Al menos 114 niños se ven afectados por la problemática, mientras que los docentes deben trabajar compartiendo salones y material.
Lluvias anegan único centro de atención para niños con autismo en Guayana ante deterioro del techo.
Este lunes 08 de junio se reportó la anegación por lluvias del Centro de Atención para Personas Autistas (Caipa) de San Félix, debido al avanzado deterioro del techo de la institución, la cual permanece llena de filtraciones y humedad en las paredes.
El equipo de Radio Fe y Alegría Noticias se trasladó al lugar, donde los rostros eran de angustia, madres y docentes aseguran vivir con el corazón en la boca por miedo a que el techo se les venga encima.
En contraste, los pocos niños que acudieron recibían lecciones en medio de un fuerte olor a humedad y pupitres tapados con bolsas plásticas: un método ideado por las educadoras para que la madera no se pudra.
Hay días que no se dan clases porque los salones están llenos de agua, el lunes pasado no se atendió a los niños porque desde que entraba hasta que salía eso era inundado. Yo llegué y las maestras estaban era sacando agua, expresó Marielys, madre de una niña de 7 años que viaja desde El Pao para recibir atención en este centro.
La representante aseguró que ha visto grandes cambios en su hija y que el personal que trabaja en Caipa es excelente, pero no tienen cómo mantener el centro educativo ante la desidia gubernamental.
Cuando llueve el olor a humedad es horrible, hay niños alérgicos que no pueden estar con ese problema. En la parte de la dirección tuvieron que mudarse porque se cayó una parte del techo. Mi hija no podía hablar y ya habla. No podía correr y ya corre, por favor, pedimos una ayuda para el techo, expresó.

Única alternativa gratuita para sus hijos
El Caipa actualmente atiende a 114 niños, mientras que unos 50 están en lista de espera por cupos. A pesar de la situación, las maestras tapan la humedad con carteleras y proyectos de los alumnos, los cuales no alcanzan para disimular el abandono.
Al consultar a las madres por qué no buscan otras opciones, aseguraron que no hay otro centro en el que puedan llevar a sus hijos y que las terapias privadas son demasiado costosas.
Mi niño tiene diagnóstico de autismo grado I funcional. Este espacio me ayuda mucho, mi hijo ha progresado en conducta y orientación académica, también orientación para mí como mamá. Si llueve, no puedo traerlo porque o sea cae el techo o está inundado. Yo traigo a mi hijo porque es un riesgo. El techo está muy deteriorado. El llamado que hacemos es que vengan a revisar el centro, sobre todo, porque somos vulnerables. Una terapia psicológica son 50 dólares, declaró Katiuska Ramírez, representante del centro educativo.

Hacen todo lo que pueden
En conversación con algunos docentes que prefirieron reservar su identidad, aseguraron que hacen todo lo que pueden para sacar adelante el centro; sin embargo, el trabajo que se requiere, al menos para solventar la situación del techo, es de envergadura y costoso.
Estamos hasta hacinados, hay salones donde tenemos que dar clases dos maestros al mismo tiempo. Tenemos tres modalidades: permanente que es el niño que viene de lunes a viernes; los que son atención transitoria que están integrados en escuelas regulares y vienen dos días a la semana; y están los que no tienen menos retención de atención y vienen por 45 minutos, alegó uno de los educadores.
Fe y Alegría Noticias

