Se deciía que no hay objetos más ruidosos que un carro viejo, mal mantenido, y un diputado nuevo.
En tiempos recientes habrá que añadir al Presidente Trump a esta lista de productores de chillidos.
Donald Trump como se sabe es la quintaesencia del hijo de rico, malcriado, malbaratador de la grande herencia que le dejó el padre. Pero esos “hándicaps” poco importan porque el catire tiene buena suerte.
Buena suerte que le libra de las responsabilidades de su propia torpeza como esa de colocar la lucha contra los inmigrantes, como prioridad de un país que a duras penas puede mantener en buen estado de apresto la inmensa maquinaria de guerra que tiene estacionada en más de 100 bases militares a lo largo del mundo.
Un país cuya sociedad dejó de producir porque los grandes capitalistas y en esto hay que exonerar a Trump, porque no creo que tenga campos de golf y hoteles en la China, dejaron de producir objetos reales, para colocar sus fábricas en tierras donde el salario es de hambre.
Al marcharse los capitales tras de ellos se fueron los trabajos pero la demagogia gringa jamás permitió que se le hablara claro al electorado… y la manera de mantener vivas las esperanzas fue subir los salarios… con lo cual los productos yanquis se hicieron tan costosos que hoy día ese otrora gran país… al igual que el tercer mundo que Trump odia… vive del pasado y de su gran infraestructura turística que es la mejor del mundo.
Lejos están los tiempos en los que USA… como hoy es la China… fue la gran fábrica del mundo y los japoneses le colocaban furtivamente y escondiendo la pena… el “made in usa” a sus productos más baratos.
Pero volviendo al catire que la tiene cogida con los migrantes… pasando por alto que Melania y Elon lo son… como no puede vivir sin estar en la palestra de los medios… en una conferencia dejó colar estar dispuesto a “recuperar el canal de Panamá”.
Como si ese territorio fuese uno de sus hoteles que tras la pandemia solo dan pérdidas y requieren nuevo propietario.
Bien: apartando la incontinencia al parlar que desde chiquito afecta a Donald Trump, si yo fuese gringo me preguntaría… ¿cuánto cuesta recuperar el canal?
¿Cuánto mantenerlo?
¿Cuántas enemistades se añadirán a la lista de las más de 160 naciones que anualmente votan contra los Estados Unidos cuando la potencia yanqui mediante el poder del veto… salva a Netanyahu el carnicero de los palestinos?
El canal de Panamá es para los ciudadanos de ese país… como era la industria petrolera en manos anglosajonas para los venezolanos antes de la nacionalización.
Por un el daño de dos turbinas de un avión del que regresaba del Ecuador en 1964… tuvimos que quedarnos en el hotel de Ciudad de Panamá… en medio de los disturbios que terminaron cuando tropas yanquis dispararon sobre la multitud.
En ese entonces, jóvenes aventureros y parejeros porque no entendíamos a los 16 años lo que estaba pasando… nos unimos con los panameños a gritar y lanzar piedras… cuatro compañeros del Colegio San Ignacio.
Entonces comprendí que hay cosas imposibles de comprar… como el honor nacional.
Es el honor que Donald Trump… acostumbrado a violentar mujeres a las que después de litigios les compra el silencio… no entiende.
Y tampoco entiende la realidad internacional: en el negado caso que después de grandes y costosos litigios –u otra invasión militar- nuevamente los yanquis tomaran el canal que si bien ellos construyeron… de acuerdo a la legalidad internacional ese bien ya fue pagado y el contrato terminó.
Pero hay más: Trump evidentemente no evalúa que el canal panameño como hegemón del comercio entre el Atlántico y el Pacífico tiene los días contados.
El canal que pasará por Nicaragua pronto será construido y podrán pasar los inmensos barcos que por Panamá no pueden merced a la corrupción de Martinelli… que proyectó una remodelación más grande… y permitió que entre italianos y españoles sinvergüenzas… construyeran algo más chiquito… para furia de los estadounidenses… pero para pagar coimas con esos ahorros.

