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Alejandra Jiménez Pomárico: La oración de Acsa

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El quebranto se apoderó del corazón esta semana ante la oportunidad de profundizar en una palabra que rompió el silencio y la incertidumbre en la que reposaba un corazón expectante, se trata de la historia de una mujer de la que poco se habla, pero cuya fe bendijo a sus generaciones. Me refiero a Acsa, una chica que fue entregada como galardón a un guerrero valiente, el cual conquistó territorio para su pueblo, y cuando ella le estaba siendo entregada la persuadió de pedir territorios para labrar; entonces, ella bajó de su asno y acercándose a su padre le dijo: -ya me has dado tierras en el Néguev (una tierra seca) dame también manantiales-. Fue así como su padre le otorgó manantiales en las zonas altas y bajas (Jueces 1:13-15).

Analizar esta corta pero interesante historia ha reacomodado las fibras de mi corazón, ya que de principio a fin es altamente enriquecedora. Pienso que la visión la tuvo su esposo, el guerrero valiente, quien después de conquistar la tierra entendió que haría falta hacer mucho más para poseerla como desarrollar cultivos, y para ello harían falta fuentes de agua. Acsa baja de un asno para comunicar su petición, se despoja de una condición o posición de dispensa para acercarse a su padre; y, por último, me impacta la reacción del padre, que primer lugar pregunta lo que sucede a su hija, y una vez que está al tanto de la petición en lugar de ofrecer una sola fuente de agua, le otorga múltiples manantiales en zonas altas y bajas como rodeando el territorio que ya le ha entregado.

Se puede rumiar tantas veces se encuentren zambullidos los individuos en situaciones, entornos o temporadas que parecen desiertos de los que no saldrá absolutamente nada con vida o valor. Sin embargo, es más sabio bajarse de cualquier condición privilegiada o despojarse de gracia en total consciencia de la circunstancia para con valentía, en lugar de quejarse, decir al Padre: dame fuentes de agua para poder trabajar y darle vida a la tierra que ya me has entregado. Sin duda, el regente de los cielos verá, pesará el corazón, y como es el único capaz de hacer más abundantemente de lo que se pide o espera, seguramente otorgará no una sino varias fuentes, herramientas, estrategias y recursos limpios que permitan fructificar.

Si un par de líneas esconden tanta riqueza, en cuanto al consejo del mismo cielo para con sus hijos, en circunstancias de sequía, cuanta más bendición no habrá en obedecer dicho consejo. Si hoy puedes reconocer una porción desértica entre tus territorios, sé valiente y preséntate ante el Padre, Él está listo para bendecir con múltiples manantiales limpios para que provoquen vida, esa que se sustenta con recursos celestiales y terrenales que serían los manantiales de arriba y abajo.

@alelinssey20

 

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