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Leila Guerriero: Los finales

  Casi siempre, antes de comprar un libro, leo el final. No para averiguar el desenlace…

Leila Guerriero: Las manos vacías

  Jonathas de Andrade es un artista brasileño. Lo conocí por su obra O peixe, un…

Leila Guerriero: Entrada restringida

  Estaba hace poco en Palma de Mallorca. Salí a caminar. Llegué a una iglesia. En…

Leila Guerriero: ‘Sirát’, la sustancia

  Qué furibundo es el arte, las cosas que nos hace. Fui a ver Sirât, la…

Leila Guerriero: El aparecido

  Hace un par de semanas estaba en Valencia, en una charla pública con el escritor…

Leila Guerriero: La aberración familiar

  Una nube asfixiante de religiosidad súbita cubrió al mundo cuando murió el papa Francisco. Incluso…

Leila Guerriero: La fantasía

  Cuando era chica, en la Argentina existían unos chocolates marca Jack que traían dentro un…

Leila Guerriero: Los bancos del tiempo

  Íbamos en auto por la ciudad en la que me crie y el hombre con…

Leila Guerriero: Nos une la ternura por los gatos

  Instrucción número 21. Diga: “El día está lindo”. Escuche que él responde: “Más o menos”.…

Leila Guerriero: Dos más dos es cinco

  Recortar, pulir lo incómodo para que la leyenda se mantenga en pie, lista para pasar…

Leila Guerriero: Mario Vargas Llosa, un hombre hecho de literatura

  Varias de las preposiciones del idioma español pueden aplicarse a la larga existencia de Mario…

Leila Guerriero: Rendirse en primavera

  Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión…

Leila Guerriero: El espejo

  Nada estaba mal. Sólo que había pasado muchos días sin ver el sol. Sólo que…

Leila Guerriero: La misma especie

  Hace poco intercambié mensajes con un escritor argentino acerca de lo que sucede después de…

Leila Guerriero: Hombre que viaja

  Él viaja hacia mí. Viene de lejos, desde la cordillera de los Andes, desde los…

Leila Guerriero: Vivir como un ahogado

  Me encuentro con una persona conocida en un país que no es el mío. Tiene…

Leila Guerriero: La pregunta perfecta

  Durante una firma de libros que hice en una librería de Buenos Aires, se acercó…

Leila Guerriero: Instrucción número 20

  Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión…

Leila Guerriero: Vivir y sobrevivir en Argentina

  El otro día, en Buenos Aires, pedí un auto en una aplicación. No suelo hacerlo:…

Leila Guerriero: Los muertos hablan

  Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión…

Leila Guerriero: Un año

  Fuera la desazón, fuera las cargas oscuras, fuera lo pesado y lo ominoso, fuera los…

Leila Guerriero: Nostalgia del incendio

  Éramos burbujas repletas del aroma a lycra de los trajes de baño, del dolor áspero…

Leila Guerriero: Sin remedio

  Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión…

Leila Guerriero: Referencias personales

  Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión…

Leila Guerriero: El placer, prohibido

  La novela Cometierra, de la argentina Dolores Reyes, fue incluida en el plan Identidades Bonaerenses,…

Leila Guerriero: El ingrediente perdido

  Repaso mi archivo de recetas en la computadora: dulce de peras, chutney de mango, lenguado…

Leila Guerriero: La contabilidad

  No corro para medir o medirme. No corro para llegar más lejos ni para hacerlo…

Leila Guerriero: Otra vida, perro ajeno

  Estuve en el campo. Cada mañana, cuando salía a correr, me seguía una perra, una…

Leila Guerriero: Martín Caparrós y la teoría del todo

  Me gustan muchas cosas de él. La cicatriz de la cara, la cara, su prosa,…

Leila Guerriero: Cosecha tardía

  Una cosecha de fragmentos reunidos a lo largo de años que podría empezar con Anne…

Emisora Costa del Sol 93.1 FM