Cada época elige sus metáforas favoritas. Hoy triunfa en occidente la imagen de la fortaleza…
Etiqueta: Irene Vallejo
Irene Vallejo: Perra
El pasado empieza a dibujarse como una de nuestras opciones favoritas para el futuro. En…
Irene Vallejo: Tierra sin nosotros
Nunca más, nunca más. Lo repetía el cuervo implacable en el poema de Poe: “Nunca…
Irene Vallejo: Puro, blanco y letal
Verás caballos desbocados derribar todas las barreras a su paso, verás bípedos que se jactan…
Irene Vallejo: El ángulo oscuro
Si no lo creo, no lo veo. Cuando los sospechosos son los nuestros, solemos ser…
Irene Vallejo: Por una frasecilla se pierde un gran amor
Quien lo probó lo sabe. Una simple palabra puede iluminar el día o herirlo, darte…
Irene Vallejo: El cero y el infinito
Como niños que se disputan un solo juguete, extendemos los brazos y pensamos, sí, el…
Irene Vallejo: Yo, sociedad limitada, soledad anónima
Las noches de insomnio son páramos donde los minutos se vuelven hostiles. Intentas domesticar la…
Irene Vallejo: Una luz que busca encenderse
Curiosa incurable, siempre me asombró la creatividad del lenguaje y sus extraordinarias metáforas. De niña…
Irene Vallejo: La soledad del cuidador de fondo
Lo imprescindible no cuenta. El relato dominante deja fuera a quien decide cuidar lo interior.…
Irene Vallejo: Quizás, quizás, quizás
Somos seres opinadores y, en el frenesí de comentarlo todo, es fácil precipitarse por la…
Irene Vallejo: Viaje a las miradas
Viajar no es difícil, lo difícil es atreverse a habitar la extrañeza. Visitamos países y…
Irene Vallejo: El ágora de las ciudades errantes
Fui niña en un barrio de una gran ciudad. Alrededor de mi casa, en un…
Irene Vallejo: Dobles raseros
Es casi tan difícil admitirlo como evitarlo. No tratamos a todo el mundo con el…
Irene Vallejo: Lenguas de fuego
Cuando una relación se rompe, muere un dialecto. Enamorarse reaviva la alegría infantil de inventar…
Irene Vallejo: La humildad es más que una postura ante la vida, es conciencia de nuestras debilidades.
En tu adolescencia, te diagnosticaron timidez aguda. A tu alrededor, escuchabas la receta triunfal de…

