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Román Ibarra: Vuelvan caras

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Estamos asistiendo a un debate de opiniones con sentido contradictorio, entre quienes decimos –como siempre- que no se deben ceder espacios institucionales, y quienes dicen –no sin cierta razón- que para qué, si de todas maneras la dictadura tratará de robarse cualquier escenario electoral.

En este espacio no vamos a insultar a quienes piensan que no vale la pena insistir en el escenario electoral como fuente legítima para la defensa de los derechos ciudadanos.

Por el contrario, los queremos invitar a un nuevo ejercicio reflexivo, y consciente acerca de cuáles son nuestras alternativas para sacudirnos la tragedia en que nos ha sumergido el llamado socialismo del siglo XXI, es decir, los culpables de que haya millones de hambrientos; exiliados, y desamparados.

Tenemos que darnos cuenta de que toda la discusión, y apoyo internacional que están recibiendo, Edmundo González Urrutia (ganador de las elecciones del 28J), y Ma. Corina Machado (líder de la oposición), deriva precisamente de haber participado en esas elecciones, que como todos recordamos, fueron adelantadas abusivamente para utilizar el fetiche-comodín del cumpleaños de Chávez, y que de nada les sirvió, porque la sociedad harta de humillaciones y maltratos, votó en contra por recuperar la esperanza democrática perdida en estos 26 años de corrupción, y lamentable gobierno.

Maduro y los suyos, atendiendo las órdenes de sus amos cubanos, siguen provocando de manera vulgar y despiadada a la oposición, precisamente para dividir e inducirnos a la abstención, con lo cual, no tendrían que recurrir –de nuevo- a robarse por la fuerza institucional las nuevas elecciones, y además insisten en poner fecha desde ya (abril 2025) para forzar la inhibición de los factores de oposición.

Es una ecuación relativamente simple, pues se trata de hacer balance de cuáles y cómo se han producido las victorias de la oposición, y en cuáles sus derrotas. Con la no participación, la oposición deja de existir en la vía institucional regalando los espacios al gobierno, y a sus ¨opositores¨ cooptados por hambre, y reconocimiento. Con la abstención se divide; languidece, y casi desaparece.

Con la participación, se convierte en contrapeso legítimo y opinión poderosa, interna e internacionalmente para acceder al reconocimiento de gobiernos; parlamentos, e instituciones.

Este desconocimiento mundial, y desprestigio que recae en Maduro y su gobierno de facto, solo son posibles porque la oposición encabezada por Ma. Corina Machado, y Edmundo González Urrutia, decidieron participar y convencer a la sociedad de la necesidad del cambio. El robo de las elecciones los tiene contra la opinión mundial, y hace inexplicable su permanencia en el poder.

Pusieron todo tipo de trabas institucionales desde el CNE, la Contraloría, y el Ejecutivo para impedir su participación, y desde el punto de vista político partidista, cometieron toda clase de atropellos y vulgares excesos para amedrentar e impedir el desarrollo de la campaña, y aun con caminos cerrados arbitrariamente; hoteles multados; imposibilidad de acceso a vuelos nacionales; encarcelamientos ilegales; terrorismo de estado, y hasta el cierre de humildes expendios de empanadas, recibieron una paliza que no podrán revertir.

Eso, y no otra cosa, es lo que los tiene mal; cometiendo más errores a diario y que –tarde o temprano- los obligará a irse, a pesar de que escogieron el peor camino. Jamás respetaron la democracia; solo se sirvieron de ella para vulnerarla y tratar de quedarse en el poder por la fuerza, y a contrapelo de la voluntad del pueblo.

Solo la unidad de los factores de oposición, con la orientación correcta por parte de sus líderes, hará de nuevo el milagro de derrotar a la dictadura, y seguir desenmascarándolos frente al mundo.

Se van a elegir 23 gobernaciones, con sus respectivos legisladores principales y suplentes; así como los miembros de la Asamblea Nacional, lo cual, significa un número importante de cargos. ¿Se los podrá robar la dictadura? Creemos que eso solo es posible, si no hay unidad. Debemos participar y llevar la mejor representación posible.

Para ello, hay que ponerse de acuerdo y exigir el cambio inmediato de la conformación del CNE, pues no pueden ser parte del organismo los mismos que perpetraron el fraude del 28J. Se requiere un cuerpo equilibrado y profesional.

Del mismo modo, propiciar negociaciones y acuerdos para que la representación opositora para la elección de Gobernadores, Legisladores Regionales, y Candidatos a Diputados, sea la mejor y la más amplia, lo cual, incluye en nuestra opinión, factores de la disidencia del chavismo. Caras nuevas y honestas, como Enrique Márquez, y Rocío San Miguel, por ejemplo; deben ser candidatos a la AN.

No perdamos el foco, y convirtamos la frustración, y la rabia del robo electoral, en una nueva oportunidad de derrotarlos ampliamente. Es mucho más fácil salir a votar sin que nadie sepa por quién lo hace el ciudadano, que ir a una protesta convocada por la oposición, para que el gobierno amedrente; secuestre; encarcele, y desaparezca a gente honesta.

Ma. Corina Machado es el mejor ejemplo de que la abstención reiterada fracasó, y cuando decidió regresar a la ruta electoral, a pesar de las inhabilitaciones injustas e ilegales, y las humillaciones sufridas, dio una paliza al montarse sobre sus hombros la campaña electoral. Se trata de un Vuelvan Caras como hizo el Catire Páez en las Queseras del Medio.

@romanibarra

 

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