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Gustavo Coronel: Mis dos breves encuentros con Mario Vargas Llosa

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Tuve el honor de conversar dos veces con Mario Vargas Llosa. La primera conversación fue en el aeropuerto de Santiago de Chile, en 1986 o 1987. Subí al pequeño restaurante del aeropuerto a esperar allí mi vuelo y vi a MVLL sentado en un rincón, solo, esperando el suyo. Me acerqué y le dije que aprovechaba encontrar allí para expresarle mi admiración por su trabajo literario y dignas posturas ciudadanas. Me retiraba cuando me invitaba a compartir su mesa. Eso me dio la inolvidable oportunidad de conversar con el gigante que acaba de dejarnos.

La segunda vez fue en 2007, cuando coincidimos en un evento en el Instituto CATO, aquí en Washington DC, y su coordinador, Ian Vásquez, me invitó a cenar con MVLL y su esposa, Patricia.

Nada más emocionante e inolvidable que conversar con un inmortal.

El ingrediente que le falta a Venezuela es la buena ciudadanía

Niños tierra

De: Blog Ciudadanía y Democracia

Una nota sobre diagnóstico y solución

Nota para:

Luis Ugalde

Leonardo Carvajal

Alberto Rial

Fe y alegría

Y, a quienes no conozco, pero hayan trabajado en el análisis y las posibles soluciones sobre este tema.

Pensar sobre este tema ha ocupado bastante tiempo en esta etapa de mi vida. En la juventud y madurez no tuve mucha oportunidad de hacerlo, contagiado por la urgencia diaria, capturado Por un astigmatismo profesional, según el cual nuestra actividad se nos antoja la más importante para el país. Para los médicos, la salud. Para los ingenieros, la infraestructura. Para los petroleros como yo, la buena marcha de la industria que solía generar para la nación los recursos financieros necesarios.

Aun los educadores tendían a pensar en la educación casi como sinónimo de instrucción, como la herramienta que empodera al venezolano para el trabajo, para desempeñar algún oficio. Esto es válido, pero no es todo lo que la educación significa. Porque, casi ausente del discurso educativo venezolano, como reducido a la condición de pariente pobre, se encuentra lo que considera el ingrediente fundamental para lograr que Venezuela pueda ser algún día realmente estable y próspera, una nación de verdaderos ciudadanos y no de simples habitantes dependientes en un estado paternalista y usualmente demagogo, el cual nos ha hablado de nuestros derechos, pero rara vez de nuestros deberes.

Me refiero a la educación ciudadana, la educación en valores, la promoción del humanismo, formar un ser humano que sea un efectivo contribuyente al bienestar colectivo, lo cual no significa abandonar el cuidado de sí mismo y de sus ideales. Lograr la autorrealización y, al mismo tiempo, ser un ciudadano activo en las tareas de mejoramiento colectivo es posible. Mas aun, difícilmente puede existir lo uno sin lo otro. En la contribución que hagamos al bienestar colectivo lograremos encontrar mucho del sentido de nuestra vida.

Esta es una perspectiva poco transitada en nuestra Venezuela, aunque hemos tenido y tenemos algunos excelentes ejemplos de ciudadanos que han hecho énfasis en el tema, con atisbos y hallazgos de mucho valor para la construcción de nuestro futuro.

Algunos analistas de los valores del venezolano que se han ocupado del tema

Leonardo Carvajal

Biografías de educadores venezolanos

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Esta valiosa obra, coordinada por Leonardo Carvajal, incluye la biografía de 200 educadores venezolanos y extranjeros que hicieron su trabajo en Venezuela. No hemos tenido tiempo de leerla en su totalidad, pero pensamos que es un buen punto de arranque para investigar el trabajo de nuestros educadores sobre la educación en valores, quienes han hecho de la educación ciudadana el objetivo fundamental de su trabajo. Debemos ahondar en las razones por las cuales la educación ciudadana parece no haber sido una política prioritaria de nuestro liderazgo político y educativo, a pesar de existir muchos notables hombres y mujeres que así lo han recomendado, desde Simón Rodríguez hasta Antonio Luis Cárdenas.

Humberto Peñaloza (QEPD)

En 1994 el ingeniero de petróleos y líder comunitario Humberto Peñaloza escribió un ensayo titulado: “El Componente Ético del Desarrollo Nacional”, en el cual se preguntaba qué clase de país tendríamos en treinta años. Hoy estamos exactamente a 30 años después y, si Humberto viviese hoy, se horrorizaría de ver el país que hemos llegado a tener. En su escrito Peñaloza hablaba de la necesidad de entrar en una etapa de cultivo al respeto ciudadano y de esplendor moral si queríamos llegar a tener un país floreciente. Evidentemente ello no ocurrió. Peñaloza habló de la necesidad de reestructurar el sistema educativo para fin de promover la convivencia respetuosa.

Peñaloza hace un listado de valores y dice que el sitio donde es posible desarrollarlos en el individuo es en la escuela. Se queja de que este no ha sido el camino tomado por nuestra educación. En esencia, Peñaloza ya decía en 1994 que debíamos cambiar actitudes y valores, lo que nosotros estamos diciendo hoy, pero sus recomendaciones no encontraron campo fértil. Es necesario seguir haciendo énfasis en este mensaje. Peñaloza no fue el único ingeniero petrolero que ejerció la buena ciudadanía activa en nuestro siglo XX venezolano. Mi libro “Ciudadanos del Petróleo en Venezuela”, 2025, menciona múltiples ejemplos de empleados petroleros quienes fueron más allá del ejercicio profesional para ayudar a sus comunidades a ser mejor.

Agustín Moreno

Silverio González

¿Que quieren los venezolanos?

El excelente trabajo de síntesis de Agustín Moreno habla de los diferentes estudios realizados sobre los valores, incluyendo el de Roberto Zapata, 1996, titulado “Los Valores del Venezolano”. (no he podido obtenerlo).

Según Zapata, dice Silverio González, pueden definirse cuatro grupos entre los venezolanos: “los muy materialistas (19%), algo materialistas (46%), algo post-materialista (28%) y muy post-materialista ( Revista Fermentum 100.indd – Saber.ula.ve), cortoplacista de la mayoría de los venezolanos, orientado a la consecución de metas inmediatas de subsistencia, más que a visiones de largo plazo sobre el futuro de la sociedad en la cual vive.

Estudios llevados a cabo por Mikel de Viana, citados por Moreno, apuntan a que: “Cuatro de cada diez venezolanos creen que su vida depende de factores externos a este mundo, tales como la magia, la religión, la suerte o el destino…. un sector representativo de la sociedad venezolana no se siente responsable de tomar sus propias decisiones”.

Alberto Rial

Rial ha dedicado un tiempo significativo a analizar los valores culturales del venezolano, tanto en su libro “La Variable Independiente”, como en sus artículos y conferencias.

La Variable Independiente, libro. Lo estoy esperando para comentarlo en detalle.

Alberto Rial: Venezuela y los rasgos sociales

A la cultura organizacional del venezolano le sobra folklore

 

En artículos de prensa y medios, así como en sus charlas, Rial destaca como principales características del venezolano su apego a lo tribal, una baja motivación al logro y una tendencia a ponerse en manos de regímenes de mano dura, populistas y mesiánicos, a pesar de no desconocer la experiencia positiva de nuestros cuarenta años de democracia, 1958-1998. Añade Rial que muchos compatriotas ven el progreso como producto del azar (loterías) y la competitividad como sinónimo de pecado.

En el video cuyo enlace anexamos arriba Rial nos habla de estudios especialmente importantes hechos sobre este tema, en especial los efectuados por McClellan y por un equipo de la Universidad de los Andes, los cuales estamos tratando de ubicar.

Pasos futuros deseables

En líneas generales creo deseable revisar en detalle el tema de la buena ciudadanía activa en Venezuela, a fin de analizar y contrastar la clase de ciudadano que tenemos hoy en día y el que deberíamos generar para ser un factor de contribución efectiva a la sociedad. Este es, en términos sencillos, el gran paso que hay que dar en Venezuela para salir del pantano de mediocridad en el cual chapoteamos. Crear un buen ciudadano parecería un acto de magia en nuestra Venezuela de hoy, pero ello es perfectamente posible, como producto de un esfuerzo que está al alcance de nuestras manos, si tenemos el coraje y la perseverancia necesaria.

Yo pensaría altamente deseable estructurar un pequeño grupo de estudio que se encargase de estructurar un documento ágil, desprovisto de adiposidad adjetiva que:

· Analice los valores actuales prevalecientes en el venezolano

· Enumere los valores ideales que este venezolano debe asimilar para convertirse de simple habitante en buen ciudadano activo

· Estructure un esbozo inicial de un programa masivo de educación ciudadana que pueda servir de guía a los próximos gobiernos democráticos que tendrá Venezuela, para llevar a cabo la transformación actitudinal del venezolano, de pesado fardo dependiente del estado a factor contributivo de un país civilizado y digno miembro de la comunidad mundial de naciones.

La Venezuela del futuro requiere una masa crítica de buenos ciudadanos que hoy no tiene. La tarea imposible es crearla.

Domingo de Ramos en la plaza de San Pedro

Plaza de San Pedro

Vi en la TV parte de la misa celebrada en la Plaza de San Pedro de El Vaticano el pasado domingo de ramos. No soy creyente, pero me conmueve ver la devoción de la gente sencilla, anhelando ver, aunque desde lejos la figura del Papa, quien hizo breve acto de presencia en silla de ruedas.

La adoración en las caras, el imponente escenario, las palmas al aire, el aspecto solemne de los cardenales y las miradas de asombro religioso de la gente, todo le prestaba a la escena una fuerza que trasciende lo humano. El Papa Francisco, al menos por momentos, me pareció rodeado de una aureola religiosa, casi sobrenatural gracias a la veneración de la cual era objeto por los feligreses.

En la veneración de la gente sencilla radica el poder de la iglesia y, quizás, su verdadera divinidad.

El dilema de nuestra constitución ¿Cambiarla o vivir con ella?

Constitucion de Venezuela

La constitución de 1999, estructurada por una Asamblea Constituyente integrada por chavistas en los inicios de lo que seria una etapa de terror y destrucción para Venezuela (y de la cual aún no hemos salido) es como una especie de Dr. Jekyll y Sr. Hyde, la novela de Robert Louis Stevenson. Tiene rasgos positivos, a lo Dr. Jekyll, el bueno en la novela, pero una buena parte se parece al monstruoso Mr. Hyde.

Dr. Jekyll

La constitución de 1999 contiene, al decir de nuestros mejores constitucionalistas como Alan Brewer Carias y Carlos Ayala Corao, un conjunto importante de reformas constitucionales y de enunciados aspiracionales, aunque ambos ilustres abogados son, en paralelo, bastante críticos de su contenido. Crítico es también Asdrúbal Aguiar en un extenso análisis publicado en, ver:

Constitución 1999 Venezuela Asdrúbal Aguiar

Otro constitucionalista como Ricardo Combellas es mucho más entusiasta con esta constitución y así lo expresa en sus escritos. En líneas generales, la constitución contiene un articulado que incorpora los ingredientes modernos sobre democracia, derechos ciudadanos y función del estado. Pero sus problemas son múltiples.

Sr. Hyde

Al mismo tiempo que reconocen que el documento posee contenidos que reflejan las tendencias modernas en los campos sociales y políticos, los más importantes constitucionalistas venezolanos se muestran muy críticos del documento. No está en mis posibilidades hacer un análisis de estas críticas desde el punto de vista legal y constitucional, pues soy apenas un ciudadano interesado en la constitución de mi país como posible guía de acción. Desde esta perspectiva le he dedicado tiempo a pensar cómo podríamos llegar a tener un instrumento conductor realmente útil, en lugar de lo que tenemos hoy, ver:

Gustavo Coronel: Seis reflexiones de un geólogo sobre la Constitución

Gustavo Coronel: La Constitución de Venezuela y la propuesta constitucional chilena: herramientas para el atraso 

Desde mi punto de vista de simple ciudadano, al leer la constitución veo que estos son los principales problemas que le restan credibilidad y majestad y que la han convertido, casi, en letra muerta.

1. Fue concebida por el chavismo con el propósito de darle al paracaidista maneras de permanecer en la presidencia de manera indefinida. Una vez que fue aprobado por los miembros de la asamblea fue objeto de manipulación por un pequeño grupo, lo cual fue su primera violación, introduciendo cambios que la deformaron todavía más. Después de esto, ha sido utilizado de manera abusiva por el chavismo/madurismo, invocada solamente cuando les conviene. La manera como ha sido manejada por el régimen le resta mucha credibilidad.

2. Es un documento muy voluminoso, como si se pensara que mientras más pesado mejor, contiene nada menos que 350 artículos. Es evidente que no está hecha para familiarizarse con ella, porque ¿quién puede digerir este monstruo? Una constitución es para ser digérida y esta es demasiado obesa para serlo. Una constitución es para guiarnos en el ejercicio de buena ciudadanía y, como se verá al leerla, esta constitución es de incumplibles dictámenes. Por ejemplo, los artículos 76, 78, 80-89, 99-101, 104, 108, 110, 111, 117 son de imposible cumplimiento por parte del estado pues están dedicados a garantizar a los ciudadanos servicios y beneficios que el estado no puede ni podrá nunca garantizar, por carecer de los recursos necesarios. Estos artículos son simples expresiones de deseos incumplibles, presentados de manera demagógica en términos de garantías. Al no poder materializarse tales garantías, ello devalúa el documento, lo convierte en una mentira. Y una mentira no es lo que Venezuela necesita como constitución.

3. Al ser muy voluminosa es excesivamente prescriptiva, constitucionaliza hasta lo coyuntural. Por ejemplo, el artículo 303 estipula que por razones de soberanía el estado conservará la totalidad de las acciones de Petróleos de Venezuela, haciendo imposible que esa empresa pueda ser vendida/privatizada a menos que se reforme la constitución. Menos mal que al eliminarse tal empresa, que es lo que debería hacerse, no sería necesario tocar la constitución.

Qué hacer con esta constitución

Hay demócratas venezolanos quienes piensan que sería necesario convocar una nueva asamblea y constituirse a fin de redactar una nueva constitución. Difero respetuoso pero vigorosamente de esa alternativa porque el país no está para una nueva constituyente y constitución. Hemos tenido 27 de ellas y las constituyentes son un indeseable elemento de distracción nacional. Venezuela necesita acción, no más reuniones y discusiones de relumbrón, no más escenarios para los narcisistas de la figuración.

Al mismo tiempo, pienso que la constitución actual, con su adiposidad y sus componentes militaristas y presidencialistas, con su numeroso articulado de imposible cumplimiento, no puede seguir siendo la guía de una Venezuela que desea ser moderna, civilizada, progresista, sensata. Creo que la solución estará en una reforma constitucional, la cual se oriente a podar significativamente la hojarasca que hay en la constitución chavista y la convertir en un instrumento ágil y de verdadero contenido ductor para los ciudadanos venezolanos, una constitución de la cual todos podamos sentirnos orgullosos. Eso sí, una reforma que no sea redactada por gente como Cilia Flores y Herman Escarra.

Comentarios sobre mí libro: Ciudadanos del petróleo en Venezuela

Gustavo Coronel

Evanan Romero

Muy valioso y sobre todo por venir de Gustavo Coronel, quien es hoy en día algo como la conciencia de la Industria Petrolera Nacional. Muchos temas y señalamientos sobre todo lo que dice que la destrucción de Pdvsa arrancó en los años 90. Sugiero que en algún momento se organice un grupo de análisis y opine sobre estos temas. Ya una vez lo hicimos y determinamos una secuencia que arranca en 1982, con la toma por el Búfalo Bruzual del fondo de inversiones en $ de Pdvsa y concluye con la desastrosa eliminación de las filiales en Barquisimeto, como una secuencia que fue mortal para la meritocrática PDVSA.

Eddie Ramírez

Ciudadanos del Petróleo en Venezuela ¿Quiénes contribuyeron al desarrollo de nuestra principal industria y quiénes la destruyeron?

¿El petróleo sale solo? ¿Los petroleros que vinieron del exterior eran unos explotadores de nuestra riqueza y no se preocuparon por formar recursos humanos venezolanos? ¿Los que asumieron la conducción de las actividades petroleras después de la nacionalización eran insensibles ante el acontecer nacional? ¿Quiénes contribuyeron al desarrollo de nuestra principal industria y quiénes la destruiron? Estas y otras preguntas las responde un joven geólogo de 91 años.

Gustavo Coronel, además de identificar a los aportes de los petroleros venezolanos desde La Alquitrana hasta nuestros días, es un apóstol que predica que Venezuela requiere que se formen buenos ciudadanos. Entre los trabajadores petroleros y el resto de los venezolanos ha habido poca empatía. El libro de Coronel es una contribución para que conozcamos quiénes fueron los principales actores de los logros, quiénes fueron los detractores, sea por ignorancia o por ideología política, y quiénes han sido los corruptos que arrasaron con nuestra principal industria…. Coronel escribe que las petroleras extranjeras se preocuparon por formar personal venezolano, otorgando becas para posgrado en el exterior. Inicialmente por iniciativa propia, posteriormente por presión del Colegio de Ingenieros de Venezuela. Guillermo Zuloaga y Nicanor García llegaron a ser directores de la Creole y José Martorano de la Shell, Hans Krause fue vicepresidente de Shell Venezuela, Guillermo Rodríguez Eraso fue vicepresidente de Creole y Alberto Quirós Corradi presidente de Shell. Siro Vásquez fue director y vicepresidente de Exxon Corporation, el cargo más alto que haya ocupado un venezolano en el mundo petrolero.

En el libro se mencionan otros distinguidos petroleros, entre ellos Humberto Peñaloza, Aníbal Martínez y Efraín Barberii…. Según su autor, el proceso de nacionalización o estatización fue exitoso porque la industria petrolera ya contaba con personal venezolano altamente calificado. Además, al mismo contribuyó la Agrupación de Orientación Petrolera (AGROPET), organización que nació por iniciativa de Coronel y otros, y que expuso ante el mundo político las complejidades de la actividad petrolera. Este fue el primer caso en que los petroleros se apartaron de las actividades cotidianas para defender el manejo adecuado del petróleo.

El segundo fue en el 2002, en abril en la lucha en defensa de la meritocracia y en diciembre en defensa de la democracia. Sobre la nacionalización opina que durante algunos años pareció haber sido certificada y Pdvsa se convirtió en una de las principales petroleras del mundo. Sin embargo, ese mismo éxito le dio al mundo político la errónea impresión de que el petróleo no era tan complicado de manejar, lo que los llevó a la intervención política, que se inició en la década de los 90… Según Coronel, la trágica experiencia de Pdvsa muestra que el Estado no debe operar una empresa petrolera, concepto que compartimos muchos. Desde luego, este artículo es una píldora del contenido del libro. Tanto los petroleros, como los ciudadanos que se preocupan por nuestro principal recurso natural no renovable deben leerlo.

Sebastián Navarrro

la publicación del libro “Ciudadanos del Petróleo en Venezuela: Aportes para su historia” es el retrato que faltaba de lo mejor de nuestro IPN, de las inolvidables figuras que el país tuvo el lujo de tener hasta 1998. Entre otras, las menciones a Luis Marcano Coello y Alberto Quirós Corradi son justas, y vaya en cuánto deuda,… notable es el análisis de las distintas personalidades, visiones encontradas, puntos de acercamiento, decisiones y estrategias, que estuvieron en posiciones claves desde 1976.

En el libro hay un interesante tópico que me llama mucho la atención, el choque de la visión carlosandresperecista ante la Apertura Petrolera y su “deseo que PDVSA mirara hacia adentro”. Ese tema me pareció importante porque pone pie en la playa de un estudio más profundo de las visiones encontradas entre el poder político y el poder gerencial de la petrolera, y el contraste de aquella década con lo que finalmente los acontecimientos derivaron a la postre.

Coincido totalmente cuando se refiere a lo que se hizo al englobar todas las operaciones bajo PDVSA en 1996, haciendo mención a lo que pasó con Pemex.

Las notas al final del libro, por parte de esa pléyade de grandes figuras de nuestra historia contemporánea, me ha dejado también una gran sensación de felicidad. Este libro está llamado a ser referencia porque no hay nada que anote el devenir de la IPN con la dosis de sensatez con la que analiza cada giro. Allí no hay cabida para la parcialidad panfletaria y esa es otra de sus bondades.

Sam Messulam

Gustavo:

Acabo de terminar de leer tu último libro, fascinante como interesante. Al haber estado, como dices en tu libro en el medio de toda la historia, como personal de reparto, lo hace todavía más impactante. Es un recuento que honra la gente del petróleo y espero que un día Venezuela le rendirá tributos a todos los hombres y mujeres que participaron en esa saga. El escrito en doble espacio lo convierte en una lectura fácil.

Felicitaciones, éxito y un gran abrazo.

Bachianas Brasileñas 2 – Heitor Villalobos

Villalobos

Todos a bordo del trencito de Caipira para un viaje mágico

 

Diario de viernes 18 de abril de 2025

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