Este señor es un Chávez al revés, el verbo agitado y agresivo es su bandera; hay quienes lo adoran tal cual a los encantadores de serpientes, solo es un comerciante y publicista de su encumbrado ego.
La extracción de Maduro y Cilia fue un negocio planificado y elaborado para futuros dividendos económicos y otro de sus trofeos.
Tiene juicios en los archivos de la justicia en su país, tales como:
1° La evasión al fisco.
2° La invasión al congreso nacional al perder la elección.
3° Su visita, con testimonios en videos y en las redes, a la isla de la lujuria.
4° El haberse llevado documentos secretos de la Casa Blanca a su casa en Florida.
5° Los crímenes de una joven y de un joven especial (que llevaba una botella de agua potable), que huían de los esbirros de ICE.
Todo eso lo espera al entregar su mandado presidencial y, si la ley es justa para todos en USA, esperamos que también se anote un juicio político por su menosprecio al pueblo venezolano que, según sus palabras, baila en las calles, aún repite esa falacia en estos días de la tragedia en la costa de Falcón y Vargas.
Un individuo que paraliza el retorno de María Corina Machado impidiendo su presencia en su patria, solo para complacer al Rodigrato del cual es socio en la confiscación del oro, coltán, diamantes, petróleo y distintos minerales raros de nuestro suelo.
Así le laven la cara o traten de adornar su estrepitosa declaración en un vuelo desde Europa, él es el responsable de la tutela a este régimen de facto, para sus intereses políticos y el deseo de presentarse ante el electorado como su mejor triunfo, asunto que lo está alejando del voto latino.
La mentira tiene patas cortas, su calculada ayuda a nuestras costas en desgracia no es sino una máscara, ¿dónde están las carpas humanitarias de la Shell, Repsol, Shevron, Eni, Arcelor Mital, Glencore, BHP, Corp. Newmont…?
“Tenemos el control del mayor depósito de petróleo del mundo”, así vocifera el sin escrúpulos.
Acá en mi Venezuela , “Prohibido olvidar” a quien defiende y proteja a los criminales del régimen, que nos desgobierna, y a los infames que pisotean nuestros DDHH.
Esperamos que el señor Trumpillo no cambie de opinión antes del 1 de agosto. Sería otro terremoto.

