pancarta sol scaled

Maru Menéndez: El modelo social europeo una reflexión ante el 9 de junio

Compartir

 

El próximo 9 de junio estamos llamados a participar en unas Elecciones al Parlamento Europeo decisivas para nuestras vidas, con este motivo la Confederación Europea de Sindicatos, que no conviene olvidar que representa a más de 45 millones de personas trabajadoras y a sus 93 organizaciones sindicales nacionales y 10 federaciones sindicales europeas, ha elaborado un manifiesto bajo el lema “Por un trabajo justo para las trabajadoras y los trabajadores”.

Comienza señalando que este proceso electoral determinará si Europa se mantiene en el camino del progreso solidario que hemos vivido en su respuesta a la crisis del Covid19 y que ha permitido salvar millones de puestos de trabajo, y de empresas, en España es paradigmática la protección generada por los ERTES, o bien si se volverá a las políticas austericidas con sus ataques a la clase trabajadora.

El manifiesto de la CES transmite la visión de una Europa como comunidad de pueblos y naciones en la que todo el mundo es libre de vivir en paz y de trabajar sin miedo a la pobreza y la discriminación.

El manifiesto hace un llamamiento a los partidos, movimientos sociales y personas trabajadoras para repeler la amenaza de la extrema derecha y apelan a las personas trabajadoras, a los y las estudiantes, a las personas pensionistas y a todas las personas en general para que voten y hagan oír su voz para una Europa más justa y más social.

Una participación que debe contribuir a conseguir un Parlamento y una Comisión comprometidos a trabajar por una Europa justa, con seguridad en el empleo, dignidad en los salarios y protección a través de servicios públicos excelentes, con igualdad entre hombres y mujeres y con una negociación colectiva y diálogo social reforzados.

Propone la CES doce compromisos para un trato justo para los trabajadores y trabajadoras, empezando por mejores empleos y rentas; con el objetivo de acabar con el trabajo precario y de mejorar las condiciones de trabajo; defender y reforzar los derechos sindicales de las personas trabajadoras, incluido el derecho universal de sindicación; mejorar y ampliar la legislación comunitaria sobre salud y seguridad en el trabajo; rechazar una vuelta a las políticas de austeridad y promover un nuevo modelo económico centrado en la economía real y la creación de empleo, el trabajo decente y la redistribución, mediante una fiscalidad justa y progresiva; aplicar una política industrial europea fuerte, con una inversión pública y privada significativa y eficaz que sustente el empleo de calidad y el progreso social; aplicar fuertes condicionalidades que abarquen criterios sociales, fiscales y medioambientales, garantizar una transformación digital justa centrada en el ser humano y con una regulación efectiva de la Inteligencia Artificial con el principio de “el ser humano en el control”; luchar contra el dumping social y el fraude, para lo que es necesario regular el papel de los intermediarios laborales e introducir un marco jurídico general de la UE que limite la subcontratación, haciendo de la Autoridad Laboral Europea un instrumento más eficaz; reforzar las vías seguras, legales y regulares de migración, mejorar la protección, los derechos y el apoyo a las personas migrantes y solicitantes de asilo dentro de la UE; garantizar que la UE actúa a escala mundial y a través de su política comercial, en consonancia con nuestro modelo social para promover la paz, la democracia, los derechos humanos, el Estado de derecho y la justicia económica mundial y finalmente propone establecer un Protocolo de Progreso Social, por una Europa más justa y democrática, a incluir en los Tratados, que garantice la primacía de los derechos sociales y de los trabajadores sobre las libertades económicas.

La CES finaliza este Manifiesto haciendo un llamamiento a los partidos políticos y a las personas candidatas a apoyar estos valores y prioridades sindicales expuestos en el Manifiesto, del que he tratado de recoger una síntesis, en ocasiones casi literal, por su enorme trascendencia.

Ojalá seamos capaces durante esta campaña electoral de debatir y poner en el centro de los discursos las ideas y los compromisos propuestos por la Confederación Europea de Sindicatos, y con ello alcancemos la posibilidad de continuar con la consolidación del Pilar Europeo de los Derechos Sociales y los valores de la paz, la solidaridad, y la justicia que han caracterizado el modelo social europeo y que hay quienes pretenden dinamitar sobre la base de los discursos del odio azuzando temores ante la incertidumbre que rompen los objetivos comunes de la clase trabajadora.

El PSOE en su Programa para estas Elecciones al Parlamento Europeo se compromete a luchar por mejores empleos con salarios justos, condiciones de trabajo dignas en toda la Unión Europea y siempre con el horizonte del pleno empleo. Promover normativa laboral que proteja los derechos de las personas trabajadoras, la seguridad en el lugar de trabajo, el equilibrio entre el trabajo y la vida personal y poder reciclarse, permanecer activas y garantizar sus empleos, con una referencia especial a las transiciones verde y digital.

En este sentido, el programa electoral socialista, apuesta por una Directiva sobre el derecho de las personas trabajadoras a la formación, apoya la Directiva que regula la Inteligencia Artificial, consagrando el principio del “control humano” en el Derecho de la UE, aboga por una Directiva de Prácticas de Calidad garantizando que las prácticas sean remuneradas, incluidas las realizadas en instituciones europeas. Se compromete, igualmente, a promover una Directiva que asegure condiciones de trabajo dignas para artistas, creadores y trabajadores y trabajadoras de la cultura en la UE, a la revisión de la Directiva del comité de empresa europeo y la puesta en marcha de una Directiva sobre la información, consulta y participación de los trabajadores y trabajadoras. Además también, como plantea el Manifiesto de la CES, el programa socialista apuesta por reforzar la Autoridad Laboral Europea, actualizar la Directiva relativa al trabajo a través de empresas de trabajo temporal y limitar las cadenas de subcontratación. El programa aboga, asimismo, por facilitar la conciliación a través de una Directiva sobre el derecho a la desconexión, condiciones del teletrabajo y para la reducción del tiempo de trabajo, racionalización de horarios y usos del tiempo, asegurando el mantenimiento del mismo nivel salarial. Otros dos importantes compromisos electorales están vinculados a promover una Directiva que aborde los riesgos psicosociales en el trabajo, incluyendo los peligros para la salud mental y a la defensa de la creación de un reaseguro de desempleo.

Trasladar estos valores y compromisos es clave para garantizar un futuro de prosperidad, justicia y bienestar social, en el marco de una convivencia en paz. Tenemos una enorme oportunidad para ello el próximo 9 de junio con nuestro voto, no la dejemos escapar.

 

Traducción »