Los perros ladran, Sancho, pero nosotros seguimos adelante. ¿Qué nuestra lucha es imposible? ¿Qué luchamos contra los molinos de viento? Es posible, pero estamos luchando. No nos hemos quedado esperando a ver cómo se entregan nuestros activos, mientras se promete un “futuro”, mientras se dice que cuando haya cambio de gobierno serán reconocidos nuestros derechos.
No somos impasibles frente a la violación de los derechos humanos porque, además de ser víctima, no me he colocado de lado de intereses ajenos a nuestra lucha, que no es otra que la lucha de la clase trabajadora por recuperar sus legítimos derechos.
Quien diga lo contrario, que lo pruebe con hechos, no con infamias, insultos y mentiras creadas para tratar de sabotear nuestra legítima lucha. No tengo el monopolio del sufrimiento, ni de las heridas que nos ha causado la dictadura en Venezuela, no pertenezco a sindicatos de “gerentes”, sino a sindicatos de base, de trabajadores, de esos que luchan -no por un cargo, un grupo, un puesto en la directiva, o un ascenso-, sino por el salario y por las reivindicaciones.
No se preocupen, no aspiro a ser presidente de Pdvsa, ni participar en la liquidación de Pdvsa, no compro bonos, ni quiero cargos, no hace falta que me insulten y digan mentiras en contra de mi persona. No soy rival político, pero si soy un trabajador que nunca se cansará de defender sus derechos.
Puedo hablar sinceramente y de frente a los que siempre han creído en mí, en mi condición de dirigente, de compañero de trabajo y de persona. A ellos les digo, seguimos la lucha, ahora más que nunca.
@IvanRFreites

