Si algo nos ha enseñado la historia contemporánea de Venezuela, esa que se inició con la constitución del Estado a partir de Juan Vicente Gómez, es que los principales conspiradores se encuentran en el entorno más cercano del gobernante. Episodios hay de sobra que vale la pena mencionarlos sucintamente.
El 24 de Noviembre de 1908 el meticuloso Juan Vicente Gómez, alentado por el gobierno de Estados Unidos, le da un golpe de Estado a su compadre del alma, el cabito Cipriano Castro. Se quedó en el poder hasta su muerte en diciembre de 1935. Nada más y nada menos gobernó 27 años.
El 18 de Octubre de 1945 los adecos, comandados por Rómulo Betancourt, en plena conspiración con el alto mando militar, derrocan al Presidente Isaías Medina Angarita, un militar con amplios criterios democráticos. El 24 de Noviembre de 1948, la misma cúpula militar destrona al gobierno adeco de Rómulo Gallegos, renombrado novelista.
Asume el poder una Junta Militar presidida por Carlos Delgado Chalbaud, pero éste es asesinado dos años más tarde, bajo extrañas circunstancias, y se posesiona Marcos Pérez Jiménez, uno de los miembros de la Junta Militar de Gobierno, para declararse dictador.
El 23 de Enero de 1958, es derrocado Pérez Jiménez en un acto conspirativo de los principales actores del país (Partidos políticos, Fuerzas Armadas, empresarios, entre otros), constituyéndose una Junta Cívico Militar, presida por el Almirante Wolfgang Larrazábal, ministro de defensa del depuesto dictador.
Con la democracia representativa, en su segundo mandato presidencial, el líder adeco Carlos Andrés Pérez es destituido y condenado a tres años de prisión, después de un juicio orquestado por sus propios compañeros de partido y figuras que desempeñaron cargos durante su administración. Ya antes, el 4 de Febrero y 24 de Noviembre de 1992, había sofocado dos intentonas militares. El 21 de Mayo de 1993 se encargó por unos días de la Presidencia de la República Octavio Lepage, Presidente del extinto Congreso y adeco igual que Pérez. Finalmente, el Congreso designó el 5 de junio de ese año Presidente Constitucional al Dr. Ramón J. Velásquez para completar el periodo.
Más adelante, la historia nos recuerda del indulto dado por Caldera, en su segundo mandato, al teniente coronel Hugo Chávez, quien estaba preso en Yare por propiciar el 4 de febrero de 1992 un fallido golpe al entonces presidente Pérez. El indulto dado por Caldera, el 26 de Marzo de 1994, le permitió al militar golpista incorporarse a la vida política y ganar la Presidencia de la República el 6 de Diciembre de 1998. Al tomar posesión de su cargo inició un proceso constituyente que desembocó en una nueva Constitución, la cual sirvió para cambiar radicalmente la estructura del Estado venezolano.
Sin embargo, después de casi 14 años en el poder, Chávez muere, producto de un cáncer. Mucho se ha especulado sobre su fallecimiento, el cual no está muy claro aún. Podemos sacar de este esbozo histórico que la conspiración y las deslealtades han estado presentes en palaciegas. La historia siempre nos habla en momentos de tensa calma e incertidumbre política. Lamentablemente, todavía no hemos aprendido de las naciones civilizadas.
Politólogo y profesor universitario

