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Los primeros mamíferos no siempre fueron solitarios varios ya vivían en pareja junto a los dinosaurios

 

La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, reconstruyó la organización social de ancestros de hace 160 millones de años con modelos evolutivos y datos de especies actuales analizadas estadísticamente. El estudio sostuvo que la vida en pareja fue un rasgo ancestral de los mamíferos y que la nueva pregunta evolutiva es cómo surgió la tolerancia para vivir en grupos más amplios.El trabajo cuestionó la idea de que los primeros mamíferos placentarios eran solitarios por analogía con las musarañas.

Hace unos 160.000.000 de años, los primeros mamíferos placentarios que convivieron con los dinosaurios no habrían sido exclusivamente solitarios, sino que en algunos casos vivían en parejas.

La investigación fue publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences y elaborada a partir de un análisis de especies actuales y de métodos estadísticos aplicados a su historia evolutiva.

Una hipótesis cuestionada

El artículo divulgado en Phys.org, explica que los primeros mamíferos placentarios eran pequeños, de cuerpo alargado, con ojos adaptados a la vida nocturna y dientes puntiagudos para comer insectos.

Aunque se parecían a las musarañas, no eran musarañas, sino ancestros de todos los mamíferos placentarios actuales, entre ellos murciélagos, elefantes y humanos.

Durante años, los científicos tomaron a las musarañas como referencia para inferir el comportamiento de esos antepasados. Como se creía que todas eran solitarias, se trasladó esa idea a los primeros placentarios. Sin embargo, la nueva revisión concluyó que esa suposición era equivocada.

Schradin señaló que “ahora sabemos que ambas suposiciones eran erróneas”. La frase resume el punto de partida del trabajo, que buscó revisar con datos más amplios una visión instalada sobre los orígenes de la sociabilidad en los mamíferos.

El investigador encabezó durante 10 años un grupo integrado por voluntarios, estudiantes de maestría, doctorado e investigadores. En conjunto, revisaron más de 15.000 publicaciones científicas para determinar si distintas especies de mamíferos salvajes viven solas, en pareja o en grupos.

Una base de datos cambió la mirada

La revisión de más de 15.000 publicaciones científicas permitió clasificar si distintas especies de mamíferos salvajes viven solas, en pareja o en grupos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uno de los primeros resultados surgió del análisis de las musarañas y sus parientes, a través de la investigación de Royal Society Publishing. Aunque unas 400 especies habían sido clasificadas como solitarias, solo 16 habían sido estudiadas de manera directa.

Los autores encontraron que la mayoría vivía en grupos al menos de forma ocasional y que el 38% vivía en parejas. Ese dato abrió la posibilidad de que los ancestros con aspecto similar también hubieran tenido conductas sociales más variadas de lo que se pensaba.

La base de datos final incorporó información sobre 806 de las 5.740 especies de mamíferos existentes. De ese total, 80 eran marsupiales y 726 mamíferos placentarios. Según el estudio, el 24% de esas especies son solitarias, el 17% viven en parejas y el 59% viven en grupos.

Para estimar la organización social ancestral, utilizaron un modelo estadístico que tuvo en cuenta la historia evolutiva de los mamíferos. El objetivo fue controlar el hecho de que algunas especies están más emparentadas entre sí que otras, para evitar conclusiones distorsionadas.

Los ancestros también vivían en pareja

El análisis indicó que la variación en la organización social dentro de una misma especie era frecuente tanto entre los marsupiales actuales como entre los placentarios. A partir de ese patrón, los autores concluyeron que sus ancestros también mostraban flexibilidad y que no todos vivían de la misma manera.

Una idea que también fue abordada en un estudio sobre la evolución de la organización social de los marsupiales divulgada en Proceedings of the Royal Society B.

En el caso de los placentarios, que son el grupo con mayor cantidad de datos en el estudio, los resultados señalaron que aproximadamente el 25% de la población vivía en pareja. Eso implica que nuestros antepasados de hace 160 millones de años a veces formaban parejas estables.

Además, el estudio menciona que ancestros de varios grupos principales de mamíferos placentarios que vivieron hace unos 70 millones de años eran mayormente parejas. Entre ellos figuran las musarañas elefante, los ungulados de dedos pares y los primates.

La vida en grupo después de la extinción de los dinosaurios

Según la investigación, entre 160 y 70 millones de años atrás, la vida en pareja pasó de ser una posibilidad alternativa a convertirse en la forma más común de organización social en varios linajes de mamíferos placentarios.

Este proceso se vincula con los cambios que le siguieron a la extinción masiva de hace 66 millones de años, cuando un asteroide impactó la Tierra y desaparecieron los dinosaurios, salvo las aves, junto con la mayoría de los grandes animales.

Tras ese episodio, sobrevivieron animales pequeños, entre ellos los mamíferos que luego dieron origen a las especies actuales. En un entorno sin grandes depredadores, pudieron aumentar de tamaño con el paso de millones de años y avanzar hacia formas de sociabilidad más complejas.

Los mamíferos cuyos ancestros vivían en pareja dieron lugar después a especies que viven en grupos. El principal beneficio de esa transición habría sido la protección frente a depredadores, y hoy la mayoría de los mamíferos presenta vida grupal.

Una nueva pregunta evolutiva

Los autores consideran que sus hallazgos son relevantes porque durante décadas la investigación intentó explicar cómo surgió la vida en pareja en los mamíferos. Sin embargo, el nuevo análisis plantea que esa no era la pregunta central.

En lugar de ver la vida en pareja como una novedad, el trabajo la presenta como un rasgo ancestral. Desde esa perspectiva, el fenómeno que realmente necesita explicación es la aparición de grupos con varios machos y varias hembras conviviendo con tolerancia.

Por eso, la nueva pregunta es cómo los mamíferos llegaron a ser lo suficientemente tolerantes como para vivir en conjuntos más amplios.

Agustina Herreria – Infobae

 

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