Así trabajan los periodistas perseguidos por Nicolás Maduro

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Arriesgar tu vida por investigar en Venezuela.

Un periodista en pijama y delante de un ordenador puede hacer temblar a un Gobierno entero. El documental A Dangerous Assignment, estrenado esta semana por la PBS, muestra el trabajo de investigación con el que el reportero venezolano Roberto Deniz destapó la corrupción sistemática del Gobierno que preside Nicolás Maduro. ¿El precio a pagar? El exilio, la persecución judicial y la difamación.

Deniz pertenece a la redacción de Armando.info, un portal venezolano dedicado al periodismo de investigación. Hace ocho años le llamó la atención la mala calidad de las cajas de comida que repartía el chavismo entre la población, las CLAP. Entonces no lo sabía, pero estaba ante la exclusiva de su vida, lo que el periodista Miguel Ángel Bastenier llamaba el blanco móvil: dar con lo imprevisto, explotar lo que se aparece en un instante y cobrar una pieza valiosa. Lo que le ocurre a unos cuantos periodistas una vez en la vida. A la mayoría, nunca.

Detrás de ese negocio en el que se convirtió alimentar a una población golpeada por una economía que se hundió a golpe de estatizaciones y control cambiario se escondía un colombiano llamado Alex Saab. En ese momento nadie lo conocía, operaba a la sombra del chavismo. Deniz siguió el rastro de esos alimentos que llegaban desde Hong Kong previo paso por México y allí dio con el nombre de Saab. Los millones de dólares que desviaba este empresario de coleta y cejas pobladas con la compra de productos de mala calidad eran solo la punta del iceberg: a eso le seguían contratos millonarios de casas que no se construían y la venta de petróleo robado a PDVSA, la petrolera estatal.

Revelar al mundo el nombre de Saab despertó la ira del chavismo. La DEA también comenzó a investigarle y llegó a la conclusión de que se trataba del testaferro de Maduro. Deniz y otros dos fundadores de Armando.info, Ewald Scharfenberg y Joseph Poliszuk, tuvieron que exiliarse de Venezuela. Sobre ellos pesan causas judiciales que suman decenas de años en prisión. Hace una semana, cuando la PBS anunció el estreno de este documental, la Fiscalía venezolana, en manos del chavismo, acusó a los reporteros de recibir dinero de una trama liderada por el exministro Tareck El Aissami para destruir la reputación de otros mandatarios del oficialismo. La imputación resulta inverosímil, entre otras cosas porque estos mismos reporteros fueron los primeros en señalar a El Aissami como un corrupto, cuando pertenecía al círculo más íntimo de Maduro y se le consideraba un prócer del chavismo. Ahora ha caído en desgracia y permanece encarcelado.

Saab fue detenido en 2020 en Cabo Verde, donde había hecho una parada para repostar su avión privado rumbo a Irán, donde iba a concretar unos negocios en nombre de Maduro. La policía de esa país africano lo detuvo por una orden de captura internacional y más tarde lo extraditó a Estados Unidos, donde se enfrentaba a una acusación de conspiración para blanquear dinero. Los fiscales estadounidenses establecieron que había desviado más de 350 millones de dólares de dinero público venezolano con el que corrompía a funcionarios de ese país.

El documental muestra de forma fehaciente algo de lo que siempre se había especulado. Saab estaba dispuesto a negociar con las autoridades estadounidenses, o al menos así se lo hizo saber su abogado al juez que llevaba su causa. El documental no se limita a hacer un recuento de hechos. También aporta nuevos hallazgos. Por ejemplo, el fiscal que llevó el caso en Florida, Michael Nadler, habla por primera vez antes las cámaras al respecto. Revela que en uno de sus interrogatorios a Saab, este le aseguró que de cada dólar que ingresaba, apartaba 50 centavos para pagar a Nicolás Maduro y a otros jerarcas venezolanos, cuenta Scharfenberg por teléfono.

Mientras Saab vestía el mono naranja de los convictos, el chavismo armó una campaña para exigir su liberación. El Gobierno mintió y dijo que se trataba de un diplomático venezolano que gozaba de inmunidad, por lo que Estados Unidos lo había detenido de manera ilegal. Venezuela entera se llenó de imágenes suyas al estilo de las del Che Guevara con un lema: #FreeSaab. En diciembre de 2023, Joe Biden y Maduro acordaron canjear a Saab por 10 estadounidenses presos en Venezuela.

Ahora, Saab vive en Venezuela rodeado de riquezas. Su esposa, la exmodelo italiana Camila Fabri, ha formado parte de la delegación chavista en las negociaciones con la oposición en México y participa en un reality show en el que se escoge la canción de la campaña de Maduro para las elecciones presidenciales que se celebrarán el 28 de julio. El hijo trata de impulsar una modesta carrera como actor. Deniz, sin embargo, continúa en el exilio. Después del intercambio de prisioneros en Venezuela quedó la sensación de que en el caso de este no se había hecho justicia. Espero que nuestro documental compense en algo esa impunidad, acaba Scharfenberg.

El País de España

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado