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Julio Castillo Sagarzazu: No tienes las cartas

 

Hace poco más de un año, el presidente Trump increpaba al presidente Zelensky en vivo y directo, diciéndole que no tenía las cartas para mantener la lucha contra Putin y que debía aceptar sus aspiraciones de anexarse el Donbas y el resto de los territorios que estaban, en ese momento, detrás de sus líneas. Ese mismo día, la ayuda militar y de suministros norteamericana fue paralizada y, ahora mismo, se encuentra reducida al mínimo.

¿Qué ha pasado desde ese día hasta hoy? Pues que Ucrania, no solamente ha mantenido a raya a las fuerzas invasoras a lo largo de todo el frente, sino que ha logrado incursionar en el corazón de Rusia con sus propios drones y causar un daño serio a su cadena de producción de gas y petróleo y, sobre todo, a sus puertos e instalaciones logísticas. Hace meses, lograron infiltrar un enjambre de drones en varios aeropuertos, destruyendo bombarderos estratégicos a miles de kilómetros de sus fronteras.

Esta misma semana, a un día de que Putin inaugurara en San Petersburgo, el más importante foro económico del país, los ucranianos destruyeron una terminal petrolera a pocas cuadras del edificio donde el evento tendría lugar. Hace pocos días, en una operación mixta de drones y brigadas de infantería, han tomado posiciones en la zona de Mala Tokmachka, desde donde puedan amenazar seriamente a la península de Crimea y las líneas de abastecimiento rusas. ¿No tenía las cartas Zelensky?

Pues parece que las tenía, pero no hizo “bluff” con ellas. Convendría hoy a nosotros los venezolanos preguntarnos: ¿Tenemos o no tenemos las cartas para lograr un proceso de elecciones libres que resuelva la crisis y la inestabilidad política en el país?

Probablemente, en los Estados Unidos, cuando se usa esa expresión, se está pensando en el póker. Quizás, no saben que, en Venezuela, es muy popular un juego llamado “truco”. Este se basa en la astucia, la estrategia, el engaño y en saber, cómo tomar la iniciativa.

Si Sun Tzu, lo hubiese conocido, probablemente, le habría dedicado un capítulo de su “Arte de la Guerra”. ¿Por qué es importante hacerse esta pregunta? Es decir, saber si los venezolanos tenemos las cartas para tomar en las manos nuestro destino, consultando a los ciudadanos sobre sobre quien debe gobernarnos. Para responderla, es importante conocer los parámetros reales y la situación objetiva del país y poder compararla con la que se estudia en los escritorios o en las computadoras de los funcionarios estadounidenses que tienen en sus manos el gobierno y el tutelaje de la nación hoy por hoy. A este respecto, lo primero que debemos aclarar es que, en Venezuela, la gente no está hoy bailando en las calles.

No está bailando porque los datos objetivos de inflación, de devaluación; de funcionamiento de los servicios públicos básicos, como el agua y la electricidad, están en niveles de deterioro abismales. El cuento corto es que hoy unos padres de familia tienen que gastar el doble de hace un año, para mantener el hogar; que tienen que llegar cansados a la casa, nada más que para encontrar que no hay ni luz, ni agua; que no podrán descansar y que sus hijos no podrán dormir, ni hacer las tareas y todo, para que al día siguiente, sea todo igual.

En resumen: el experimento del tutelaje solo está funcionando para bombear petróleo a los barcos en este momento. Es verdad, que no tener el tutelaje de los cubanos; que el desmantelamiento de las redes de chinos, iranies y demás personajes del universo siniestro que habían sentado sus posaderas en Venezuela, es positivo, pero también es verdad, que con eso no se va al mercado, no regresa la luz, ni te curan en un hospital.

Los venezolanos lo que si hemos hecho (y eso es lo que los estadounidenses deben ver) es haber sobrevivido a 27 años de destrucción y represión con una resiliencia bárbara. Que un venezolano de hoy, es infinitamente mejor, que uno del siglo pasado; que hemos aprendido a resistir; a dotarnos de un liderazgo; a ganar unas elecciones; a recopilar unas actas; a sorprender, como, al mundo entero, en el juego de truco y que hemos producido unas madres que no han abandonado, ni un día, a sus hijos presos o desaparecidos.

En pocas palabras: somos mejor gente ahora. Tenemos todas esas cartas, como Zelensky tenía las de él. Tenemos los “poderes creadores del pueblo”. Podemos sentarnos en cualquier mesa a negociar nuestro futuro. Solo aspiramos a que los otros jugadores se sienten, con las cartas sin marcar y juguemos la partida de la democracia del país. Estamos preparados y tenemos las cartas.

 

Emisora Costa del Sol 93.1 FM
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