Leila Guerriero: Vampiros de la esperanza

  Una cerveza es sponsor de la Fórmula 1 y, aunque el alcohol está presente entre…

Leila Guerriero: Correr en el vacío

  Montevideo. Nueve de la mañana. Ocho grados. Algo de sol. Corro junto al río de…

Leila Guerriero: Los ingenieros vienen a mí

  Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión…

Leila Guerriero: La infancia es una vida

  Me acuerdo de cosas importantes. Me acuerdo de que mis abuelas usaban perfume sólo cuando…

Leila Guerriero: En la montaña

  Permanecí en esa cueva hasta que pude aniquilar la pregunta que me había llevado hasta…

Leila Guerriero: El aburrimiento narcótico

  Leo esto de J. G. Ballard: Si yo (…) tuviera que hacer una predicción sobre…

Leila Guerriero: La rana hervida

  Hay daños que se producen a cámara lenta. Cuando finalmente quedan en evidencia, las reacciones…

Leila Guerriero: Bukele y la hora de la venganza

  En la película Old Boy, de Park Chan-wook, el protagonista es secuestrado y encerrado en…

Leila Guerriero: Por el camino de las pesadillas

  Me gusta soñar. Me refiero a la vida onírica. Incluso cuando, como ahora, atravieso una…

Leila Guerriero: Mujeres muertas, números vivos

  Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión…

Leila Guerriero: Efemérides del miedo al odio en un paso

  Me dice G. que hizo mucho frío en París cuando estuvo allí hace unas semanas.…

Leila Guerriero: Bienvenido, Land

  Leí la última novela de Rodrigo Fresán, argentino residente en Barcelona, en mayo, durante una…

Leila Guerriero: Un fin de año imaginario

  Puse en marcha una superproducción hollywoodense, un mecanismo de adecuación entre mi mundo interior y…

Leila Guerriero: Un presidente para los argentinos de bien

  El domingo asumió la presidencia de la Argentina el ultraderechista Javier Milei. Dio un discurso…

Leila Guerriero: Hombres duros

  Hace un tiempo, salí a correr por las afueras de mi ciudad natal. El cielo…

Leila Guerriero: La trampa de la melancolía

  En una entrevista reciente, la intelectual argentina Beatriz Sarlo decía: “Ignoro lo que es la…

Leila Guerriero: Meditación

  “¿Por qué no meditamos?”, dijo el hombre con quien vivo. Él no sabe meditar, yo…

Leila Guerriero: Vacuna

  El virus tuvo efectos notorios —casi todos tristes— y otros menos evidentes. Por ejemplo, nos…

Leila Guerriero: El teléfono de Darnella Frazier

La escritora Clarice Lispector tenía una hermana, Tania. En una de las cartas que le escribió…

Leila Guerriero: El club de Larraín

  Tengo problemas: hay muchas maneras de empezar esta columna en la que quiero hablar de…

Leila Guerriero: El terror real

  ¿De qué manera se puede equipar a un niño? Quiero decir: darle armas. Un progenitor…

Leila Guerriero: Retrocesos

  Hace unos meses me pregunté qué había sucedido a lo largo de 2020 con los…

Leila Guerriero: Aquiles, tú que escuchas

  Un día de 2019, Adriana Rodríguez, una mujer de 57 años, me habló de su…

Leila Guerriero: Una vida mejor que esta

  La conocí en la Facultad de Letras. Tenía el pelo rubio, pesado y grave. Usaba…

Leila Guerriero: Error de paralaje

  En fotografía se llama error de paralaje a la distorsión que se produce cuando la…

Leila Guerriero: Negro medio blanquito

  Mi madre contaba que una vez mi padre había entrado a una tienda a comprar…

Leila Guerriero: El largo brazo del pasado

  Supe de él hace cinco años, en julio de 2015. Me envió un correo en…

Leila Guerriero: Muertos de hambre

  Me hacen falta muchas cosas pero no sé cuáles son. Desconecté, como un módulo desprendido…

Leila Guerriero: Palabras más, palabras menos

  Marks & Spencer es una cadena británica de grandes almacenes. En junio, debido a la…

Leila Guerriero: Cría cuervos

  Abordar, a remendar, a levantar ruedos, a tener paciencia, a cocinar, a hacer dulce de…

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Sobre María Corina Machado
     
 
Nuestra Señora del Monte Carmelo
   

Recuerdos de las festividades de Nuestra Señora del Monte Carmelo