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Sergio García Zamora: Nada que declarar

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Nada que declarar

Soy pobre y emigrado.

¿Para qué darte más señales?

Miro libros que no puedo comprar.

Miro ropa que no puedo comprar.

Miro muebles que jamás compraré.

Alguna tarde de niebla voy con mi amor

y entramos en la misma librería alucinada

y hojeo ediciones preciosas

y leo allí de pie y para ella

los poemas terriblemente bellos

de otro poeta pobre y emigrado.

Alguna tarde invernal voy con mis hijas

a la tienda de los maniquíes enfermos

y me pruebo un abrigo estupendo

que las hace sonreír y abrazarme.

Alguna tarde sin trabajo y sin colegio

vamos en familia y en juego a la ciudad,

a los comercios de la Calle Mayor:

qué cómodos sillones, qué amplias camas

para acostarnos todos esta temporada,

qué mesa de cristal tan largo

donde tienen sitio también

los padres y los hijos que faltan.

A veces pienso en mi patria,

más que pobre, empobrecida,

pero no pagaré este verso con la nostalgia.

Soy pobre y emigrado.

O emigrado y pobre y pueblerino,

qué importa el orden de la carencia.

Tengo un sofá, una manta que tejió mi madre,

las páginas de un amigo y el amigo.

Mío es el dolor tremendo

y mía la tremenda esperanza.


Sergio García Zamora es un poeta y aprendiz de panadero nacido en Esperanza, Cuba, en 1986Licenciado en Filología Hispánica por la UCLV. Autor de los poemarios Resurrección del cisne (Premio Rubén Darío, 2016); El frío de vivir (Premio Loewe a la Creación Joven, 2017); Diario del buen recluso (Premio Gabriel Celaya, 2018); La canción del crucificado (Premio Blas de Otero de Majadahonda, 2018); Los uniformes (Premio Jorge Manrique, 2019); Los conspiradores (Premio Juan Alcaide, 2020); Los maniquíes enfermos (Premio Blas de Otero – Ángela Figuera, 2021); Informe del alucinado (Premio Nicolás del Hierro, 2023) y El río de los derrotados (Premio José Carlos Becerra “El otoño recorre las islas”, 2024). Actualmente radica en Paredes de Nava (Palencia). Presentamos una selección de poemas de su último libro, El pan y la palabra, que obtuvo el XXIII Premio Emilio Alarcos de Poesía y fue publicado por Visor. Es una obra en la que García Zamora plantea un canto sincero y descarnado a favor de los olvidados, donde la ternura de quien abraza a los que siempre pierden se mezcla con la firmeza de quien amasa el pan con sus propias manos hasta darle forma. Poemas que, en palabras de Francisco Cano, recorren los caminos que van desde lo cotidiano a las alas extensas que puede suponer el existir, las sendas que llevan desde el sueño labrado a la fraternidad. El pan, el obrador, como símbolo. El poeta acude al pan diario del oficio y encuentra la palabra como don y levadura. Y la palabra tiembla en la memoria, en el dolor del transterrado que es.

Título: El pan y la palabra. Editorial: Visor. Venta: Todos tus libros.

 

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