La Cámara de Comercio del estado Lara presentó los resultados de un estudio sobre la actividad emprendedora en la región, revelando que la falta de capital, la ausencia de financiamiento, la inestabilidad económica y la inflación se mantienen como los principales obstáculos para el desarrollo de los nuevos negocios. A estas dificultades se suman las trabas legales y regulatorias que ralentizan la formalización de las empresas.
La data fue recabada a través de una encuesta aplicada durante el I Encuentro Lara Emprende, realizado el pasado mes de abril, con el objetivo de conocer la situación actual del sector.
Simón Salas, segundo vicepresidente de la Cámara de Comercio del estado Lara, destacó el alto perfil académico de quienes deciden iniciar un negocio en la entidad. Según el informe, más del 55% de los emprendedores cuenta con estudios universitarios y de postgrado, mientras que un 11% posee formación técnica y apenas un 0,5% se ubica en el nivel de educación primaria.
Al respecto, Salas enfatizó que la región se ha transformado en un escenario fértil para nuevas empresas, razón por la cual la institución gremial está apostando constantemente a la formación, bajo la premisa de que ningún proyecto resulta sostenible sin cultura y educación.
Nuevas oportunidades de empleo
La institución gremial valoró como un signo muy positivo la capacidad de estos negocios para dinamizar la economía local mediante la generación de empleo directo. Aunque el 41,6% de las iniciativas es atendido únicamente por su fundador, un 13% ya cuenta con uno a tres empleados y un 5% ha logrado expandirse hasta emplear a cuatro o más trabajadores.
Otro de los hallazgos de gran impacto para el gremio comercial es la resiliencia y el tiempo de permanencia de estos negocios en el mercado larense. El registro indica que el 17,8% de los emprendimientos evaluados opera desde hace más de un año, el 9,1% supera los dos años, el 11,7% se ubica en el rango de tres a cuatro años, y un significativo 21,5% ha logrado mantenerse activo por un período mayor.
“Es decir que ya hay emprendimientos que han pasado lo que llamamos el umbral embrionario, y eso es muy interesante”, celebró Salas.
La encuesta también identificó que el sector de alimentos y bebidas predomina de forma mayoritaria en los emprendimientos de la región, seguido por el área de servicios profesionales, especialmente en el ramo de asesorías legales, contables y de marketing.
Yvette Zárraga – El Impulso


