Un año antes de morir, Vincent Van Gogh (1853-1890) dijo en una carta a su hermano Theo que si la gente encontraba difícil conocerse a sí mismo, tampoco era fácil pintarse a uno mismo sobre el lienzo. Aun así, consiguió hacerlo en al menos 35 autorretratos.
Entre las obras que se exponen a partir de este jueves en la galería The Courtauld, destacan dos cuadros que se exhiben juntos por primera vez en más de 130 años. No se habían vuelto encontrar desde que salieron de la habitación del asilo de Saint-Paul-de-Mausole, un antiguo monasterio en el sur de Francia, donde Van Gogh los pintó en menos de una semana de diferencia, entre finales de agosto y principios de septiembre de 1889.


