La presencia de serpientes en el estado Táchira siempre ha resultado común, sobre todo en las zonas montañosas y tupidas con gran vegetación, no obstante, las mordidas de algunos tipos de estos reptiles pueden resultar perjudiciales e incluso mortales para las personas, cuando no se aplica el tratamiento necesario.
Si bien en la entidad andina se podía encontrar suero antiofídico de manera oportuna, lo cierto es que esto se ha vuelto cada vez más difícil, puesto que en ningún tipo de farmacia de la región es vendido, por lo cual quien haya sido mordido por una serpiente del tipo venenosa deberá recurrir a un centro privado ubicado en Colón o dirigirse a Cúcuta para conseguir los kits del antídoto, los cuales pueden llegar a costar hasta 500 dólares.
Cabe destacar que el tratamiento depende de qué tan grave es la mordedura y también el tipo de serpiente, que si bien en el estado se puede encontrar una buena variedad venenosa como la bejuca (Oxybelis aeneus), mapanare (Bothrops atrox) y coral, esta última es la más venenosa de la región, pero es la menos peligrosa, ya que esta tiende a escapar de las personas. No obstante, la mapanare es sumamente peligrosa por su potente veneno y miembros del Cuerpo de Bomberos señalan que hay una gran presencia de esta especie en el Táchira.

Asimismo, Yerson García Teniente Coronel del Cuerpo de Bomberos Forestales, señaló que la población debe estar atenta, puesto que debido a la gran cantidad de incendios forestales estas tiende huir de su hábitat natural y llegar a zonas pobladas, por lo cual recomienda que si se tiene algún tipo de encuentro con este animal no debe intentar manipularlo, lo recomendable es llamar a los organismos competentes para que ellos se hagan cargo.
Por otro lado, Daniel Martínez, jefe de Operaciones de Protección Civil, explicó que podría haber un incremento del avistamiento de estos animales durante la temporada de lluvia, ya que debido al frío estas buscan lugares cálidos y generalmente ingresan a los hogares de las personas buscando sitios calurosos. Ante eso, tanto Protección Civil como el Cuerpo de Bomberos señalan que las personas, que se encuentran viviendo en lugares con vegetación frondosa cerca, lo recomendable es mantener la zona limpia y con el pasto cortado a nivel del suelo.
Además, indicaron que también es recomendable usar ciertos químicos como repelentes en las zonas cercanas a estos lugares para que el olor logre ahuyentar a estos animales.
María Cárdenas – La Prensa del Táchira

