*Del giro ideológico al cinismo político.
El dirigente político aseguró que la súbita defensa de EEUU por parte del chavismo confirma que nunca tuvieron principios, sino intereses de poder.
El dirigente político venezolano Omar González Moreno reaccionó con dureza ante las recientes declaraciones de Delcy Rodríguez, quien calificó como positiva la absoluta sumisión de relaciones ella a las órdenes Washington y describió la captura de Nicolás Maduro como un punto de inflexión.
González Moreno calificó este cambio de discurso como un espectáculo de cinismo político difícil de superar.
Durante años vendieron el antiamericanismo como dogma, convirtieron el odio a Estados Unidos en religión de Estado, persiguieron, encarcelaron y estigmatizaron a todo aquel que defendiera una relación racional con Washington. Ahora pretenden presentarse como socios diplomáticos. Es un viraje estrambótico, grotesco y profundamente revelador, afirmó.
El dirigente liberal sostuvo que las palabras de Delcy Rodríguez constituyen una confesión involuntaria del fracaso total del proyecto chavista.
Lo que estamos viendo es la demolición pública del relato revolucionario. Después de décadas gritando imperio, hoy corren desesperados a buscar legitimidad, protección y oxígeno político precisamente en aquello que juraron combatir.
González Moreno fue aún más contundente al señalar que el chavismo nunca estuvo guiado por convicciones ideológicas reales.
El problema es que nunca tuvieron principios; solo tuvieron conveniencia. Su verdadera ideología siempre fue el crimen, la corrupción, la preservación del poder, el control del dinero y la impunidad.
A juicio del dirigente político, la nueva postura de Delcy Rodríguez no representa una transformación sincera, sino una maniobra de supervivencia.
Que nadie se equivoque. Esto no es rectificación, esto es desesperación. Cuando un régimen abandona hasta sus propias banderas, lo que revela no es madurez política, sino miedo.
Finalmente, Omar González advirtió que la historia será severa con quienes intenten reescribir su propio pasado.
Los venezolanos no olvidan. Quienes destruyeron al país invocando consignas antiimperialistas ahora buscan salvarse abrazando aquello que demonizaron. La historia registrará este giro como una de las mayores expresiones de hipocresía política de nuestro tiempo.
Nota de Prensa.

