Desconcertante que Venezuela con más de 100 años de experiencia en exploración, producción, refinación y comercialización de petróleo, este colocando en el mercado internacional su producción de crudo catalogada como el más barato.
La cesta OPEP, de acuerdo a sus especificaciones ha clasificado el crudo venezolano como Merey 16, un tipo de crudo con presencia de compuestos sulfurados y amínicos ligeramente por encima de las fracciones molares establecidas por el comercio internacional.
Cada día las exigencias ambientales son mayores, es ampliamente conocido que los componentes sulfurados y amínicos aumentan la acidez en los ciclos hidrológicos pluviométricos.
Los técnicos petroleros venezolanos, se pregunta, ¿Qué ha pasado con los mejoradores de crudos?, cuya función es precisamente, eliminar en sus procesos de transferencias de masa estos indeseados contaminantes, que adicionalmente además de afectar el ambiente, también envenenan y desactivan los catalizadores usados en los procesos de conversión media y profunda en las refinerías.
Más de 100 años de experiencia en las faenas petroleras no han sido suficientes para nuestro país, para que haya desarrollado su propia tecnología para darle un verdadero valor agregado a esa valiosa riqueza mineral donada por la gracia divina de nuestro creador a Venezuela.
Hoy día, nuestro crudo, es colocado en el mercado con descuentos de hasta 16 $/barril, por la falta de efectividad de los mejoradores de crudos. Esto es regalía sin retorno. Esto no es constitucional.
Los venezolanos sufrimos y esperamos gestiones ejecutivas y gobiérneras para poner en operación de manera óptima los mejoradores de crudos venezolanos y el establecimiento de una relación comercial fluida con los proveedores de químicos necesarios para captar y eliminar los contaminantes no deseados que de una u otra manera es una perdida irrecuperable para la nación venezolana.

