Luis Manuel Aguana: Unas elecciones mal paridas

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Conforme se acerca la fecha para el lapso de las postulaciones de candidatos FIJADA POR EL RÉGIMEN (nótese que hago énfasis en esto) en el CNE, se acentúan las opiniones de cualquier bicho de uña que alguna vez ha opinado y otros que nunca lo han hecho, acerca de la “necesidad” que María Corina Machado (MCM), designe un “sustituto” de su candidatura para unas elecciones en las que ese mismo régimen que pretendemos cambiar por la vía electoral, ha decidido todas y cada una de las partes de ese proceso. ¿No les parece a ustedes la vaina más contraria a la lógica y el sentido común?

Unos criminales que han determinado unilateralmente el terreno y las condiciones donde va a ocurrir la contienda, ¿no creen ustedes que igualmente pueden decidir, sea quien sea que gane que no sean ellos –si es que “gana”-, que igualmente no sea reconocido? Estamos de nuevo en el mundo al revés (ver nota que publique hace más de 10 años en atención a otro sin sentido semejante de la llamada “oposición”, en: Nicolás; El Mundo al Revés
A ver si entiendo bien: ¿habiendo el régimen violentado toda institucionalidad electoral posible, pisoteado un acuerdo electoral con testigos y garantes internacionales en una mesa de negociación en Barbados, comenzando por la fecha de las elecciones, el resto de los actores políticos, ACEPTANDO ESO, le exigen a la candidata opositora que el pueblo eligió que se “doble para no partirse”, y designe un “sustituto” que los meta a ellos en un portaviones para “no perder la oportunidad” que los criminales dan para que salgamos de ellos mismos? ¿¿¡¡Qué loquera es esa!!??

Con toda honestidad, si se puede decir que alguna vez la oposición tocó fondo frente a la tiranía, es definitivamente ahora. ¿Y aun así piensan que entregarían el poder “pacífica y electoralmente” a quien sea a sabiendas de que es público, notorio y comunicacional que no se quieren medir con la verdadera representación opositora del pueblo venezolano? ¡Si eso es precisamente lo que esperan que creamos! ¿En qué análisis opositor medianamente decente puede caber que les sigamos el juego electoral a estos criminales esperando ganar? Eso solo podría salir de alguien coludido con la continuidad de una tiranía en el poder, sin distingo de nombre, posición, o supuesta seriedad opositora.

En este punto saltará alguien expresando: ¿Y qué podemos hacer entonces? Lo primero es no seguirle el juego electoral al régimen si este no se somete a un acuerdo con los opositores y muy en especial con la persona que resulto abanderada con la representación opositora en elecciones primarias. Que si existe alguna elección en Venezuela que deba ser debidamente reconocida por el mundo, esta debe pasar por el acuerdo entre todos los participantes, incluido el régimen. De no ser así, simplemente las elecciones son inválidas como medio de resolver la crisis política del país. Y punto.

Y brincará otro preguntando: ¿Y entonces que deberíamos hacer con esas elecciones en el cumpleaños del Galáctico? Lo dejo a su criterio. Pregúntese qué se hace cuando algo en su casa está podrido. Exactamente, usted lo desecha. Lo que no se puede hacer es aceptarlo por impuesto a sabiendas de eso porque usted terminará enfermo. Algo de eso ya hicimos con el referendo del Esequibo, ese mismo, el de los “10 millones de votos”. Ir o no ir valdrá lo mismo, porque el régimen ya tiene esos mismos 10 millones en el sombrero de prestidigitador, que se contaron cuando nadie salió a la calle a votar. Pero la oposición oficial de la Plataforma Unitaria no quiere hacer eso. Quiere que MCM les ponga su marca “Norven” para que el régimen legitime esas elecciones frente a la Comunidad Internacional, que es lo que precisamente lograrían si MCM accede a nombrar un sustituto-prostituto, porque ese es el nombre que se le da a quien vende su cuerpo por cualquier razón.

Entonces, a partir de este punto de este hecho electoral írrito por ilegítimo, ¿qué le quedaría por hacer al verdadero liderazgo, representante del sentimiento opositor venezolano? Claramente, no seguir en esa charada del régimen, a menos que se cuente con la verdadera representación opositora, y en caso contrario desconocer el hecho en su conjunto. En otras palabras, no son las gallinas detrás de los zorros. Es el régimen el que debe correr, no al revés. No es el mundo al revés. No es decirle a la gente que se abstenga, es decirle al mundo que rechaza y desconoce unas elecciones convocadas por quien no tiene legitimidad de convocarlas sin la presencia de todos los factores que precisamente la hacen legítima.

En un reciente artículo publicado, mi estimado profesor Asdrúbal Aguiar se hacía una pregunta que tal vez deberían hacerse todos quienes creen tener una respuesta para los venezolanos en esas elecciones que se fabricó el régimen para el 28 de julio: “…cabe preguntar sobre si será posible – con la sola salida de la dictadura y la eventual realización de unas elecciones por lo pronto simuladas, al pretenderse excluir de las mismas a María Corina Machado – reensamblar a un país en diáspora hacia adentro y que, a contrapelo de su historia ha tenido que emigrar por vez primera, dispersándose en el mundo” (ver Asdrúbal Aguiar,  Carta de un venezolano (I), 10-03-2024)

Mi propia respuesta a esa pregunta es un NO rotundo. Unas elecciones y menos unas convocadas sin la legítima representación del pueblo opositor venezolano, no hará posible reensamblar a este país roto, que continuará así hasta una verdadera unificación que solo será posible cuando todos nos reencontremos en nuestras afinidades y diferencias. Ciertamente, unas elecciones legítimas con MCM presente aplastarían al régimen como la minoría que son, pero faltaría rehacer la base que rompió el régimen desde Chávez, al separarnos como hermanos en una misma tierra. Eso solo lo puede hacer un proceso Constituyente unificador “tras la forja para ello de una «conciencia de nación» como estado del espíritu y para se restablezca a sí misma y racionalmente ella pueda discernir sobre sus auténticos valores superiores y fundantes para asegurar su gobernabilidad”, como lo menciona el Dr. Aguiar en su artículo.

Eso solo lo podremos hacer si todos tenemos conciencia de lo que está bien y lo que está mal. Y estas elecciones del 28 de julio están mal, y más allá de eso, están mal paridas, por cualquier lado que la dirigencia política de la oposición oficial las quiera poner o justificar al pueblo venezolano, justamente para salvarle el cuello al régimen que las convocó. Ojalá que así lo puedan ver todos también…

Email: luismanuel.aguana@gmail.com – Twitter:@laguana

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado