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Eduardo Fernández: 19 de abril

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El 19 de abril de 1810 fue jueves santo. Ese día se produjo un acontecimiento que sacudió las bases del imperio español en América. El capitán general, representante del Rey de España, era don Vicente Emparan. El Rey, por cierto, era un prisionero de Napoleón Bonaparte. En el cabildo de Caracas un grupo de patriotas venezolanos se reunieron para promover una Junta Defensora de los derechos de Fernando VII. Artificio detrás del cual se escondía el propósito de dar los primeros pasos para lograr la independencia de Venezuela.

El capitán general Emparan fue llamado a Cabildo. Para ganar algún tiempo, el alto funcionario alegó que se dirigía a la iglesia catedral metropolitana para cumplir con las obligaciones religiosas de aquel día. La Asamblea liderizada por el canónigo Madariaga le exigió atender los reclamos del cabildo que tenía como propósito revelarse frente a la usurpación de los franceses. Increpado Emparan resolvió consultar muy democráticamente al pueblo congregado: ¿Ustedes quieren que yo los mande o no? La respuesta fue un NO unánime y el mandatario, de nuevo muy democráticamente, respondió: “Si ustedes no quieren que yo los gobierne, yo tampoco quiero mando”.

¡Qué bueno sería que Nicolás Maduro siguiera el ejemplo de Vicente Emparan! El 28 de julio del año pasado, 2024, el pueblo de Venezuela fue consultado, como lo había sido el 19 de abril de 1810. La respuesta fue contundente. La mayoría abrumadora del pueblo venezolano se pronunció a favor del cambio. A favor de la candidatura presidencial de Edmundo González Urrutia, que era el abanderado de todos los venezolanos que apostábamos por un cambio pacífico, democrático, constitucional y electoral.

Lamentablemente, a diferencia de Emparan, la respuesta de Maduro fue: “ustedes quieren cambio, pero yo me quedo aquí, por las buenas o por las malas”.

Los acontecimientos de abril de 1810 convirtieron a aquella apacible aldea, que era la Caracas de entonces, en la precursora de la independencia de todo un continente. Por eso, nuestro himno nacional dice orgullosamente: “Seguid el ejemplo que Caracas dio”.

Los caraqueños de 1810 querían lo mismo que los caraqueños de hoy, 2025. Independencia, democracia, estado de derecho, respeto a los derechos humanos, fin de la esclavitud, dignidad nacional. Cero presos políticos, progreso económico, fin de los odiosos monopolios de la Compañía Guipuzcoana. Hoy, como ayer, apostamos por un cambio pacífico y civilizado. ¡Ojalá tengamos éxito!

Seguiremos conversando.

 

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