La sal marina y el calcio marino emporio paraguanero envidiable

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 Adícora estado Falcón.

La indomable península de Paraguaná, territorio más septentrional de Venezuela, caracterizada por una flora xerofita de cujíes, yabos, curarí, guatacare, zabila, cardones, lefarias, tunas, orégano, dividivi, flor blanca, semeruco, guayacán, cariaquito morado, etc., que en época de lluvia es una copia del edén bíblico, aunado a eso encontramos la fauna representada por las tortolitas, cardenales, turpiales, chuchubes, gonzalitos, pericos, iguanas, visures, perdices, iguiras, etc. de piel brillante y plumaje  vistoso.

La península de Paraguaná cuenta con 193 km de costa con playas arenosas, bahías tranquilas, prospera actividad pesquera y balnearios turísticos de fama internacional, tales como Adicora, El Supí, Yaima, Mata Gorda, Piedras Negras, Cabo de San Román, Villa Marina, El Pico, entre otras

Las bondades de la naturaleza con ésta hermosa tierra falconiana y sus habitantes no termina allí. En la Parte oriental de la Península de Paraguaná en el municipio Falcón se encuentran las salinas solares de Maquigua y Las Cumaraguas ubicadas estratégicamente, con acceso de vialidad y energía eléctrica. Estas salinas se encuentran aproximadamente 60 cm por debajo del nivel del mar; cuando ocurren los pleamares cíclicos es inundada por gravedad y en un periodo de 6 meses cristaliza el cloruro de sodio o sal marina de gran utilidad para salazones de pescado, consumo doméstico e industrial y agrícola.

En la parte este de la población de Maquigua encontramos un mina a cielo abierto de carbonato de calcio (calcio marino) que ha servido  de sustento a varias generaciones de las familias maquigueras. Este calcio marino es muy apetecido por la agroindustria.

La península de Paraguaná representa un alto valor escénico desde el punto de vista ambiental y anhela solidos inversionistas para desarrollar estas potencialidades locales como alternativa de las energías fósiles.

 

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Sobre María Corina Machado