana, la política Latinoamérica y en muchas ocasiones, del mundo.
Igualmente se destaca, que su polémico libro, “Checoslovaquia. El socialismo como problema”, se convirtió en un verdadero desagravio, contra el totalitarismo que imperaba en buena parte del mundo, patrocinado por la extinta Unión Soviética”.
Otros reportajes en el New York Times, han influido en la opinión izquierdista mundial, al calificar a Teodoro, como el “ El último estadista de la democracia venezolana”, e ilustran, acerca de su incansable lucha y defensa, por los valores democráticos de Venezuela, y en el mundo.
Pero no es solo el gran diario neoyorkino, quien se ha interesado y ocupado de la azarosa y brillante travesía de Teodoro, por la historia, política venezolana, Latinoamericana y mundial.
Desde la Fundación Friedrich Ebert (FES de Venezuela), mejor conocido como Instituto Latinoamericano de Investigaciones Sociales (Ildis), se elaboró un interesante dossier de podcasts, similar a una serie de televisión, que resume de manera audiovisual, la “rutilante y excepcional vida de Teodoro Petkoff”.
Voces y testimonios de testigos de primera fila, como Gioconda Espina, Diego Bautista Urbaneja, Fernando Rodríguez, Alonso Moleiro, León Arismendi, entre otros intelectuales venezolanos, desgranan, la dimensión política, y experiencia vital de este incansable luchador social.
Es oportuno recordar, que en 2015, El País de España, le confirió a Petkoff, el Premio Ortega y Gasset en reconocimiento a su trayectoria profesional, galardón que no pudo recibir en su oportunidad, por estar privado de libertad, con prohibición de salir del país, por órdenes del No 2 del régimen. Para sorpresa del mundo político, el premio lo recibió en su nombre, el ex presidente y líder Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Felipe González. Quien meses después, viajó a Caracas, y le hizo entrega del laudo, en un emotivo y noticioso acto, celebrado en las oficinas de TAL CUAL.
Y como para cerrar con broche de oro, como se dice popularmente, están los 1960 archivos de la revista de crítica, pensamiento, e ideas, “Trópico Absoluto”, que compendia, en dos grandes volúmenes de 600 páginas cada uno, la más completa autobiografía de este irreverente protagonista de la política, izquierda y democracia venezolana, de los últimos años.
Quedan para la posteridad, una de sus máximas inspiradoras: “conquistar a un enemigo por la espada no puede ser el desiderátum del soberano. Allí es cuánto más habilidad, talento y sabiduría se necesita para hacerlo, sin derramar ni una gota sangre”.
Para nada, está errado el vaticinio, de que Teodoro, “es el mejor presidente que Venezuela nunca tuvo”.
Con información de NYT, FES de Venezuela-ILDIS, El País de España, y revista, Trópico Absoluto.
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