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Jonatan Alzuru: María Corina Machado y Las Fuerzas Democráticas

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La tesis que sostendré será la siguiente: Todo análisis político post 28 de julio que parta de la premisa descriptiva que la situación actual en Venezuela es una polarización entre Maduro y María Corina Machado o entre dos bloques que no se entienden, incurre en una narrativa sin fundamento empírico. Divulgada por el madurismo, porque le interesa para mantenerse en el poder, aunque no lo acreciente. Quien lo afirme con honestidad intelectual, es alguien que ignora cuatro asuntos básicos: (a) la historia sociopolítica electoral en las últimas décadas, (b) la evolución política de María Corina Machado, (c) la naturaleza del régimen y (d) de qué trata el bien común.

1.- El año 2012. Chávez le gana a Capriles, 55.07 % contra 44, 31%. Sin embargo, perdió 10% del electorado con relación al 2006. Partamos de un supuesto negado, -una hipótesis absurda- que en esa elección, ningún voto de Capriles era de la clase baja. Ningún pobre voto por él.

Valga una acotación. La consigna que utilizó el chavismo “con hambre y desempleo por Chávez me resteo”, refleja el detrimento del valor de la fuerza de trabajo; privilegiando el capital, dirigida a los sectores pobres y excluidos. Una familia de ese sector compuesta por cinco personas, cuya tres participaran en las misiones recibían tres salarios mínimos, sin trabajar formal o informalmente. Una madre adolescente, un anciano y uno que estudiara en las misiones. No era una política social sino una estrategia populista de sometimiento social, destroce ético, económico, pero un con un altísimo redito electoral. Esto fue posible porque el barril de petróleo pasó de 9 a 10 dólares en 1998 a 109, 110 en 2012. Un alza de mil por ciento, con una producción diaria de 2, 73 millones de barriles.

Capriles, en el 2012, fue fruto del resultado de un ejercicio democrático, la realización de unas primarias. Valga señalar que ese año, se desprendió del polo patriótico el partido PODEMOS. A Capriles también lo apoyó el Movimiento al Socialismo (MAS) y Bandera Roja. Podemos afirmar, con seguridad, que era el representante de diversas ideologías políticas; desde derecha, centro  izquierda o  centro derecha e izquierda.

2.- El año 2013. Los resultados fueron casi un empate técnico: 50, 61% Maduro vs 49.12% Capriles. En menos de cuatro meses el chavismo perdió 5% del electorado, sin cambiar las condiciones socioeconómicas. Es decir, perdió 15% con relación al 2006. Usando nuestro supuesto negado en el punto anterior, podemos afirmar, con absoluta seguridad, que pobres votaron por Capriles. El asunto si hubo fraude o no y las consecuencias posteriores será materia de otro artículo a propósito, de la rueda de prensa que dio Enrique Márquez, el 29 de julio, sosteniendo que se hizo en ese año la auditoría electoral, confrontando los votos con las actas; éste ha sido su argumento fundamental para que se cumpla el mismo procedimiento en la situación actual.

El año 2015. Se realizan las elecciones parlamentarias. La unidad opositora gana con un 56, 21% contra el madurismo quienes pierden con un 40, 92%. podemos afirmar que con relación al 2013, en solo dos años, la oposición aumentó un 15, 29%, que bajo el supuesto que hemos utilizado, nos da pie para afirmar que ese aumento fue estrictamente de los sectores populares. A partir del 2013, y sobre todo ese año, el movimiento opositor, con toda seguridad, es policlasista.

3.- Entre 2015 al 2023, se desprenden del Polo Patriótico lo siguientes partidos:  PPT, MEP, TUPAMARO y PCV. Además, sectores del PSUV se desprendieron conformando nuevas organizaciones como REDES, el Bloque Histórico, Movimiento en Defensa de la Constitución, entre otros.

4.- Ahora bien, en cualquier comunidad, donde hay diferentes clases sociales y diferentes ideologías y se elige a una persona, con un procedimiento democrático, una elección, para que asuma la representación de la comunidad, quien sea elegido deja de representar a su ideología, a su sector social y se trasforma en el represente de todos.  Es una regla básica de la democracia. Ese es el caso de María Corina Machado. Quien no se sienta representado es porque no pertenece a esa comunidad.

5.- María Corina Machado no pudo ejercer la representatividad de su comunidad. Fue sustituida por Edmundo González, por acuerdo. Todo aquel que votó por Edmundo González entiende que él representa a la elegida por la comunidad opositora, porque quien hizo la campaña electoral fue ella y fue quien asumió la dirección de la maquinaria para la defensa del voto durante el proceso electoral. Pero esto no significa, en ningún momento que EGU dejó de pensar por sí mismo. La decisión de exiliarse, según sus palabras, no se la consultó a la elegida democráticamente, actuó de forma autónoma (más allá de lo acertado o no de su decisión y de la forma que la hizo, es una evidencia incontrovertible). Entonces desde la perspectiva de la legalidad quien representa a la oposición es EGU; pero en términos de la legitimidad es MCM.

6.- En el caso venezolano es legítimo que Enrique Márquez y quienes lo apoyaron no se sientan representados por María Corina Machado. En principio porque él fue otro candidato; por lo tanto, legal y legítimamente representa a un sector minoritario de la sociedad que se opone a Maduro. Su táctica, por ahora, está limitada a lo jurídico.

7.- Cuando se habla de MCM, no se le puede comparar, en términos políticos con Juan Guaidó, sino con Henrique Capriles, precisamente por el ejercicio democrático dentro de la unidad. La comunidad votante que legitima a MCM es la mayoría del pueblo venezolano. Afirmación que se sustenta, no solo en lo dicho por Enrique Márquez que sus actas coinciden con las que se colgaron en internet, también por el Centro Carter quien fue un observador internacional.

8.- Quien acepte todo lo anterior, por estricta lógica, no puede afirmar que existen dos bloques confrontados; sino un régimen gobernante, militar, policial, con una minoría civil quien tiene el poder y la mayoría del pueblo venezolano que se opone al régimen, cuya representante legítima es MCM y su representante legal es EGU. La circunstancia política en el 2024 no es comparable con ningún momento de la historia política contemporánea, es inédito.

9.-   Quien afirme que existen dos bloques confrontados parte del supuesto de igualar al régimen militar, policial y civil que ha cometido crímenes de lesa humanidad, que ha utilizado todos los poderes del estado para quitarle la soberanía al pueblo, que recién condenó a siete adolescente y niños como terroristas, con la mayoría del pueblo venezolano que tiene una representación legal y legítima. Pero, además, incurren en el grave error teórico-práctico de deslegitimar todo un proceso democrático dentro de la unidad que condujo a un movimiento político electoral pluri ideológico y policlasista.

En definitiva, ese análisis de los dos polos, niega a la democracia que pretende defender, iguala el terrorismo de estado con la sociedad civil y contribuye narrativamente con la consolidación del régimen en detrimento de un cambio socio político, por lo tanto, atenta contra el bien común.

10.- Un asunto muy distinto, es hacer críticas, legítimas o no, evaluar los errores o los aciertos, sobre las tácticas, hacer sugerencias o dar aportes a quienes dirigen, MCM y EGU, para ayudar a generar las condiciones y lograr un proceso de negociación que consolide un cambio del régimen que es el deseo de todo el pueblo venezolano. Esto es legítimo porque todo ciudadano tiene el derecho de reclamarle a quien lo represente la forma de conducción de la comunidad a la que pertenece. No hay que confundir peras con manzanas, sobre todo en un momento tan delicado como el que vive Venezuela.

11.- La táctica de Enrique Márquez no se opone, en ningún aspecto, hasta el momento, a lo que desea el pueblo venezolano. Crecerá su papel político en la misma medida que comprenda que no existen dos bloques, sino que él pertenece a la mayoría del pueblo venezolano y, por lo tanto, su desarrollo táctico puede contribuir, sustancialmente, a lo que la soberanía popular decidió.

12.- Sobre la evolución de MCM. Para decirlo de forma ácida, pasó de ser vocera de una derecha histérica, utilizando una forma de lucha válida de los movimientos sociales en el mundo, como trancar las calles, hacer barricadas, utilizado tradicionalmente por la izquierda, solicitando una invasión, abstencionista, a una dirigente política, carismática que democráticamente se transformó en la líder de la mayoría del pueblo venezolano.

Chávez fue un militar histérico contra la democracia, afirmó que debía quemarse en una paila de aceite a la dirigencia política, que se conoció porque usó la violencia armada, metió tanques a Miraflores, ametralló la casa donde vivía la familia del presidente, mató a soldados y seguidores de él fueron muertos. Los apresaron a él y a todos los golpistas, respetándole todos los derechos y les dieron amnistía a todos, garantizándoles sus derechos de participación política. Él elaboró un discurso abstencionista y finalmente se transformó en un líder carismático que lideró un movimiento pluri ideológico (desde Jorge Olavarría, quien era un conspicuo pensador de la derecha, empresarios, hasta la izquierda radical) y poli clasista porque fue apoyado por la mayoría del pueblo venezolano. De la constitución de 1999 no se deriva ningún tipo de gobierno con una ideología específica y mucho menos un totalitarismo. El pueblo venezolano mayoritariamente en el 2007 votó para que no se reformara la constitución, no podemos olvidar ese acontecimiento. Recordemos que en dicha constitución no existe la reelección indefinida y normativamente hay un sólido equilibrio de poderes.

Lo jurídico es un aspecto fundamental de la democracia, pero el cambio de ley, de la constitución, no implica un cambio de la práctica social, económica o política. La deriva del chavismo hacia una radicalización de lo peor, el detritus, de la izquierda mundial y su maximización en la práctica hacia su opuesto, en términos de la política económica, un salvajismo neoliberal (el ecocido amazónico y la entrega del territorio a empresas trasnacionales para la explotación de las minas en colusión con empresas militares venezolana, por ejemplo), mantenido por las bayonetas, nada tiene que ver con la constitución de 1999.

13.- Es imperioso no solo para la dirigencia política opositora, sino para quienes opinamos en las redes, hacer un esfuerzo, pensando en el bien común, para consolidar un bloque histórico, un pacto social y político, para desplazar a los derrotados democráticamente que siguen aferrados al poder, ejerciendo el terror y la violencia.

 

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