¡Exprópiese!, infeliz y autoritaria voz de mando, que retumbara en los oídos de Venezuela, como “el martillo”, que ordenaba la decapitación, de los más pujantes centros de producción agropecuaria del país.
Cierto, que en principio sonaba como chistosa, aclamada y demagoga arenga revolucionaria, rabiosamente vitoreada por las masas “encantadas” del chavismo y sus aliados, dentro y fuera del país.
Pero definitivamente, fue “el silbato”, que inició, la demoledora destrucción, de todo cuánto oliera a capitalismo (desarrollo sostenido). Y paulatinamente, el reparto burocrático, y las porciones del “gran botín” incautado a “los explotadores burgueses”.
A grandes rasgos, era lo que pululaba por doquier, como una peste, y “pase de factura revolucionaria”, a lo que, ahora en devenido neofascismo socialista, tildaba de “hambreadores del pueblo”.
Para entonces, era un ambiente cargado del más sórdido regocijo populista del siglo XXI, ante el cual, el país entero, prácticamente, rendía pleitesía. Y la resquebrajada oposición, la acosada empresa privada, los gremios, sindicatos y dirigencia en general, “pasaban agachados”, como se dice coloquialmente.
En la actualidad, el panorama no puede ser más desolador. El balance aniquilador de todo cuanto daba vida, color y sabor, a una pujante nación, que descollaba en producción, avance petrolero, rublos agrícolas, educación y tecnología de punta, es negro.
El ruidoso “Exprópiese”, que para la heroína, María Corina Machado, “siempre fue robar”, vuelve a resonar en los oídos de Venezuela, con su pavorosa secuela de “cementerios de maquinarias”, según se aprecia, en un video que circula en las redes sociales.
El oportuno relato audiovisual, da cuenta de la patética demolición de lo que fuera, el gran emporio de desarrollo ganadero de raza, exportación de carne y leche del país, uno de los más prósperos del mundo.
Nos referimos, a la The General Lancashire Investment Ltd, mejor conocida, como la compañía ganadera inglesa, que funcionara, por más de
más de 100 años ininterrumpidamente. Que “se sembró, sobre la base de cuatrocientas leguas de sabanas, poco, o nada utilizadas, para entonces. Destaca el video, que ha sorprendido al país.
“Es la auténtica representación, de lo que puede aportar la empresa privada internacional en el desarrollo agropecuario y economía nacional, en materia de innovación, eficiencia en control sanitario, manejo y operación de maquinarias y cruce de razas”.
Fue la primera firma, en instalar un frigorífico en el país, en Puerto Cabellos, con el fin de conservar y garantizar productos de exportación de primera calidad, “a una Europa que moría de hambre, como consecuencia de la primera guerra mundial”.
Agrega la información digital, que Influyó notablemente, en la fijación del precio de la carne a nivel internacional, durante la guerra”.
“Para el 2010, facturaba 770 millones de dólares al año, con 290 mil hectáreas de tierras productivas, donde pastaban más de 100 mil cabezas de ganado”.
En términos de la moderna economía, se podría afirmar, que se trataba de un vigoroso y expandido latifundio, de tierras y ganado vacuno al sur de Venezuela, pero enmarcado, en proyectos de progreso y desarrollo. De grandes logros, tanto para sus propietarios, como para la nación.
Pero irónicamente, fue sustituido, por un “latifundio socialista de Estado, depredador, saqueador y hambreador”, que dejó a miles de familias sin sustento, y a Venezuela, sin la vital producción.
“La espectacular compañía que tomó más de 100 años construir, fue destruida en un minuto. El minuto que tomó firmar, el decreto de expropiación”.
Con la alocada decisión, se hundieron igualmente en la miseria, centenares de fincas ganaderas y agropecuarias, productivas, de todas las regiones.
Se afirma, que en 1998, en el país contaba con 16 millones 200 mil cabezas de ganado, cifra, que tras la furiosa arremetida de invasiones y expropiaciones, quedó reducida a un tercio, o menos de ese total.
El fatídico “Exprópiese”, y los alaridos de un maniático galáctico, ubican a Venezuela, “en ese punto de inflexión en la historia”, del que acertadamente teoriza, el destacado pensador y catedrático, Henry Giroux, “en el cual la crueldad no se disimula, sino que se exhibe con perturbadora alegría”.
Precisa además Giroux, que “la brutalidad antes relegada a las sombras de la política, se ha convertido en principio rector que guía las acciones de gobierno y líderes a nivel global”.
Una “desquiciada jauría” que no solo burló la “Constitución Bolivariana”, “la mejor del mundo”, que ahora buscan cambiar, para nunca cumplir, sino que lastimosamente, marca un antes y un después, de la contemporánea, alegre y floreciente Venezuela.
Con información de: de Aporrea/Cambio 16/@pedropablo fr/#venezueladeayer/#venezuela/ #venezolano/
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