Tuve un sueño que puede considerarse más bien, si se quiere, como una pesadilla insólita…
Etiqueta: Rodolfo Izaguirre
Rodolfo Izaguirre: Domar el alma
Creo haber salvado a lo largo de mi avanzada edad, impedimentos y obstáculos ideológicos que me…
Rodolfo Izaguirre: Regreso
La belleza que surge bajo el impulso de una revelación puede tardar años para ser…
Rodolfo Izaguirre: Inventé mi silencio
Cuando Belén dejó para siempre la quinta Nancy y los empleados de la funeraria bajaron…
Rodolfo Izaguirre: Hacerme más humano
Miraba siendo niño las hojas del árbol y me agradaba verlas dar vueltas al caer…
Rodolfo Izaguirre: Alergias
Todos arrastramos alguna manía, somos víctimas de ceremoniales neuróticos, estremecimientos, tics nerviosos, rascarnos partes del…
Rodolfo Izaguirre: El libro; Las balas de abril
El mundo político venezolano se desplomó ese 11 de abril de 2002 y tardé en…
Rodolfo Izaguirre: ¿Cómo se contesta la tercera pregunta?
¿Llegaremos algún día a ser un país adulto? ¿Celebraremos acontecimientos centenarios o seguiremos siendo “un…
Rodolfo Izaguirre: Tener oído absoluto
En el 23 de Enero vivió una madre soltera con su hija de apenas ocho…
Rodolfo Izaguirre: El Ángel de la Muerte
En los primeros años del cristianismo unos herejes llamados gnósticos intentaron construir una ideología cristiana…
Rodolfo Izaguirre: La Internacional
Encontré entre mis papeles esta crónica sobre el sepelio de César Rengifo, que me parece…
Rodolfo Izaguirre: Trotar en el Parque del Este
Todavía podía trotar en el Parque del Este por sus caminerías o a campo traviesa con…
Rodolfo Izaguirre: Ocuparnos de la política
Sostengo que los Nocturnos de Chopin o la obra de cualquier otro compositor de altura nos…
Rodolfo Izaguirre: Desvanecerme en los helechos
Me gusta lo que voy a escribir porque me referiré a mi familia, es decir,…
Rodolfo Izaguirre: Una nueva mujer está naciendo
Lo he manifestado en varias ocasiones: entre mis papeles tengo la copia fotostática del acta…
Rodolfo Izaguirre: El corazón
El corazón, lo sabemos, es un órgano muscular que funciona como la bomba principal del…
Rodolfo Izaguirre: Mostrar la cédula
Si por algún motivo tengo que decir quién soy, me basta con mostrar mi cédula…
Rodolfo Izaguirre: ¡Una gallina echada!
Éramos jóvenes, nos buscábamos y nos encontrábamos y recorríamos los bares de Caracas, y sin…
Rodolfo Izaguirre: Las guacamayas
Diariamente, a las 6:00 de la mañana corro la persiana y abro la ventana de…
Rodolfo Izaguirre: La Navidad
Para no emplear el término “unidad dialéctica” y evitar asustarme si aparece el rostro de…
Rodolfo Izaguirre: Rodeado de misterios
Vivimos rodeados de misterios porque, en primer lugar, también somos misteriosos como los gatos y…
Rodolfo Izaguirre: El arbolito de Navidad
Mientras vivíamos en casas, las familias no necesitábamos de pinos convertidos en arbolitos navideños de…
Rodolfo Izaguirre: Con las botas puestas
Crucé toda Ciudad de México sin salir de Reforma para comprar unas botas de motocross…
Rodolfo Izaguirre: Mi vida cabe en tres letras
La Via del Corno, en uno de los barrios más pobres de Florencia, está situada…
Rodolfo Izaguirre: Florecerá la vida… No existirá el dolor
Sé quien fue Holderlin y en mis pensamientos intenté infructuosamente entrar en el castillo de…
Rodolfo Izaguirre: La palabra de Eugenio Montejo
Durante un tiempo el poeta Eugenio Montejo vivió en Los Palos Grandes. Alguna vez le…
Rodolfo Izaguirre: Carlos Raúl Villanueva y su amorosa mirada colonial
En un libro suyo titulado Caracas en tres tiempos, le preguntan al autor Carlos Raúl…
Rodolfo Izaguirre: Correr tras las ideologías
Resultaba impresionante ver a los estudiantes de la Universidad de los Andes recorrer las calles…
Rodolfo Izaguirre: Un Zeus de fuego
Fue mi hijo Boris quien me dijo que todos cumplimos 18 años; en cambio, son…

