El debate nacional sobre el Consejo Nacional Electoral (CNE) ha entrado en una fase decisiva que no admite medias tintas ni los errores del pasado. La crisis de arbitraje que sufre Venezuela no se va a solucionar negociando cuotas partidistas tras bastidores ni cambiando nombres para mantener intacto un sistema diseñado para el ventajismo. La reconstrucción de la República exige un cambio radical en las reglas del juego. Por ello, la propuesta de Poder Ciudadano para implementar un Reglamento Electoral Especial y conformar una Junta Provisional se posiciona hoy como la única alternativa real, viable y de hondo calado técnico para el país.
Esta propuesta ha dejado de ser una iniciativa aislada. La creciente coincidencia y el respaldo de liderazgos clave de la Asamblea Nacional legítima demuestran que los sectores democráticos están confluyendo en lo verdaderamente importante: la necesidad de un marco normativo excepcional para un momento excepcional. Pretender aplicar la normalidad legal a una institucionalidad secuestrada es un ejercicio de ingenuidad política. El país no necesita un nuevo reparto de magistraturas; necesita un derecho de necesidad provisional que devuelva la soberanía al voto ciudadano.
El Reglamento Electoral Especial propuesto por nuestra organización establece un estándar inflexible para el rescate del sufragio:
🔹 Primero: La designación de una Junta Provisional basada estrictamente en la honorabilidad ciudadana y el mérito profesional de sus integrantes, cerrando la puerta al sectarismo político.
🔹 Segundo: La reorientación democrática y depuración profunda del Registro Electoral, garantizando que cada venezolano, dentro y fuera del territorio, pueda ejercer su derecho.
🔹 Tercero: Una auditoría técnica integral y vinculante del sistema automatizado, que cuente con la presencia activa de organismos internacionales especializados para evitar simulaciones y asegurar la pulcritud del proceso.
La viabilidad de la transición democrática pasa por articular este gran consenso institucional y civil. Poder Ciudadano asume con firmeza su rol como el principal impulsor y referente de esta propuesta, sirviendo de puente entre las fuerzas legítimas y la sociedad civil que exige respuestas serias.
¡El Poder Ciudadano es la gente! Y es esa fuerza ciudadana, organizada y respaldada por un proyecto normativo impecable, la que logrará imponer las reglas claras que nos conducirán a la libertad.
Dirección Ejecutiva Nacional de Poder Ciudadano.
Nota de prensa

