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Las primarias opositoras se pusieron cuesta arriba

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El reto de la Comisión Nacional de Primarias es inmenso. Avanzar en el cronograma con tantas dificultades logísticas. ¿Reprogramar fecha para no perder el tren?

Ante las dificultades logísticas, Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB, propone revisión del cronograma. “La primaria no es un fin, sino un medio. Se debe avanzar. Su éxito está en elevar la presión, ese es su objetivo”, sostiene Félix Seijas, de Delphos..

¿Es posible, logísticamente, la celebración de las primarias opositoras, previstas para el próximo 22 de octubre?

Esta duda -para algunos no razonable- remese el intestino de las organizaciones políticas que adversan al partido de gobierno, y principalmente, a la directiva de la Comisión Nacional de Primarias (CNP). Con la renuncia de los rectores del CNE se allanó el camino para articular con unidad la participación de los precandidatos que aspiran a convertirse en la ficha unitaria para las presidenciales de 2024.

Uno de los temas de urgencia en el cronograma son los centros electorales. En entrevista en el Circuito Éxitos, Jesús María Casal, presidente de la CNP anunció que se prevé usar escuelas privadas, sedes gremiales y plazas públicas como centros de votación.

Casal ahondó sobre una “pesquisa preliminar” de las juntas regionales para consolidar acuerdos con distintas instituciones, entidades privadas, ONG, centros empresariales y gremiales para utilizar algunos espacios o acondicionar algunos en plazas u otros espacios públicos.

La decisión de hacer unas primarias sin apoyo técnico del Consejo Nacional Electoral implica, según Casal, “un esfuerzo grande” que requiere “de la colaboración de todos los factores”.

Eugenio Martínez, director de Votocospio.com, detalla que se necesita mucho más que voluntarismo para realizar con éxito el proceso. “No debe obviarse que los propietarios de lugares seleccionados como centro de votación pueden sufrir represalias fiscales y políticas”, explica.

El especialista en el tema electoral piensa que lo más complejo que tiene por delante la Comisión de Primaria es encontrar proveedores que presten servicios sin temor a las represalias posteriores. “Esta búsqueda impactará en la cantidad de centros que puedan usarse para la votación”, afirma.

Un fin, no un medio

Sobre las amenazas al proceso, Félix Seijas, director de Delphos, resalta que son numerosas “¿Esto quiere decir que hay que abandonar la idea? Claro que no”, adelanta el estadístico, quien asegura que la oposición vive el momento “de mayor debilidad en los últimos 15 años”.

Seijas enumera debilidades y la primera es la falta de una estructura aceptada por el votante opositor como la instancia que conduce la estrategia de quienes desean un cambio político en el país. Esto, afirma, produce desconcierto y dispersión en el camino.

Desde siempre, en su opinión, la estrategia opositora debió contemplar el trabajo en cuatro flancos: electoral, presión social y diplomacia doméstica e internacional. “Sucede que estos flancos no se han trabajado de forma coordinada y en paralelo”, añade.

Mirando hacia adelante, Seijas sostiene que la oposición debe activar este trabajo coordinado y para ello necesita conectar con actores valiosos de la sociedad civil, con el chavismo descontento y con la comunidad internacional, reconociendo que es cuesta arriba si no existe la estructura en la cual se puedan alcanzar consensos y coordinar esfuerzos.

No se trata de que todos piensen igual, eso no es posible ni sano. Se trata de  compartir un objetivo común y estar dispuestos a trabajar por él. En la coyuntura actual, lo electoral debería contribuir a lograr esa estructura y a posicionarla ante el país”, profundiza.

Para el experto en temas electorales se debe avanzar en lo electoral para elevar la presión. “La primaria no es un fin, sino un medio. Se debe avanzar. Su éxito está en elevar la presión, ese es su objetivo. Se realice o no, si el camino de la primaria consiguió elevar esa presión, entonces valió la pena. Hacia ahí hay que moverse. Y si no se realiza, pues que lo que ocurra permita que se continúe el camino electoral de la manera correcta, en unidad, es decir, en unidad de objetivos”, afirma.

Tiene que ser posible

Para Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, si la oposición no es capaz de organizar a quienes reclaman un cambio de gobierno para afrontar el reto de elegir, menos será capaz de afrontar en 2024 a “un autócrata que controla la totalidad del Estado”, incluido el CNE.

Si queremos reinstalar una democracia en Venezuela la pregunta no es si es posible una primaria sin el CNE. La primaria sin el CNE tiene que ser posible, insiste.

En el artículo ¿Es posible la primaria sin el CNE?, Alarcón afirma que ninguna organización en Venezuela, por si sola, está en capacidad de organizar y ejecutar exitosamente la primaria, pero, como, en su opinión, quedó demostrado en la primaria de 2012 y la consulta de 2017, si es posible construir una sinergia entre organizaciones nacionales, regionales y locales.

¿Cuál sería la meta? “Convertir la primaria en un gran movimiento nacional de resistencia civil, cuyo primer éxito será la unidad de la gran mayoría del país, gracias a la elección democrática de su propio liderazgo”.

El politólogo y académico estima que la fecha de celebración de la primaria debería revisarse, considerando que se perdió un tiempo importante intentando un acuerdo con el CNE, y que la autogestión necesitará reconsiderar y replantear algunos procesos, que no estarán libres de obstáculos.

Según Alarcón, la reprogramación de una fecha para la elección del líder opositor, no puede postergarse mucho más allá de unas pocas semanas, si se quiere tener a tiempo un candidato legitimado por el consenso construido en un proceso en el que le hayamos dado a la mayoría de los venezolanos la posibilidad de expresarse.

Raúl Semprún – Versión Final

 

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