Van más de 50 días y el CNE no publica resultados detallados de la elección del 28 de julio. El ente comicial sigue violando la normativa legal que lo regula. -Efecto Cocuyo:
La atención a la salud en Venezuela retrocedió 120 años, alertó la Federación Médica. -La Patilla/La Ceiba
Venezuela, un fracaso político que divide a la izquierda latinoamericana. -Diario Las Américas/La Ceiba
Después del arrebatón (todavía intento de menesterosa fortuna) a la victoria popular del 28j, hemos entrado a una nueva fase de la búsqueda de la transición por vías estrictamente democráticas, que signifique mejor forma de gobernar al país y su educación. Una transición que nos lleve, sin falsas expectativas a la mejor calidad democrática frente a la miseria política que hemos experimentado, convertida en tiranía del poder. Hoy tenemos un régimen que colapsa la capacidad del estado para hacer otra cosa que no sea gobernar para seguir gobernando. Se le ha expropiado a los venezolanos un estado que, con altos y bajos (muchas veces más de lo último, pero no se equivoca el que no hace nada), buscaba ser una estado de bienestar por vías razonablemente democráticas. Hoy el gobierno oprime al estado para instrumentalizarlo, para hacerlo típicamente funcional a la ampliación y conservación del poder para una élite que se asume como providencial y no se le agua el ojo para escalar su autoritarismo a algo que se está pareciendo más y más a una dictadura.
Ahora quincenalmente seguiremos insistiendo en la necesidad de una regeneración democrática de nuestra sociedad, como la fórmula más viable para encarar los ingentes problemas de país. Para revalorizar al trabajo y la educación institucionalizada como formas legítimas para avanzar social y culturalmente sin distinción de clase, raza, religión o condición sexual. Democracia para que el estado y la ciudanía pueda instalar un sistema educativo escolar que sea realmente escenario para el desarrollo de la Cultura Pedagógica Venezolana. Una institucionalidad educativa que esté a la altura de unos tiempos globales que imponen al conocimiento y su difusión como claves del crecimiento económico y la justicia social.
Por lo pronto vale resaltar nuestra simpatía típicamente académica por lo que vienen haciendo los gremios y las formaciones de la sociedad civil y política emparentadas con el tema educativo, como es el caso de la Unidad Democrática del Sector Educativo. Organización que ha sabido combinar la inacabable lucha por el salario decente (resalarizar el trabajo en educación y respeto al derecho humano a la educación), con la disputa política por la democracia y sus obligaciones sociales. Pensando y actuando en favor de un gobierno democrático como la vía más expedita para mejorar la calidad de vida del trabajador, hoy tremendamente maltratada. Tal cual se refleja en este sentido documento que reproducimos integralmente en el cuerpo central del boletín que se publica en:
Revista 1.023 Ahora quincenal Memoria Educativa Venezolana, paso a paso

