Es lo que más le preocupa a juan pablo Guanipa después del anuncio de una elección presidencial en Venezuela para el 28 de julio.
No se cumple el Acuerdo de Barbados, tampoco la Constitución ni el lapso de 6 meses entre la convocatoria y la elección.
La oposición tiene dos semanas para plegarse a la candidatura de la abanderada que la gente eligió en octubre.
El mismo esfuerzo que harían para elegir a un substituto es el que los venezolanos esperan para apoyarla y convertir esta fecha en un escenario de resistencia contra el régimen.
No hay tiempo para actualizar el registro electoral.
No hay tiempo para campaña ni para observación internacional.
No hay chance de participación en el exterior.
¿Maduro quiere otro 2018? La oposición tiene que pensar si quiere un escenario así de abstención o si aprovecha la cercanía para cohesionarse en torno a un liderazgo que ya está legitimado.
Hoy también se corrobora que el CNE jamás ha tenido rectores opositores.
Los supuestos disidentes fueron cómplices de esta artimaña y de dar crédito a una votación fraudulenta sobre el Esequibo.
Para María Corina no hay una “posibilidad irreversible de participar” como le leí a un encuestador, irreversible sería buscarle un reemplazo que también será inhabilitado.
Apoyarla no es “estar a merced de María corina” sino de la gente.
Para contar votos siempre son lentísimos, y ahora nos salen con esta eficiencia para convocar elecciones y desempolvar una leyenda que ellos mismos quisieron borrar como símbolo. Los chavistas no van a olvidar eso.
La oposición tiene 20 días para decidir sin olvidar que todo este año Maduro ejecutó detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, intimidación a la sociedad civil, expulsión de la ONU en Caracas y hoy remata con una convocatoria arbitraria a elecciones.
Pero también este año se aprobó proseguir con la investigación en la Haya por crímenes de lesa humanidad.
Maduro está apurado. Sin gente ni tiempo.
Ojalá la oposición decida acompañar la decisión del 22 de octubre desde la misma posición de dignidad y fuerza que los venezolanos demostraron ese día.
Carla Angola

