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Rodolfo Izaguirre: Conocer al padre

  El solo hecho de nacer en Venezuela me hace venezolano y como yo, todos los…

Rodolfo Izaguirre: Los creyones de Josefina Passadori

  Para Charo. Siempre recordaré el libro de Josefina Passadori sobre Geografía. Un libro de texto…

Rodolfo Izaguirre: Soy mi propia música

  Mi siempre admirado Flaubert se mostraba obsesivo y pasaba largas horas buscando no solo la…

Rodolfo Izaguirre: ¡Soy la puerta, soy el país!

  El sujeto que afirmó que el gran poeta de este país se llama Hugo Chávez…

Rodolfo Izaguirre: Los chinos de mi infancia

  “!Mira, chino marico, dame un quesillo”, pide con voz de mando el malencarado sujeto que acaba…

Rodolfo Izaguirre: La vida son palabras

  Existen muchas maneras de definir la vida, una de ellas es decir que son palabras…

Rodolfo Izaguirre: Simplemente María

  Durante largos años, Maracaibo y todo el estado Zulia arrastraron el protagonismo de llamar a…

Rodolfo Izaguirre: Desconocemos nuestra historia

  Ezequiel Zamora era honesto comerciante de pocas letras pero llegó a ser General cuando no…

Rodolfo Izaguirre: ¡Detrás del maquillaje está el cansancio!

  Un desquiciado levanta a un niño de un año y lo bate ferozmente contra el…

Rodolfo Izaguirre: Navego y zozobro en los océanos del arte

  Comparado con el enervante presente el pasado tiende, a veces, a ofrecerse triste y ridículo.…

Rodolfo Izaguirre: ¡Escúchame con los ojos!

  El ojo, decía mi viejo amigo Plotino, no podría ver el sol si no fuese…

Rodolfo Izaguirre: El río que me hizo venezolano

  ¡Uno mismo se traza su propio camino! Cuando me tocó en suerte viajar a París…

Rodolfo Izaguirre: Soy un ser inferior

  El día que la mataron Rosita estaba de suerte, de los tiros que le dieron…

Rodolfo Izaguirre: Vivo en su memoria

  Tuve a José Ángel Ágreda, demócrata de alto nivel, como profesor de Física en el…

Rodolfo Izaguirre: Construir la felicidad

  Una vez fuera del Aeropuerto de la Chinita en Maracaibo tomé un taxi. No habíamos…

Rodolfo Izaguirre: Cordelia

  No creo que exista nadie en el mundo que haya conocido como yo a Cordelia,…

Rodolfo Izaguirre: Una infancia y dos países

  Verónica, mi primera nieta, es asombrosamente bella. Es de firme pensamiento propio y pidió almorzar…

Rodolfo Izaguirre: El tiempo de Gómez

  1900 se estableció en su propia vida y en la de nosotros como una figura…

Rodolfo Izaguirre: Abrazos

  ¡Seguimos siendo  el cazador que fuimos en los mismos valles que conocieron los animales de…

Rodolfo Izaguirre: El guion de Margot

  ¡Había desaparecido! ¡No estaba! Desconcertado miré en todas partes pero no lo vi. Los ladrones…

Rodolfo Izaguirre: Coppélius

  Inesperadamente, abrazado a la cartera de mi mujer, el puertorriqueño José Parés se presentó en…

Rodolfo Izaguirre: Con el cine comenzamos a hablar

  Lo que más amo del cine venezolano es su pasión por el país. El verdadero…

Rodolfo Izaguirre: Cien no son suficientes

  «¡La otra noche dijiste que…!» comenzó a decir uno del grupo y mi amigo lo…

Rodolfo Izaguirre: El homenaje a Jacobo Penzo

  Participé emocionado en la serie de entrevistas que hizo Sergio Curiel para rendir homenaje a…

Rodolfo Izaguirre: A bordo del Auriga

  Francisco de Quevedo no dejaba de burlarse de sí mismo y de nosotros cuando escribió…

Rodolfo Izaguirre: Los azulejos de Judy Garland

  Tengo hermosos y muy viejos muebles de paleta provenientes de la casa de Manuel Lobo,…

Rodolfo Izaguirre: Asuntos del Tiempo

  Evito caer o precipitarme en la nostalgia porque es una vieja trampa del Tiempo para…

Rodolfo Izaguirre: Pon el sol

  En un determinado momento de mi vida tuve que vencer la timidez y enfrentarme a…

Rodolfo Izaguirre: La cultura se ignora a sí misma

  Fui a dar fe de vida en el antiguo Conac, llamado así en tiempos democráticos,…

Rodolfo Izaguirre: Se habla de amor

¡La vida de mi corazón es más bella desde que amo!, escribió el poeta alemán Friedrich…

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