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Román Ibarra: Libertad plena

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Todo parece indicar que las contradicciones, y mutua desconfianza que existe en los niveles más altos de la administración interina de Venezuela, están produciendo estragos insospechados.

El saboteo permanente a la obligación acordada para la liberación de todos los presos políticos, no se está cumpliendo, y peor aún, pareciera que las demoras, no solo responden a la lucha interna de poder y el protagonismo, sino porque son muchos más presos de los que recogen las organizaciones defensoras de DDHH, habida cuenta de que los familiares; chantajeados u obligados a guardar silencio, no denuncian la desaparición forzada; el secuestro, y hasta la eventual eliminación física de sus parientes.

Del mismo modo, se habla del retraso en la liberación otros presos políticos que han sido sometidos  a torturas bárbaras que los mantienen en estado deplorable, y por ello –miserables, y cobardes- prefieren intentar que alcancen algo de recuperación para poder entregarlos a sus familiares.

Por fortuna, y gracias a la participación del gobierno de los Estados Unidos en la  imposición de la transición a cargo de los mismos que formaron parte de la dictadura, la ciudadanía comienza a perder el miedo a protestar y hacen vigilias en los centros penitenciarios y de torturas, acompañados por figuras importantes de la Iglesia Católica como el Rector, y el Ex Rector de la Universidad Católica Andrés Bello, los Padres Peraza, y Ugalde, quienes junto a familiares; amigos;  dirigentes estudiantiles y sociedad civil, denuncian a diario la necesidad de liberar a todos los presos de conciencia, injustamente sometidos por la tiranía.

Tanto ha crecido en importancia la denuncia, que la hija del Presidente electo, Edmundo González Urrutia, hizo pública la amenaza, y extorsión de que fue objeto en sedes de la Iglesia Católica, bajo la dirección, y participación de miembros de la dictadura; del Arzobispo de Caracas, y la complicidad de un ex presidente de la cúpula empresarial, para congraciarse con la tiranía. Abominable papel el que ha jugado el Monseñor Biord, que por fortuna ha sido denunciado también por un cura responsable; respetable, y serio como el Cardenal Porras.

Gracias a esa valiente denuncia de la hija de González Urrutia, fue excarcelado finalmente, pero con prohibición expresa de declarar, y con la obligación de presentarse ante el tribunal cada semana. Es bueno recordar que este ciudadano había sido sentenciado a la pena de 30 años de cárcel, acusado de terrorismo, y traición a la patria. Semejante atrocidad solo cabe en la cabeza llena de cucarachas de unos jueces adocenados; mediocres, e ignorantes, pero siempre dispuestos a rendir pleitesía al poder que los encumbró en posiciones que jamás hubieran obtenido en buena lid.

Cada relato y testimonio de los pocos que han salido de los centros de tortura, comprueba el grado de maldad; perversidad, y odio que sienten estos esbirros por la humanidad; así como el grado de genuflexión y obsecuencia que son capaces de desarrollar para complacer a sus amos políticos.

Sorprende también que esa misma degeneración existe en sujetos que pretenden hacer ver que los males del país se deben por igual a la tiranía, y a la oposición que los derrotó electoralmente. Son unos absolutos cretinos al querer comparar estos delitos de lesa humanidad; el tráfico de armas; de drogas; el terrorismo de estado, y el fraude electoral, para solo nombrar unos pocos, con errores que haya podido cometer ese amplio sector de la oposición. No dicen nada de los conocidos alacranes, quienes sin votos, accedieron a la Asamblea Nacional por ¨arte de magia¨ del cachifo Amoroso, el de la servilleta milagrosa!

Todas las calamidades, según estos empleados baratos del mal, son responsabilidad de la líder opositora, María Corina Machado.  Ella, como todos ha cometido errores, pero ninguno vinculado con la destrucción del país; de la corrupción desenfrenada; de la inflación más grande del mundo; de la extorsión; del secuestro; del terrorismo de estado; de la desaparición forzada; de la muerte bajo custodia del estado, entre un sinfín de delitos horrendos cometidos a los largo de 26 años por los que venían a redimirnos.

Tanto ha aprendido que hoy entiende y acepta que haya un gobierno interino, a cargo de uno de los más altos responsables, de todo el mal que se le ha causado al país en estos tiempos nefastos de ¨revolución¨ de la estafa y la destrucción nacional. Entiende la jugada impuesta, según la cual, tendrán que ayudar en la recuperación de todo lo que destruyeron. Eso supone poner orden en la administración pública; en el manejo de la industria petrolera; en las fuerzas armadas, y muy especialmente, en los colectivos paramilitares que han servido a la dictadura para el control social; con financiamiento del estado, y carta blanca para la comisión de delitos en las zonas geográficas donde existen.

Ese esquema destructivo tiene que ser desmontado por ellos mismos, para dar paso luego a una verdadera transición que comience por la relegitimación de todos los poderes públicos, a partir de unas megaelecciones limpias y universalmente observadas, que renueven la Presidencia de la República; la Asamblea Nacional, y desde ahí, el CNE; la Fiscalía; la Contraloría; la Defensoría del Pueblo.

Desde la Asamblea Nacional, habrá que promover una reforma Constitucional que regrese a un Congreso Bicameral, y conquiste otros importantes cambios, para los cuales ya habrá tiempo de discutir en profundidad. Ahora hay que concentrarse en la liberación irrestricta, y plena de todos los presos políticos, sin más puertas giratorias; en desarrollar la industria petrolera bajo un nuevo esquema productivo, y de desarrollo; así como del sector eléctrico; infraestructura, entre otros.

No sigan jugando a ganar tiempo con la intención de alargar su permanencia en el poder. Cumplan con los compromisos, y no crean que la amenaza de miedo creíble se esfumó. No, ahora es cuando existe, igual que la decisión de ejecutarla, si fuera necesario. Ya tuvieron una prueba de que se podía actuar. Aun le quedan más de tres años en el poder a su nuevo jefe, eviten que la presión interna, e internacional, les obligue a actuar de nuevo. No sigan jugando con candela, se pueden quemar.

Libertad plena para todos los presos políticos inmediatamente.

@romanibarra

 

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