Tienen la responsabilidad de brindar orientación espiritual, conferencias, atención individual, y los oficios religiosos en las guarniciones
«Durante el proceso emancipador fueron verdaderos Patriotas con Sotana».
Es la persona preparada y de confianza, para velar por la salud espiritual del personal militar. En condición de Oficial Asimilado, porta uniforme con el grado militar recibido según las disposiciones vigentes. Forman parte del Estado Mayor Especial; son los asesores del comandante en todos los aspectos que tengan que ver con la formación moral y religiosa.
En las guarniciones realizan actividades inherentes a sus funciones, tales como: orientación espiritual, conferencias, atención individual, y los oficios religiosos. Están sujetos a las Leyes y Reglamentos Militares.
En España el cargo de Capellán surgió en 1534, bajo el reinado de Carlos V, cuando ordenó que cada Unidad de Combate llevara en sus filas a un Capellán Militar.
En 1595, el Papa Clemente VIII expidió una disposición sobre la designación del Vicario General de los Ejércitos.
El primer Capellán del Ejército, fue el sacerdote y militar, el caraqueño José Félix Blanco, Primer Vicario General del Ejército Libertador, general de división e inclusive Ministro de Marina y Guerra, (Defensa), en 1837.
Desde el inicio de la gesta emancipadora, el Capellán Militar participó a riesgo de su vida cumpliendo con su apostolado.
El marqués del Toro, Miranda, Bolívar, Páez, Piar, Mariño, Bermúdez y otros tantos jefes, contaron con la efectiva presencia de los insomnes prelados.
Muchos de ellos murieron en combate, entre ellos: el presbítero Perdomo en la Segunda Batalla de La Puerta el 15 de junio de 1814; fray Luis Almanza Capellán del Ejército de Oriente, falleció en el combate de El Arao en abril de 1814. El Capellán Esteban Prado falleció en la Sorpresa del Rincón de los Toros el 16 de abril de 1818. En la gloriosa batalla de Boyacá el 7 de agosto de 1819, participaron tres sacerdotes, allí falleció Fray Ignacio Díaz.
El Vicario en la batalla de Carabobo fue el sacerdote Ángel Briceño. El Vicario en las Batallas de Junín y Ayacucho, fue el sacerdote neogranadino Pedro Antonio Torres.
Muchos fallecieron en prisión; ellos se movilizaban en la retaguardia atendiendo heridos, también proporcionando el auxilio espiritual, otros combatieron Lanza al Ristre, (lista para la acción).
Monseñor Luís María Padilla García, Capellán Militar de la Base Naval de Puerto Cabello, estuvo en la acción de El Porteñazo el 2–VI-1962, impartiendo la Absolución a los valerosos soldados caídos.
El 27 de julio de 1923, por resolución del Ministerio de Guerra y Marina de Venezuela, reglamentó el “Servicio de Vicariato Militar”.
El 10 de julio de 1946, durante el gobierno de Rómulo Betancourt como presidente de la Junta Revolucionaria, se activó el Servicio de Capellanía de las Fuerzas Armadas, siendo su primer Director el futuro Cardenal, el merideño José Humberto Quintero, con el grado de teniente coronel del Ejército.
En octubre de ese año se designaron cuarenta y dos sacerdotes para ocupar cargos de Capellanes Militares en la Plana Mayor Especial de las diferentes guarniciones del país, asignados al Ejército, la Armada, la Aviación y la Guardia Nacional.
En 1972, fue designado, por disposición del Santo Padre, en mutuo acuerdo con el Ejecutivo Nacional, como primer Ordinario Militar, al monseñor y coronel Marcial Ramírez Ponce, quien ejerció el cargo de Director del Servicio de Capellanía de las Fuerzas Armadas, máxima autoridad de los Capellanes Militares.
Su Santidad Juan Pablo II, emitió el 21 de abril de 1986, la «Constitución Apostólica Spirituali Militum Curae», cambiando la denominación de Vicariato Castrense por la de Ordinario Militar, actualmente a cargo del Excelentísimo monseñor y general de brigada, Benito Adán Méndez Bracamonte.
Reciban los preclaros Capellanes Militares, el reconocimiento y agradecimiento por su noble e invaluable labor.
Nota: El señor general y académico Manuel Landaeta Rosales, escribió en 1911, la interesante obra: Los sacerdotes que sirvieron a la causa de la independencia de Venezuela, desde 1797 hasta 1823.

