Rommel Contreras: Sr. Ministro… Recurro a usted con un SOS para la UDO

Compartir

 

Estimado Profesor y Ministro.

Mis saludos y respetos…

No le cuento la situación de la Universidad de Oriente, porque asumo que ya la conoce a grandes rasgos; y sería como recordar temas tristes.

Pero si le pido su intermediación para tratar de resolver un problema subyacente que tiene paralizada la infraestructura de comunicación interna y externa de la Universidad; sobre todo el acceso a Internet y los datos de profesores y estudiantes que reposan en sus correos personales y en Drive (la nube de almacenamiento de Google).

Resulta que desde el año pasado la Universidad sufre de “la desconexión TOTAL de nuestra red U.D.O. con el resto del mundo, en otros términos, la Universidad de Oriente www.udo.edu.ve NO ES VISTA DESDE INTERNET, así como también los servicios de inscripciones en línea construidos por nuestra Coordinación de Control de Estudios General y alojados en nuestra granja de servidores y computadores dedicados a tal fin.”

El servicio gubernamental que atiende esa situación, ha puesto como excusa el daño de un router en su sede principal y/o problemas de climatización de las salas de servidores. Pero esa excusa parece ser irreal, cuando el resto de las universidades nacionales (e incluso las experimentales) no padecen el mismo problema; esto es fácil de corroborar introduciendo los link´s (URL) de las páginas principales de cualquier universidad en un navegador y observando que la página correspondiente se despliega.

Profe, permítame explicarle la situación en detalle (alguna vez me desempeñé como jefe del Departamento que atiende esos servicios en la UDO):

Cuando uno se conecta a Internet, normalmente lo hace con un URL que es un enlace en forma de texto o frase separado por “puntos”; que incluye al inicio el nombre de la página o servicio que se quiere acceder y luego el dominio donde se aloja esa página o servicio. La página de la UDO sería entonces, http://www.udo.edu.ve , donde “WWW” representa el nombre de un servicio y el resto el dominio de la institución. En el mundo existen una treintena de servidores raíces (o más) que se encargan de resolver a que red le corresponde tal dominio. En el caso nuestro, cuando alguien pretende ir a la página principal (o cualquiera otra de la UDO), esos servidores (raíces) al ver que la el link termina en “.ve” enruta esa consulta hacia las redes de Venezuela, ya que el “ve” nos identifica como país. Luego en el router principal de Venezuela (el equipo que se encarga de dirimir y enrutar las consultas),sub-dirige a los router o equipos de la institución correspondiente dichas solicitudes (en nuestro caso se orientan por el prefijo “udo.edu”),

La palabra “edu” identifica a todas las instituciones nacionales que atiende el CNTI (Centro Nacional de tecnología de información) que funciona actualmente en la Torre Ministerial ubicada en Caracas – Sabana Grande (antigua torre Lincoln). Ya sea a modo de subdelegación o atención propia, el router raíz en Venezuela da paso o detiene las consultas (desde fuera del país y desde su interior también). Mientras, todos los servidores de dominios (esa treintena o cuarentena de equipos a nivel mundial), prosiguen enviando todas las consultas y correos electrónicos hacia los equipos del CNTI, donde son ignoradas o detenidas.

Por lo ante comentado e intentado explicar, puedo concluir aseverativamente:  que en el router nacional en el CNTI se tiene impedido que la consulta internética prosiga hasta los servidores internos de la Universidad de Oriente; por razones que se desconocen. Ya que es el mismo procedimiento que utilizan otras Universidades como la ULA, LUZ, USB, UCV, etc. Y lo único que en repetidas oportunidades se ha solicitado: es que se configure correctamente el servidor o router principal que atiende el dominio de la Universidad de Oriente junto con el de las otras Universidades: (se proceda a corrija una mísera línea de texto en un archivo script; el mismo archivo donde están configuradas todas y cada una de las instituciones educativas gubernamentales de Venezuela).

Profe, ahora paso a describirle la dimensión del daño causado, pero para no aburrirle sólo lo enumeraré:

La comunidad universitaria está impedida de utilizar el correo electrónico de la Universidad (ejemplo: rommel@udo.edu.ve).

Si no es posible usar el correo institucional, en algunas revistas y otros servicios de publicación científica no es posible publicar. Los trabajos o producción científica a de los miembros de la comunidad universitaria (sobre todo de estudiantes y profesores); la investigación y docencia por esa vía, están simplemente detenidas.

El servicio de almacenaje en la nube de Google, que está acordado por esa compañía como ilimitado para las universidades del mundo, está a punto de perderse por el problema de verificación del dominio que se tiene. Si eso ocurre se perdería todo lo almacenado en los servidores de Google por cada uno de los miembros de la Universidad. Cuando digo todo, digo todo: fotos, correos, publicaciones, páginas web, etc. etc. etc. todo lo que alguna vez se subió a Google Drive para almacenar y resguardar para uso futuro.

Ante la crisis sanitaria y también económica que padece el país, la alternativa para muchos centros educativo, es virtualizar sus servicios o partes de ellos. Esto incluye la parte administrativa y académica, lo que no es posible si no se cuenta con el dominio que tradicionalmente viene usando la universidad y por la cual es conocida; y se corresponden a los correos del personal docente y de investigación de la misma.

El daño virtual se ha sumado al año material que padece la infraestructura física y administrativa de la institución. Pero la oposición interna y externa, pregona que ese es un daño voluntarioso y como flecha mortal es quien terminará definitivamente con nuestras Alma Mater; y si no se corrige, pocos argumentos restan para desmentirlos, ya que la razón y lógica no da lugar a otros pensamientos.

Profe., aunque no es directamente mi responsabilidad y entendiendo que usted tiene sus propias preocupaciones, y reconociendo que personalmente tengo profundas críticas de como se ha venido administrando la UDO; no la podemos dejar morir. Acudo a usted -en términos rogativos- para que por su intermediación (si existe alguna manera), eleve este problema a quien pueda atender y resolver. Y aunque suene jactancioso, no es posible aceptar de parte de los responsables ninguna excusa para que lo que viene sucediendo prosiga, ya que somos tan inteligentes como ellos y bien conocemos el funcionamiento del sistema Internet, y también de sus responsabilidades como administradores de redes allá en el CNTI; e igual (en mi caso) tengo la experiencia acumulada que ellos puedan alegar.

Rommel Contreras

CI: 8446211

Empleado de la UDO, y  ¡Soldado voluntario de la Patria!

Anexo informe de la Coordinación de Teleinformática

 

Traducción »

Sobre María Corina Machado