pancarta sol scaled

Jesús Alberto Castillo: ¡Rendirnos, jamás!

Compartir

 

El país es la gente. Esa de carne y hueso que todos los días se levanta y lucha frente a las adversidades. No se amilana y sigue pa’ lante dando lo mejor de si. Es una tarea que implica consenso, voluntad y ganas de superar los obstáculos que se presentan en la vida.

Venezuela sufre una grave crisis estructural, vale decir, económico, política y moral. Es un país arrinconado y doblegado ante un régimen político que ha inducido la degradación ética y lo controla todo a través de dádivas y el miedo. Es un modelo que cautivó a gran parte de la población al ofrecer un paraíso en la tierra hace más de 26 años.

A lo largo de estos años, nuestro país no ha podido ingresar todavía a los avances del siglo XXI por las perversas prácticas de ese modelo político. Sus principales burócratas han logrado quebrar la psiquis colectiva. Venden desesperanza, mediocridad, odio a quien piense diferente y, básicamente, a no creer en ningún proceso electoral para mantenerse en el poder por cualquier vía. No es casual, entonces, que hayan desconocido la voluntad popular expresada el 28 de julio. La estrategia es clara: hacer creer que dictadura no sale con votos.

De manera que es comprensible la gran desesperanza existente y el rechazo de un importante sector de la población en no saber nada de elecciones. Algunos ya han tirado la toalla y aceptan que habrá dictadura para rato. Otros creen que vendrá un salvador desde afuera para salvarnos de esa terrible pesadilla.

Mientras eso está ocurriendo ¿nos vamos a cruzar de brazos? ¿Vamos a seguir esperando que la comunidad se conduela de nosotros y vengan por nuestra ayuda? Esa no debe ser la actitud. Hay que salir de la inacción y hacer uso, por lo menos, de la única herramienta que tenemos, el voto, para dar la pelea antes de que sea demasiado tarde.

Es cierto que ninguna dictadura entrega el poder fácilmente. Sería iluso quién piense lo contrario. Pero no debemos rendirnos jamás ante las adversidades y seguir creyendo que van a venir por el dictador. Para que aquí se produzca un cambio político la gente debe estar movilizada, resistir con sobrada inteligencia frente a los que hoy detentan el poder ilegítimamente.

Por lo menos, algunos venezolanos hemos optado en hacer uso del voto, aunque para algunos resulte un sacrilegio. Seguimos dando la batalla en medio de un régimen que lo controla todo, pero que está desnudo y desmoralizado a los ojos de todos. No tenemos ninguna duda que en él hay fricciones internas y que cualquier cosa puede pasar en las venideras elecciones. En política nada está descartado. Por eso hay que dar la pelea y no rendirnos nunca.

Profesor universitario

 

Traducción »