Causado por el 3 de enero y casado por la Ley de Hidrocarburos del 29…
Etiqueta: Ramón Guillermo Aveledo
Ramón Guillermo Aveledo: Cacalota
Por recomendar analizar las propuestas de una personalidad política sin necesariamente endosarlas, recibí respuestas positivas…
Ramón Guillermo Aveledo: Regionalismo y venezolanidad
Distintos en la personalidad y en el modo de pensar, demócratas con vocación de reformas…
Ramón Guillermo Aveledo: Venezuela y la Corte Penal Internacional
El retiro de Venezuela del Estatuto de Roma que crea la Corte Penal Internacional es…
Ramón Guillermo Aveledo: Que sea distinto
Ante el anunciado, pospuesto y ratificado diálogo entre el gobierno actual y la AN 2015…
Ramón Guillermo Aveledo: Escribir
Empecé a escribir en el cuaderno y mamá me los pasaba en limpio para la…
Ramón Guillermo Aveledo: Policía, circulación y derecho
Respeto la función policial, esencial en una sociedad. Escribo esta nota por deber ciudadano. No…
Ramón Guillermo Aveledo: Para reconstruir, aprender
Tras el susto hemos ido y venido de la ansiedad al temor, de la tristeza…
Ramón Guillermo Aveledo: Estados Unidos doscientos cincuenta años
Un inmenso país de casi diez millones de kilómetros cuadrados del Pacífico al Atlántico, del…
Ramón Guillermo Aveledo: García Pelayo, juez constitucional
En mis manos El Rey, libro póstumo del constitucionalista y politólogo Manuel García Pelayo que…
Ramón Guillermo Aveledo: Corresponsabilidad valiente
No me preocupa la inteligencia artificial sino lo que la brutalidad natural puede hacer con…
Ramón Guillermo Aveledo: La propuesta de Panamá
El Manifiesto de Panamá tiene aspectos muy positivos que merecen ser resaltados. La búsqueda de…
Ramón Guillermo Aveledo: Del metaverso al planeta real
En este mundo y en este tiempo uno no debe subestimar la posibilidad de que…
Ramón Guillermo Aveledo: Condiciones de vida
ENCOVI, la encuesta de condiciones de vida que un equipo de la UCAB dirigido por…
Ramón Guillermo Aveledo: Vuelve Gabo
Para amar a Caracas primero hay que padecerla, me dicen que decía Gabriel García Márquez…
Ramón Guillermo Aveledo: ¡Ya es mayo!
Cuando llega mayo recuerdo la anécdota de una incidencia parlamentaria originada en la defectuosa pronunciación…
Ramón Guillermo Aveledo: Sería justicia
Una “Gran Consulta Nacional” anunció el mes pasado la Presidenta encargada para atender los problemas…
Ramón Guillermo Aveledo: Normalidad, por favor
Normal es habitual, ordinario. Se dice que una cosa es normal cuando se halla en…
Ramón Guillermo Aveledo: Otra vez la historia
¡Otra vez la historia! Sí, porque en lo que en ella está buena parte de…
Ramón Guillermo Aveledo: Es de todos
Poco más de dos milenios hicieron falta para empezar a hacer caso a Aristóteles, de…
Ramón Guillermo Aveledo: Trabajo en equipo
Parece un sueño y bueno, en realidad lo es. Venezuela entera puso a un lado…
Ramón Guillermo Aveledo: Libertad, libertades
Solo el derecho a la vida está por encima del derecho humano a la libertad.…
Ramón Guillermo Aveledo: Instituciones, ah mundo
Las renuncias, acaso solicitadas, del Fiscal General de la República y el Defensor del Pueblo…
Ramón Guillermo Aveledo: Desarmar el lenguaje
Que nos dispongamos interiormente a escuchar nos pide el Papa León XIV. Estos cuarenta días…
Ramón Guillermo Aveledo: Además de la amnistía
Discursos e iniciativas de la Presidenta interina, palabras del Presidente de la Asamblea desde su…
Ramón Guillermo Aveledo: Venezuela, febrero 1936
Noventa años van del anuncio por el Presidente Eleazar López Contreras del Programa de febrero…
Ramón Guillermo Aveledo: Transición
Más que el arte de lo posible, la política es el arte de hacer posible…
Ramón Guillermo Aveledo: La responsabilidad de la hora
Grandes errores requieren grandes rectificaciones. Es proporcional, pero esas suelen ser las más difíciles de…
Ramón Guillermo Aveledo: La historia inolvidable
Hay una historia que no podemos olvidar. Venezuela, política y petróleo tituló Rómulo Betancourt su…
Ramón Guillermo Aveledo: Inteligencia, grandeza y humildad
Asisto a los hechos inéditos que nos desafían con la misma perplejidad de la abrumadora…

