La sede de Apuz de oasis gremial a la desolación y la destrucción

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El auditorio, piscina y todo el centro recreativo es testigo de la delincuencia que atravesó este otrora centro recreativo, que hoy inadvierte alguna posible solución a su estado debido a la falta de recursos monetarios.

La destrucción y el cúmulo de escombros  son hoy los únicos ocupantes de la sede de la antigua sede de la Asociación de Profesores de la Universidad del Zulia (Apuz), otrora paraíso gremial que formó parte de la vida social de familiares y amigos de los académicos de tan prestigiosa institución.

Delincuencia, descuido, falta de inversión y la propia situación país son solo algunos de los “responsables” de la tan decadente situación por la que hoy atraviesa la también conocida “Casa del Profesor”, antiguo club que contaba con piscinas olímpicas, canchas de bolas criollas, mesas de billar, estadio de softball y múltiples áreas para el entretenimiento del zuliano.

El auditorio, donde los estudiantes de la Universidad del Zulia, y también de otras instituciones privadas, realizaban con pompas sus actos de grado y celebraban la culminación de sus estudios, hoy es testigo de las más profundas formas de criminalidad: desde los megáfonos hasta los transformadores fueron saqueados.

Club APUZ

Versión Final hizo un recorrido por el antiguo club, donde se constató que en este espacio solo restan trozos de drywall, que pertenecían al techo del salón para presentaciones; así como un cúmulo de escombros y mucha basura. Disquetes, carnets que nunca fueron retirados por los agremiados y hasta restos de trofeos, placas de reconocimientos y acrílicos identificativos de la institución, están esparcidos por el piso.


La naturaleza crece en los espacios

La naturaleza no ha detenido su paso en el sitio. Murciélagos, frondosos árboles y abundante maleza hacen parte del elenco.

El área de las duchas también es testigo del caos. Las regaderas son inexistentes; los retretes y urinarios brillan por su ausencia. La pared que separa los baños de damas y caballeros posee un gran hueco, no quedó “ni rastro” de los lavamanos.

Bloques de cemento y ladrillos rodean el área de las mesas de billar; estas, aunque destruidas y lanzadas al suelo, aún permanecen en su lugar: Por su peso, la delincuencia no pudo extraerlas.

La pandemia jugó un rol importante en la destrucción de La Casa del Profesor. Personas inescrupulosas tuvieron acceso libre durante más de un año a este lugar. La crisis sanitaria era un tema de mayor relevancia en la capital zuliana.

Esta sede, que antiguamente se sustentaba con un aporte del sueldo de los educadores, no puede subsistir más de esta forma.

Manutención

Wilfrido Medina, secretario de Apuz, explicó a este medio de comunicación que en la actualidad son extraídos 10 bolívares del sueldo de los maestros para el mantenimiento de las instalaciones de Apuz, que equivalen a 0,28 dólares.

Medina precisó que la nueva directiva de la Asociación, que ingresó antes de pandemia, intentó retomar las labores en este espacio, pero el Covid-19 no permitió iniciar su recuperación.

Destacó que antes la Universidad costeaba dos vigilantes privados a diario, pero aún así ocurrían los robos. “En pandemia prácticamente eran robos diarios y desvalijamientos diarios. Hasta los portones se lo llevaron“, menciona.

La empresa de vigilancia que estaba trabajando con nosotros dijo que se requerían mínimo 6 vigilantes en el turno de la mañana y 6 vigilantes en el turno de la noche (…) Sin recursos, ¿Cómo vamos a pagar 3200 dólares de vigilantes mensuales?”, detalla.

El secretario indicó que en la actualidad existe un grupo de profesores que trabajan con el Gobierno regional y Nacional, y que han planteado crear una comisión para limpiar los espacios y considerar qué se podrían realizar en estos espacios.

Carlos Hernández – Versión Final

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado