Venezuela arriba a una nueva Semana del Trabajador en un estado de precariedad absoluta. La brecha entre el costo de la vida y el ingreso real del venezolano ya no es simplemente una crisis; es un crimen social. Mientras la canasta básica se ubica en el umbral de los 700 dólares mensuales, el ingreso de la familia venezolana es una sombra inexistente que condena al ciudadano a la supervivencia más extrema.
Desde Poder Ciudadano y la Federación Nacional de los Consejos Comunales y Comunas (FENACOMUNAL), fijamos una posición innegociable: la reconstrucción nacional es imposible si el trabajador no puede alimentar a su familia. El desarrollo de un país no se mide por la opulencia de unos pocos, sino por la capacidad adquisitiva de quienes mueven su economía.
Nuestra exigencia se fundamenta en tres pilares irrenunciables:
El imperio de la ley El Artículo 91 de nuestra Constitución no es una sugerencia ni una opción política; es un mandato sagrado. El Estado está en mora constitucional y tiene la obligación de garantizar un salario que permita vivir con decoro.
El rescate de la base social: Los millones de venezolanos que gravitan alrededor de los Consejos Comunales, hoy asfixiados y olvidados por el régimen, son el termómetro real del hambre en nuestras comunidades. No permitiremos que se siga utilizando la necesidad como herramienta de control político.
Justicia para los olvidados Nuestros pensionados y jubilados, los más vulnerables en esta tragedia, deben recibir un ingreso indexado que les devuelva la dignidad, la paz y el acceso a la salud.
Llegamos a este lunes con una bandera clara: Salario igual al costo de la canasta básica. No aceptaremos menos de lo que la Constitución y la realidad exigen. El país que trabaja, el país que produce y el país que resiste en cada rincón de nuestra geografía ha dicho basta.
Es hora de que el salario deje de ser una limosna y vuelva a ser el motor del progreso familiar.
El Poder Ciudadano es la gente.
Difusión: Es imperativo que este material llegue a cada rincón de Venezuela. Instamos a todos los líderes comunitarios, coordinadores regionales de FENACOMUNAL y ciudadanos comprometidos a difundir este editorial de manera masiva en sus redes sociales, grupos de WhatsApp y asambleas de vecinos. El silencio es cómplice de la miseria; nuestra voz unida es la única herramienta para conquistar la dignidad.
¡Multiplica este mensaje! ¡Haz que el reclamo sea ensordecedor!
Nota de duelo: Queremos expresarle a Felipe Mujica y a sus demás familiares nuestro más sentido pésame por el fallecimiento de su hermano Vladimiro Mujica, ocurrido en México el 25 de abril de 2026.

