Einstein Millán Arcia: Lo que oculta Pdvsa del acuerdo entre Venezuela y Trinidad sobre El Campo Dragón

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Un gigantesco daño patrimonial podría ser originado a nuestra nación, de ponerse en práctica el acuerdo de ganancias compartidas recientemente firmado [Venezuela, Trinidad Sign Gas Profit-Sharing Deal: Maduro | Rigzone] entre Venezuela y Trinidad para producir gas del campo Dragon. El objetivo de ese gas es salvar de la quiebra a Atlantic LNG, quien desde 2017 mantiene cerrado al menos 1 de los 4 trenes de licuefacción por serios problemas de escasez de gas. Al nivel actual de reservas de 3.4 TcF del campo Dragon, la ventana de tiempo de vida útil del proyecto no excede los 20 años, aunque el proyecto haya sido firmado por 30 años.

El proyecto en su plateau de producción suplirá más del 50% del consumo doméstico de la isla estimado en unos 670 MMPCD a 690 MMPCD, algo totalmente irónico si consideramos que el déficit actual de gas de Venezuela supera los 3,000 MMPCD, lo cual es la principal razón de la situación de escasez crónica de gas doméstico, hasta el punto de que somete diariamente al ciudadano de a pie a hacer largas colas para poder tener acceso a una miserable bombona de gas.

Irónico también por la tragedia de nuestro sistema eléctrico nacional, con un suministro miserable tipificado por múltiples cortes diarios que someten a una población a un estado de inestabilidad emocional crónica y a nuestro país a un inédito estado de depauperación industrial.

Irónico además porque contradice la esencia misma de la ley orgánica de hidrocarburos gaseosos de 1999 [LOHG], que establece que [Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos] las reservas de nuestro gas deben explotarse para atender “primordialmente el mercado nacional doméstico, comercial e industrial y sucedáneamente” al de exportación como materia prima o combustible a otros países y que además en su Artículo 32 establece que, el Ejecutivo Nacional dará prioridad a los proyectos de industrialización de los hidrocarburos gaseosos que propendan a la formación de capital nacional, a una mayor agregación de valor a los insumos procesados y cuyos productos sean competitivos en el mercado exterior.

Nada de lo previsto en la LOHG pareciera respetarse. Dicho acuerdo en consecuencia debe revisarse bajo el ángulo de la grave necesidad de gas que atraviesa Venezuela desde 2016-17 y las consecuencias que ha tenido y tiene en el desarrollo industrial de nuestro país y de la calidad de vida de sus ciudadanos.

Un grave daño patrimonial en gestación

El tipo acuerdo firmado entre Venezuela y trinidad es de “ganancias compartidas”, aunque más exactamente debería llamarse de ganancias para trinidad y perdidas para Venezuela. El acuerdo como ya señalamos sería por treinta años, previendo producir inicialmente unos 175 millones de pie cúbicos día [MMPCD], para luego acelerar hacia 350 MMPCD de gas. El operador seria la empresa Shell, corporación esta que salió de Venezuela en 2018 sin dejar activo en nuestra nación, más allá de sus oficinas corporativas [si acaso]. El gas producido, a diferencia de lo contenido en el acuerdo inicial, seria enviado en su totalidad a trinidad [HispanoPost on X: “#Tendencia | Pdvsa aceptó que todo el gas del campo Dragón sea para exportación y que NGC y Shell paguen a precio de mercado https://t.co/mhA2fcj69E” / X (twitter.com)] y reconocido a precio de mercado.

Por ahora no ha habido, ni habrá ninguna erogación de capital dado que como el mismo acuerdo establece, tanto Shell como NGC trinidad primero deberán efectuar el estudio de factibilidad técnico-económica, para luego poder llegar a una decisión final de inversión [DFI] y de ser esta conveniente y aprobada, se establecería entonces la cronología de desembolsos de capital y el plan de actividad.

Hábil y sagazmente todo ello llevaría dicha DFI y erogación de capital hacia el 2026 y no para 2024, ni para 2025 por aquello de la inestabilidad e incertidumbre social, política y económica típica de un ciclo electoral y post electoral. De manera que lo que ha anunciado Tellechea sobre inminentes inversiones desde Shell-Trinidad, no pareciera estar alineado con la realidad.

De acuerdo con los comunicados de prensa las ganancias de Venezuela/PDVSA [primicia.com.ve/economia/publicados-los-terminos-de-explotacion-de-gas-en-campo-dragon/] estarían compuestas por un 20% de regalías sobre el volumen total producido, aunque en realidad es el gas producido menos las perdidas, menos [de haber] la inyección, menos el consumo; además de, al menos un 45% de las ganancias brutas generadas por la venta del gas producido, menos las mermas, menos el consumo, menos la inyección [de haber].

Hemos sostenido que la negociación hecha por PDVSA y el equipo del ministro Tellechea es deficitaria, ilusa y nociva para nuestra nación y para los intereses de los Venezolanos y por ello, no solo debe ser interpelado el ministro y la directiva de PDVSA, para que expliquen el país que tipo de negociación efectivamente se hizo sino también, por qué razón ese gas no es aprovechado según lo establece la LOHG.

En el desarrollo del proyecto CIGMA que conllevó al descubrimiento y producción inicial de 75 MMPCD del pozo DR6 en campo Dragon entre otros 3-campos; llámese Rio Caribe, Patao y Mejillones, nuestra nación  invirtió a través de PDVSA  [Venezuela desarrolla con esfuerzo propio el proyecto gasífero Mariscal Sucre| Este año Pdvsa producirá en Paria 300 millones de pies cúbicos de gas por día | (correodelorinoco.gob.ve)] no menos de $6,800 millones compuestos de $4,000 millones hasta 2011 más $2,800 millones luego de 2012 [Venezuela y PDVSA perderán dinero en el acuerdo de Dragon con Trinidad – Por: Einstein Millán Arcia @EinsteinMillan (aporrea.org)], en desarrollos que aunque nunca cristalizaron, si recibieron una cuantiosa inyección de capital.

Para que tengan idea de la cuantiosa exposición de capital en los proyectos de Costa Afuera, tan solo en la unificación del campo Loran Manateee con trinidad [Maduro anunció acuerdo con Trinidad que se ha “acordado” al menos 5 veces desde el año 2003 – LaPatilla.com], E. Del Pino reconoció haber invertido más de $1,500 millones, cifra está por cierto que no está incluida en la totalización anterior.

Ese capital de al menos $6,800 millones salió de los recursos que pertenecen de todos los Venezolanos y además tiene un costo para nuestra nación que debe ser recuperado. Solo en intereses calculados al 5% ese capital depositado en un banco generaría no menos de $340,000,000 anuales, sin incluir costos de depreciación de los activos que yacen desde 2013 corroyéndose en el mar y en las arenas de Guiria.

Desde 2002 cuando el precio del gas estaba en el entorno de $14 por MMBTU, el precio ha cedido hasta el entorno de $1.8 MMBTU en la actualidad, con la excepción de un corto salto en el lapso de la voladura del “NordStream” durante 09’2022.

Aunque irónicamente PDVSA reconoce a Repsol/Eni en Perla Cardón IV unos $3.69 por MMBTU y en Quiriquire Gas unos $2.78 por MMBTU, subsidiando así las ganancias de dichas corporaciones con su propio desgaste financiero, aparte de los condensados de los cuales nadie sabe hoy su destino, esos $1.8 por MMBTU constituyen el nivel de referencia de precios de nuestro gas para efectos de los cálculos de los flujos de ingresos para PDVSA, dado que el marcador natural por el cual se regirían los cálculos de los flujos financieros en dicho proyecto sería el del Golfo de México.

Bajo dicha premisa de precios la sumatoria de las regalías e ingreso bruto, aun dando la ventaja a PDVSA; que no será así, de considerar todo el volumen diario de gas producido sin mermas, ni consumo para el cálculo de sus pagos e ingresos, totalizan en el caso de la producción inicial de 175 MMPCD unos $74 millones anuales, mientras que para el objetivo de 350 MMPCD unos $147 millones anuales. En el mejor de los casos considerando el del escenario de 350 MMPCD, los ingresos esperados para PDVSA no llegan al 44 % de los intereses/costos de capital. En consecuencia, el concepto de ganancias en el acuerdo PDVSA-Dragon-Trinidad que esgrimió el ministro P. Tellechea, es falso, iluso y por definición nocivo para nuestro pais.

La industria petrolera de trinidad es bien conocida por su recurrencia en ilicitos ambientales, derrames y accidentes durante sus operaciones costa afuera [Einstein Millan Arcia on X: “El socio favorito de @tellechearuiz y #PDVSA, responsable de una catástrofe ambiental que ha tomado proporciones regionales. L negociación de #Dragon no tiene cláusula de reaseguro internacional en caso de un derrame de parte de los operadores.” / X (twitter.com)]. El acuerdo celebrado entre PDVSA y dicha isla pareciera no haber cubierto el aspecto de seguros y reaseguros que respondan en caso de derrames y/o desastres ambientales, como tampoco los costos de abandono y remediación final.

Este inmenso potencial de daño patrimonial, junto a la entrega de un gas necesario para la nación y el riesgo no previsto en dicho acuerdo, de un inmenso desastre ambiental entre otros, debe ser abordado por la procuraduría, la comisión de energía de la asamblea nacional y los organismos encargados de velar por la protección de los bienes de la nación y de los Venezolanos y pedir; en caso de que sea así comprobado, la revisión de dicho acuerdo antes que sea demasiado tarde para Venezuela.

Einstein Millán Arcia: Asesor Petróleo y Gas “Upstream”. Managing Director for Energy & Carbon Sequestration @ Fractal [https://fractal-software.com/ ]. Estudios de Especialización a nivel de doctorado en flujo de fluido en medios porosos – The University of Oklahoma, 1991 / Master of Science Petroleum Engineering – The University of Oklahoma, 1990 / Ingeniero de Petróleo Universidad de Oriente, 1979.

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado