Primera Etapa de su Gestión.
El Programa de Febrero.
Apertura y cierre de los partidos políticos
El Plan Trienal o Plan de Abril de 1938
Aspectos Económicos del Gobierno de López Contreras
En el ámbito de la Cultura y las Bellas Artes
En cuanto a la política internacional,
El Regreso a su normalidad.
Epilogo.
Fuentes Consultadas.
El general Eleazar López Contreras, formó parte del grupo de los sesenta (60) hombres que acompañaron a Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, desde el Táchira hacia Caracas, cuando lideró la Revolución Liberal Restauradora el año de 1899.
A partir de ese momento, acompañó a esos dos hombres en sus ejercicios presidenciales en diferentes cargos hasta que asume la presidencia de la república de manera provisional, el 18 de diciembre de 1935, a causa de la muerte de Juan Vicente Gómez, a quien acompañó en su último periodo presidencial, ocupando el cargo de ministro de Guerra y Marina, y ese día, el Gabinete Ejecutivo se reunió en Maracay y encargó de la Presidencia a López Contreras para que completara el período de Juan Vicente Gómez.
López Contreras, era un hombre conocido por su cordura y paciencia, lo que llevó a expresar a Manuel Caballero, acerca de la vida y obra de López Contreras, lo siguiente:
“En política, hay una lección suya que casi ningún líder político sigue: la larga paciencia. López no se precipitó ni buscó ningún atajo: esperó hasta que al Benemérito le dio la perra gana de ir a presentar cuentas al Creador”.
Se pensaba qué con López Contreras, se continuaría con los preceptos del Gomecismo, pero sucedió todo lo contrario, ya que López Contreras utilizó su estancia en los diferentes cargos que ocupó, así como en sus ratos libres para instruirse y cultivarse en materia educativa y literaria, formación que le sirvió para cambiarlos profundamente, como ha sucedido muchas veces en la historia de las transiciones: el que hace el cambio viene del vientre de lo que hay que modificar
Pudiéramos señalar que la actuación del General López Contreras al frente de la presidencia de la república fue provechosa para la Venezuela de aquellos momentos, dado que actuó de una manera totalmente diferente a su antecesor, a pesar de las dificultades que confrontó en su gestión, debido a que para esos momentos, ya se estaban gestando en la sociedad venezolana aspiraciones de un cambio democrático.
Primera Etapa de su gestión:
El 14 de febrero de 1936, con el liderazgo de integrantes de la generación de 1928, encabezados por Jóvito Villalba y el rector de la Universidad Central de Venezuela, muchos caraqueños dejaron el miedo y salieron a las calles para exigir una mayor apertura política del recién inaugurado gobierno, y a manifestar en contra de los vestigios del régimen gomecista, llegando a las puertas del Palacio de Miraflores, y fueron recibidos por el presidente. Ante esos planteamientos, López Contreras decide presentar un programa de Gobierno, el cual comprendió dos fases, el primero fue denominado “El Programa de Febrero”, desde febrero de 1936 hasta abril de 1938, cuando presentó el Plan de Abril, llamado también el Trienio de 1938 a 1941, en ambos se hacía una revisión de las áreas problemáticas del país y de las soluciones que el régimen consideraba como convenientes para enfrentarlas. Uno de los puntos más importantes propuestos en plan de febrero, era el de la promulgación de una nueva Constitución Nacional, acorde con las nuevas fuerzas políticas y sociales que estaban emergiendo en el país.
Igualmente, en dicho documento se establecía la reorganización de la administración de Justicia, de la educación y el reconocimiento de las libertades y derechos relativos al trabajo, mediante la creación de una Oficina Nacional del Trabajo, la cual estuvo dirigida por el joven estudiante Rafael Caldera, encargado de preparar La Ley del trabajo.
Otros aspectos considerados en el llamado “Programa de Febrero“, eran los relacionados con problemas estructurales de Venezuela, tales como la salud, la educación, la agricultura y un plan estructural de viviendas y de construcción de carreteras.
En esos años, el país confrontaba un gran déficit de viviendas, dado que por la explotación de los hidrocarburos, se produjo un proceso de traslación de los ciudadanos del campo a los centros petroleros y las diferentes ciudades del país y especialmente a Caracas, en la búsqueda de mejores condiciones de vida, lo que ocasionó un explosivo crecimiento demográfico de la capital y por solicitud de Elbano Mibelli, Gobernador del Distrito Federal de 1936 a 1940, se llevó a cabo el primer estudio urbanístico de la ciudad y que estuvo bajo la asesoría de un grupo de urbanistas franceses miembros de la École Supérieure d´Urbanisme liderados por el Ing. Maurice Rotival. Este plan de renovación urbana, sería publicado en 1938 en la primera edición de la Revista Municipal del Distrito Federal con el nombre de Plan Monumental de Caracas. Las propuestas del plan se focalizaron en el casco tradicional de la ciudad de Caracas y trató de dar respuesta al deterioro ambiental y sanitario del centro de la ciudad, con las construcciones de las avenidas Bolívar, Baralt, Urdaneta y el diseño del Barrio El Silencio, entre otras obras. Es decir, el gobierno trató de solucionar una serie de problemas urbanísticos y ambientales que se habían originaron durante algunos años, y esa fue la segunda renovación urbana realizada en Caracas, dado que la primera la realizó Guzmán Blanco, con las diversas obras que construyó.
Con relación a la salud, se proponía el desarrollo de una campaña sanitaria a nivel nacional, en la que se incluía la lucha contra enfermedades y la creación de un Instituto de Higiene Rural, Epidemiología, Mariología y Puericultura, designando como director al Dr. Arnaldo José Gabaldón, quien había estudiado esas especialidades en estados unidos, quien trajo recomendaciones de la Conferencia de Directores de Salud Pública de Washington en 1936. También fue creado el Ministerio de Agricultura y Cría debido a la importancia que la política de López Contreras intentaba atribuirle al desarrollo agrícola.
La Ley del Trabajo fue promulgada el 16 de julio de 1936. La nueva ley consagraba el derecho de asociación colectiva y el de huelga, ya que el espíritu de la misma buscaba la consolidación de una clase obrera a través del reconocimiento de los derechos fundamentales de los trabajadores.
Con base a esta la ley fue que tuvo lugar la huelga de los trabajadores petroleros en diciembre de 1936, cuando las empresas extranjeras explotaban nuestro petróleo y se negaron a reconocer los sindicatos obreros, a aumentar los salarios, a rebajar la jornada a 8 horas diarias, a eliminar las alambradas que rodeaban las zonas en las que vivían, a suministrar agua potable, viviendas higiénicas y servicios médicos; aumento del salario mínimo a Bs. 10,00 y a la igualdad de salarios entre extranjeros y nacionales, y un aumento del 25% a los obreros que no vivieran en las casas de las compañías, y el descanso dominical obligatorio, así como mejorar la seguridad social e industrial de los trabajadores.
El 22 de enero del 1937, el presidente de la República decretó la reanudación del trabajo, por lo que concluyó dicha huelga, y en el mismo decreto, se reconocía el aumento de un bolívar (1bs), teniéndose así la primera experiencia sindical dentro de un marco legal moderno.
El 6 de agosto de 1936 fue la creación del Consejo Venezolano del Niño y el Estatuto de Menores, bajo las ideas expuestas por el psiquiatra Rafael Vegas Sánchez.
En cuanto a la educación, se planteaba la reorganización de la educación nacional, mediante la lucha contra el analfabetismo, la práctica del deporte, la creación de Liceos y Escuelas de Artes y Oficios, así como de Comercio y de un Instituto Politécnico, la reorganización de las universidades y envió a Mariano Picón Salas a Chile, con la finalidad de intercambiar ideas acerca de la formación de profesores para la educación media, por lo cual se planteó la creación de un Instituto Pedagógico para la preparación del profesorado, así como la creación de escuelas de artes y oficios.
Con relación al desarrollo de la agricultura, se logró el establecimiento de un catastro de tierras baldías, así como la creación de una Escuela Superior de Agricultura y Veterinaria. Para llevar a cabo estos proyectos se propuso una reforma del sistema tributario, la elevación de la renta minera y la reorganización del sistema bancario nacional mediante el establecimiento de un Banco Central de emisión.
También de acuerdo al programa de febrero, se creó el Servicio Técnico de Minas y Geología, ese año de 1936 y avanzó la educación progresivamente, creando el Instituto Pedagógico de Caracas en 1937 para la formación de profesores de educación media o el bachillerato; el Cuerpo de Bomberos de Caracas el 5 de julio y La Guardia Nacional el 4 de agosto de1937, mediante el Decreto Nro. 1320, para servir de cooperación a las fuerzas armadas y la policía.
El 19 de enero de 1937, emitió el decreto para la fundación de Ciudad Ojeda como un núcleo para albergar los habitantes de la población palafítica de Lagunillas de Agua, destruida por un pavoroso incendio en años anteriores.
Igualmente, se planteaba fomentar la inmigración y colonización interior del país, para lo cual se creó por ley el Instituto Técnico de Inmigración y Colonización en 1937, con el que se inició un programa de apertura a la inmigración calificada. También se acordó la modernización del ejército e incentivar, con ayuda del Estado, el aparato productivo nacional.
Gracias a estas iniciativas del Programa de Febrero expuesto por López Contreras a la nación venezolana, se apaciguó en parte las exigencias de la oposición existente, pero algunas organizaciones políticas continuaron proponiendo programas, exigiendo mayor democratización política y económica del país. Aunque este Programa, no logró las transformaciones aspiradas por los opositores al gobierno, significó cambios sustanciales en la Venezuela de comienzos del siglo XX, fue el primer gran proyecto de reforma del Estado moderno, A lo cual Mariano Picón Salas, emitió la famosa frase. “Venezuela entró al Siglo XX”.
En cuanto a las demandas políticas, lo primero que hizo López Contreras fue decretar la libertad de los presos políticos. Y presentar ante el Congreso de La República, una reforma de la Constitución, en la cual se rebajaba el periodo presidencial de siete a cinco años y en abril de 1936, y este lo designó Presidente Constitucional para el período de 1936/1941.
Apertura y cierre de los partidos políticos
Dada la apertura socio política que se concebía en el Programa de Febrero, se crea El Movimiento de Organización Venezolana (ORVE), liderizado por Alberto Adriani y Mariano Picón Salas, al que también se afilia Rómulo Betancourt, quien con sus propuestas va liderizando el movimiento y se convoca para el 1 de marzo una concentración en el Nuevo Circo de Caracas.
Los inclinados a los sectores de izquierda, con ideas radicales crean el PRP (Partido Revolucionario Progresista), mientras los estudiantes de orientación católica, inspirados en la Doctrina Social de La Iglesia, fueron liderados por Rafael Caldera, Pedro José Lara Peña y Lorenzo Fernández, quienes forman la (UNE) Unión Nacional de Estudiantes, que se distingue de la Federación de Estudiantes de Venezuela (FEV).
A lo largo del año, dada la diversidad de opiniones de los dirigentes que lideraban ante la opinión pública, proponen crear un partido que las agrupe a todas, aunque ya existían diferencias por los dirigentes que estaban apegados al comunismo pregonado desde la Unión Soviética, los cuales comulgaban con un credo de izquierda y los que aducían el nacionalismo, lo cual demostró posiciones encontradas entre ambos factores. La organización que se creó se denominó el PDN (Partido Democrático Nacional), y reunía a muchos de los integrantes de ORVE, PRP, Frente Obrero, Frente Nacional de Trabajadores y Bloque Nacional Democrático de Maracaibo.
La junta directiva del partido la presidía Jóvito Villalba, y la integraban Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Miguel Otero Silva, Antonio Arráiz, Guillermo Meneses, Miguel Acosta Saignes, Gonzalo Barrios y Mercedes Fermín, entre otros.
De acuerdo con lo estipulado en la Constitución de 1936, se decretó la Ley de Censo Electoral y Elecciones para el 12 de septiembre de 1936, la cual habría de regir las elecciones de senadores y diputados al Congreso Nacional, de los diputados a las asambleas legislativas de los estados y de los miembros de los concejos municipales en todo el territorio nacional con el objeto de renovar la mitad, tal como lo establecía la Constitución, de las cámaras legislativas (senadores y diputados), cada 2 años. El voto era directo para los varones mayores de 21 años que supieran leer y escribir.
La elección de los senadores sería hecha por la Asamblea Legislativa de cada estado y la de los diputados por la Asamblea de todos los concejos municipales de los estados. La elección del presidente de la República continuaba, al igual que antes, en manos del Congreso Nacional. La Ley de Censo Electoral y Elecciones constituye, sin embargo, el primer paso para poner a andar la maquinaria democrática después de más de 30 años de haberse perdido todo sentido y posibilidades de funcionamiento. El 28 de enero de 1937, se efectúan las elecciones de segundo grado para la renovación parcial de la Cámara de Diputados. El Concejo Municipal de Caracas renovó la mitad del número de Diputados asistentes al Congreso por el Distrito Federal y entre ellos, resultaron electos como principales: Rómulo Gallegos, Martín Pérez Guevara y Oscar Augusto Machado. También se efectuaron elecciones para constituir los concejos municipales y asambleas legislativas.
Para estos cuerpos, resultaron electos destacados líderes activos de la oposición; pero la Corte Suprema de Justicia anuló su elección, alegando que eran de filiación comunista. Entre ellos se encontraban: Raúl Leoni, Juan Oropeza, Héctor Guillermo Villalobos y Jóvito Villalba.
En noviembre de 1936, el PDN había solicitado su legalización pero no le fue concedida por el Gobierno. Luego, para las elecciones municipales de enero de 1937, integrantes de estas fuerzas se presentan y ganan, en algunos casos, pero la Corte Federal y de Casación anula las elecciones invocando el inciso 6 del Artículo 32 de la Constitución Nacional vigente, que prohibía actividades comunistas en Venezuela. Finalmente, en febrero de 1937 el Ejecutivo Nacional declara la ilegalidad de las organizaciones políticas de izquierda, y el 13 de marzo de 1937 emite un decreto de expulsión por un año del país de 47 dirigentes de “las izquierdas”, y ordenaba la disolución de todos los partidos y agrupaciones políticas.
De esta manera concluyó la apertura democrática que López Contreras había iniciado el 18 de diciembre de 1935
El gobierno de López Contreras, como no tenía una base social ni política trató de impulsar entidades asociativas que le fueran afectas y, para ello, creó la Central Bolivariana de Trabajadores y las Juntas Patrióticas, que eran unas asociaciones comunitarias pro gubernamentales, así como Las Asociaciones Cívicas Bolivarianas (ACB), las cuales fueron ideadas para incidir en los procesos electorales municipales que determinaban la conformación de los cuerpos deliberantes como el Congreso de la República. En las elecciones municipales de 1940, las ACB obtuvieron un importante triunfo electoral que les permitió controlar el 60% de los circuitos electorales.
El Plan Trienal o Plan de Abril de 1938,
Es publicado en la Gaceta Oficial, el 7 de mayo de 1938 y constituye un intento para dar cumplimiento efectivo al «Programa de Febrero» presentado al país en 1936. López Contreras expone que su experiencia de 2 años lo ha llevado al convencimiento de que las necesidades públicas más esenciales estriban en una mayor producción y rendimiento de la economía nacional, en el abaratamiento del costo de la vida y basado en la trilogía: sanear, educar y poblar. De allí señala que la mayor parte de las previsiones del plan perseguían en prioridad objetivos materiales de administración, porque consideraba, superando en cierta forma las tesis positivistas anteriores, que una mejora en las condiciones de la vida de las masas y las cuales debían tener cierta preeminencia en el empeño de ilustrarlas para el progreso económico y social. También se establecieron las nuevas instituciones: el Instituto Pedagógico Nacional, Ministerio de Comunicaciones, de Fomento, el Banco Industrial, la Oficina Nacional de Cambio y la de Control de Exportaciones.
En 1938 se inició formalmente las actividades del Instituto Técnico de Inmigración y Colonización, mediante el cual el gobierno planeaba la distribución de latifundios a agricultores venezolanos y extranjeros, para repoblar los campos, elevar la calidad de vida y mejorar en lo étnico a la población. Estas instituciones fueron respaldadas por el presidente a través de todo el país y se les dio una organización permanente cuyo presupuesto se aumentó para potenciar la lucha contra las principales enfermedades y epidemias.
El 8 de septiembre de 1939, el gobierno del presidente Eleazar López Contreras, siete días antes de haber sido declarada formalmente la segunda guerra mundial, presentó ante el Congreso un decretó que autorizaba la creación de un banco central con el fin de regular la circulación monetaria y el crédito para evitar fluctuaciones de gran escala en el circulante. Además, tendría como función principal regular y vigilar el comercio de oro y divisas. El Banco Central inició sus actividades en octubre de 1940 y el 1 de enero de 1941 comienza a operar a cargo de Jesús Herrera Mendoza, como presidente del banco. Para ello se hizo necesario la entrega del oro y los billetes que emitían el Banco de Venezuela, el Banco Agrícola, Banco de Maracaibo, Banco Comercial de Maracaibo, el Banco Venezolano de Crédito y el Banco Caracas, estos dos últimos se negaron a la entrega del oro que se encontraban en sus bóvedas y fueron demandados por el BCV concluyendo el litigio en 1956 con la incineración de los billetes y traspaso total del oro que respaldaba el bolívar.
Aspectos Económicos del Gobierno de López Contreras
Durante el gobierno de López Contreras, en el aspecto económico se consolida el carácter mono productor y petrolero de Venezuela. En íntima relación con el desarrollo petrolero, así comienza a formarse un sector industrial; la inversión extranjera se concentró especialmente en la extracción del crudo venezolano, mientras que en otras áreas como la agrícola, la ausencia de capitales conspiró contra su real desarrollo, por lo que López Contreras anunció la necesidad de dar un nuevo rumbo a la política comercial, superando las fórmulas liberales seguidas hasta entonces y defendiendo una política proteccionista para la producción nacional, adaptada a las nuevas tendencias y condiciones del comercio internacional. Movida por esta intención, la Cancillería se dispone a operar con instrumentos tales como los tratados comerciales y los sistemas de cuotas para el logro de tales objetivos y el Ministerio de Hacienda, dirigido por el economista Alberto Adriani, quien fue el autor de la famosa frase,” Sembrar el Petróleo”, introduce al Congreso un proyecto de ley de arancel de aduanas, el cual es aprobado el día 13 de octubre de 1936. En la exposición de motivos, de dicha ley se expresa la intención de intervenir el estado en las actividades confiadas al libre juego de los intereses particulares, conciliando los aspectos fiscales con los intereses económicos y sociales. Para ello, se propone la reducción de ciertos aforos para dar impulso a las industrias agrícolas y pecuarias que soportan en su mayor parte la tributación aduanera favoreciendo así el instrumental económico necesario para el desarrollo del país.
Esta ley afectó el comercio de productos norteamericanos, en especial aquellos relativos a la industria automotriz y alertó a los funcionarios encargados del comercio exterior estadounidense sobre la necesidad de salvaguardarla exportación de productos de ese país y la necesidad de iniciar la negociación de un Tratado Comercial que controle este tipo de iniciativas.
Por otra parte, el ministro de Relaciones Exteriores venezolano Esteban Gil Borges toma la iniciativa, en diciembre de 1936, de comenzar conversaciones para la firma de un Tratado de Reciprocidad Comercial con Estados Unidos, después de un primer acercamiento desde enero de 1936. En tal sentido, Gil Borges acelera estas gestiones y son los proyectos relacionados con la legislación petrolera, pendientes en el Congreso de Estados Unidos, conocidos como el «Disney Bill», que, estimaba, afectarían al comercio del petróleo venezolano al imponer impuestos a los hidrocarburos. En la medida que avanzan las conversaciones, Venezuela va perdiendo interés en la firma del tratado, y cae en la cuenta de que la firma del mismo en los términos en que lo plantean Estados Unidos, basado en la cláusula incondicional de la nación más favorecida, solo beneficiaría a las compañías petroleras y no al desarrollo del país y mediatizaría las posibilidades de diversificación económica y exportación y afectaría al erario nacional debido a las rebajas en las tarifas aduaneras promovidas desde Norteamérica a través de la nueva política comercial establecida por el presidente Franklin Delano Roosevelt con el “Trade Agreement Act”, que significaba la ley de acuerdos de acuerdos comerciales, lo cual representaba un instrumento en manos del presidente, que lo habilitaba para eliminar y modificar las barreras internas al comercio exterior, a la par que influía en la eliminación de las mismas en el contexto del comercio internacional, mediante la firma de tratados comerciales basados en la cláusula incondicional de la nación favorecida.
Esta política constituyó una fórmula liberal, contradictoria con la política proteccionista y nacionalista que intentaba desarrollar el gobierno de López Contreras, de la cual la Ley de Arancel de Aduanas es la primera expresión. La negociación del Tratado de Reciprocidad Comercial con Estados Unidos se dio en este marco de comercio internacional y constituyó un proceso de complicadas negociaciones que concluyeron con la firma del tratado en noviembre de 1939. Venezuela, convencida de los escasos beneficios que recibiría de las concesiones petroleras y de que los términos del tratado eran claramente desfavorables para el país; pero temiendo aislarse del proceso de concertación global de tratados comerciales que se firmaban en ese momento en el resto de países latinoamericanos con Estados Unidos y temerosa de granjearse posibles discriminaciones y represalias por parte del gobierno norteamericano, principal suplidor comercial y cliente, y consciente también, del deterioro de la situación política y económica europea, resolvió sugerir la conveniencia de establecer un modus vivendi con una duración de un año que fuera idéntico al tratado propuesto y que sería sustituido automáticamente por este al ser aprobado por el Congreso. Al frente de la Comisión Negociadora venezolana del Tratado se encontraban Arturo Uslar Pietri y Ramón Eduardo Tello Berrizbeitia.
Con esta ley el Estado venezolano se convierte entonces en el principal promotor de la economía y para ello:
Se prosiguen las obras de infraestructura sanitarias y de servicio de carácter socioeconómico como el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales en 1940, y otras educativas y viales, iniciadas durante el régimen gomecista, como fue la ampliación de las vías que comunican al centro del país, con el occidente, el oriente y los llanos.
En el ámbito de la Cultura y las Bellas Artes.
El gobierno de López tomó iniciativas importantes como fueron la creación de espacios para la ampliación del conocimiento, disfrute y orientación de las mismas, como fue El Museo de Bellas Artes de Caracas, el cual en su momento fue una novedad y es el museo de artes plásticas más antiguo y uno de los más importantes de Venezuela. Entre sus exposiciones permanentes. Actualmente resaltan las de arte egipcio, cerámica china, arte latinoamericano, europeo y norteamericano, fotografías, dibujos, estampas, arte contemporáneo y la colección de cubismo. Además, tiene siete salas exclusivas para exhibiciones temporales. Aparte de las exhibiciones permanentes y temporales también presta servicios de videoteca, centro de documentación, gabinete de fotografía, estampa y diseño, biblioteca especializada, tienda y talleres educativos.
En 1939, decreta la institucionalidad de la Sociedad Bolivariana de Venezuela.
También crea El Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de Caracas. Este museo está ubicado en lo que se conoce como el circuito cultural de la ciudad. En el actualmente se exponen en sus diversas salas, cerca de 200.000 piezas, como conchas de moluscos, insectos, un cráneo de ballena, cuaimas (serpientes más grandes de Sudamérica, peces que habitaron en el río Guaire, molares de mamut, fósiles de plantas, figuras prehispánicas entre ellas la más destacada las “Venus de Tacarigua”, entre otros.
La Política internacional,
En cuanto a esta política, el gobierno de López Contreras ha sido criticado muy duramente por la firma del Tratado De limitación de Fronteras con Colombia, el 5 de abril de 1941, con el presidente de Colombia Eduardo Santos, conocido como El Tratado Pombo Michelena, el cual puso fin a la discusión iniciada desde la separación de la Gran Colombia. Ya que mediante este tratado Venezuela perdió 108.000 Km2 de territorio.
Las negociaciones para resolver el problema fronterizo con Colombia se venían realizando desde hacía más de un siglo a raíz de la disolución de la Gran Colombia en 1830. Pero en el gobierno de López Contreras, las mismas se reanudaron hasta llegar a los acuerdos recogidos de los Tratados de límites y Navegación, en los que se reconocían las reclamaciones territoriales de Colombia.
Con la firma de este Tratado, Colombia llegó hasta la margen del río Orinoco en su parte alta, así como de una gran parte de los Llanos de Casanare. Igualmente, el Tratado de 1941 concedió a Colombia la libre navegación por el Orinoco, así como también adueñándose de casi toda la península de la Guajira.
El Regreso a su normalidad.
Luego de entregar el mando, López se retiró de la vida pública, aunque formó parte del Partido Democrático Venezolano de Isaías Medina Angarita.
Tras surgir desacuerdos entre López y Medina durante el periodo presidencial de este último, se inició una crisis institucional que culminó con el golpe de estado que derrocó a Medina el 18 de octubre de 1945, el cual estuvo encabezado por militares jóvenes como Marcos Evangelista Pérez Jiménez y Carlos Delgado Planchar entre otros y activistas de partidos políticos como Rómulo Betancourt, quien presidió la Junta de Gobierno que surgió de dicho golpe. López, Medina y varios de sus colaboradores fueron apresados, expulsados del país y juzgados por peculado y enriquecimiento ilícito.
López fijó su residencia en Miami, donde vivió hasta 1948. Su casa se convirtió en centro de reunión de los adversarios a la junta que gobernaba Venezuela. A su vez, la junta lo consideraba peligroso y subversivo. El Golpe de Estado del 24 de noviembre de 1948 le permitió volver al país, aunque no estaba de acuerdo con la política llevada a cabo por el General Marcos Pérez Jiménez. Durante este gobierno se retiró nuevamente a la vida privada y se incorporó nuevamente a la vida pública, después del derrocamiento de Pérez Jiménez.
López Contreras desarrolló una obra literaria y entre sus obras destacamos los libros, El Callao Histórico. Síntesis de la Vida Militar de Antonio José de Sucre. Bolívar, Conductor de Tropas. Páginas de Historia Militar de Venezuela, Política y Administración. Condiciones Militares del General Juan Vicente Gómez. El triunfo de la verdad. Temas de Historia Bolivariana y Proceso Político Social (1955).
Al caer Pérez Jiménez en 1958, expresó su apoyo por la concordia nacional y se amistó con su antiguo enemigo político, Rómulo Betancourt, quien ganó las elecciones de 1958 y se convertía en el presidente de la nación. A fines de 1972, sufrió complicaciones pulmonares y finalmente, murió en Caracas el 2 de enero de 1973 a los noventa años.
Epilogo.
En este mes de abril del año 2025, a 189 años de la presentación del Programa de Febrero y a 187 años del Plan de Abril o Trienal, consideramos que la gestión de Eleazar López Contreras, al frente de la presidencia de la república de Venezuela, fue un cambio sustancial en cuanto al orden establecido hasta esos momentos, dado que le dio un vuelco a la forma de gobernar, Un hecho importante fue que con López Contreras, se dieron cambios estructurales en la conducción del gobierno, debido a que fue con el que el gobierno empezó a coordinar planes y proyectos, producto de las reuniones del gabinete ejecutivo, las cuales se iniciaron durante su gestión, con ciudadanos ajenos al ámbito militar, como Alberto Adriani, Manuel Egaña, Arturo Uslar Pietri, Arnaldo José Gabaldón, Ramón Eduardo Tello Berrizbeitia, entre otros. lo cual deja entrever la importancia de escuchar, oír y hablar, acerca de las ideas de otros personajes con intereses en pro de mejorar la realidad vivida hasta ese entonces. Y eso fue clave en la apertura democrática que se empieza a observar desde ese periodo gubernamental, y por eso lo llamamos como el iniciador de la transición en Venezuela.
Esa conseja de escuchar, oír y hablar, prevaleció durante los años de la democracia de 1958 hasta 1999. A partir de ese año, se rompieron los esquemas establecidos y ha prevalecido la voz del déspota, representado primeramente por el inculto teniente coronel Chávez y ahora por el retrogado de Maduro.
Fuentes Consultadas
Acedo, Clemy Machado de Eleazar López Contreras. Caracas, BBV N°18, El Nacional-Banco del Caribe. 2005
Arráiz Lucca, Rafael. Arturo Uslar Pietri: Ajuste de Cuentas. Caracas, Los Libros de El Nacional. 2001 Caballero, Manuel.
Dramatis personae. Caracas, Alfadil Ediciones. 2004. Caldera, Rafael.
Eleazar López Contreras, Camino a la Democracia. San Cristóbal, Fondo Editorial del Estado Táchira, 1983.
Díaz Sánchez, Ramón. Transición: Política y Realidad en Venezuela. Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1983.
Irazábal, Carlos. Hacia la democracia. México: Editorial Morelos, 1939.
Libro Rojo del general López Contreras: 1936. 2a ed. Caracas: Avilarte, 1975; Moleiro, Rodolfo.
De la Dictadura a la Democracia, Eleazar López Contreras, lindero y puente entre dos épocas. Caracas, La Galera de Artes Gráficas. 1992.
Polanco Alcántara, Tomás. El General de Tres Soles. Biografía del general Eleazar López Contreras. Caracas, Editorial Arte.1985.
Homenaje al general Eleazar López Contreras Banco Central de Venezuela.1988.
Tarre Murzi, Alfredo. López Contreras, De la Tiranía a la Libertad. Caracas, Editorial Ateneo de Caracas. 1982.
Historiador

