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Papel Literario del 17 de mayo de 2026, por Nelson Rivera

 

Amigos lectores:

I. Vienen días en los que masivamente seremos invitados a leer o releer la Odisea. De forma simultánea al próximo estreno de la versión dirigida por el cineasta Christopher Nolan vendrán reediciones, nuevas traducciones, ensayos y abundante periodismo alrededor del libro “donde todo comenzó”, en el luminoso decir de Pietro Citati, autor de Ulises y la Odisea. El pensamiento iridiscente, ensayo excepcional en el que sostiene que Ulises es menos parte del tiempo heroico de la Ilíada y más un sujeto metafórico de nuestro tiempo.

II. Salvo la página 12, dedicada a las columnas, toda la edición viene dedicada a la Odisea. Difícilmente podría volcar en estas notas el entusiasmo de Juan Pablo Gómez Cova, cuando hablamos de un posible dossier. Lo concibió y lo coordinó. Resultó, si me permiten la imagen, como una asamblea de gente de la Escuela de Letras de la UCV, de distintas generaciones, reunidos alrededor de la historia del regreso de Ulises a Ítaca, donde Penélope le aguarda.

III. El dossier se llama Celebración de la Odisea. No es un título azaroso o vano: deriva del rumor jubiloso que se levanta de buena parte de los ensayos reunidos por Gómez Cova. Leyéndolos me he sentido testigo del regocijo casi intransferible que es la alegría de leer: ese asombro, esa casi imperceptible alteración que se produce en la respiración y la circulación sanguínea cuando descubres una frase, un gesto, una imagen. Los reunidos son textos que pueden medirse con un pulsómetro: palpitan más o menos.

IV. Celebración de la Odisea está compuesto por doce textos:

*Juan Pablo Gómez Cova: La Odisea, épica de la errancia y la memoria.

*María Fernanda Palacios: Diario del Pireo. Otra Odisea (2026).

*Érika Roosen: El último en llegar.

*María Pilar Puig Mares: ¿Quién eres, extranjero?

*Douglas Méndez: El favorito de Atenea en el reino de las sombras.

*Alejandro Oliveros: La muerte de Ulises según Dante.

*Ana Lucía De Bastos: Volver.

*Ricardo Hernández Anzola: Y en el papel de Odiseo.

*Agustín Silva-Díaz: Telemaquia nuestra.

*Marina Gasprini Lagrange: Odiseo, el sobreviviente.

**Adolfo J. Calero Obadía: “Nadie me engaña, ¡este es Odiseo!”.

*Daniel Cuevas: Ítaca, la vida real.

No creo necesario añadir ni una palabra más: recomiendo ir al dossier y hacerse cargo de todo cuanto ofrece.

V. Lo dicho: la página 12 trae las tres columnas correspondientes de esta semana:

-En su Miradas al continenteMirla Alcibíades escribe sobre la Oda a la vacuna, atribuida a Andrés Bello: “La expedición sanitaria llegó a Venezuela en abril de 1804. Para ese momento el joven Bello tenía dos años como oficial segundo en la Capitanía General de Venezuela. En ese cargo se mantuvo hasta 1810, cuando viaja a Londres. Debemos tomar en cuenta que en 1800 había iniciado estudios de Derecho y, poco después, de Medicina. De estas dos carreras, la última era seguida por él con mayor dedicación. Pero no las concluye. Se ha dicho que, tal vez, por razones económicas. Estas incursiones médicas podemos contarlas como un claro antecedente para la posterior composición de la oda que menciono”.

-Por su parte, Juan Pablo Gómez Cova, cuya columna coincide aquí con la publicación del dossier a su cargo, escribe sobre Federico García Lorca: “Cuando Buñuel y Dalí se burlaron de su Romancero gitano pecaron de frívola incomprensión. Acaso la gloria literaria de Federico los obcecó. No fueron capaces de leer la dimensión de complejidad que se hallaba en aquellos versos, limitándose a subrayar su inclinación folklorizante, sin advertir que el ámbito del mundo gitano era cósmico: una condición del marginado ancestral, que luego Federico hermanaría también con el morisco, el judío y la mujer sin esperanza”.

-En el cierre, vienen unas notas mías sobre Peter Turchin y su inquietante tesis, que resumo aquí de forma gruesa: las sociedades están sobre produciendo élites, personas altamente formadas en todas las disciplinas, pero no hay los empleos, cargos, proyectos o posibilidades económicas para responder a sus expectativas. El desencanto, la frustración los conduce a configurarse como contra élites, es decir, enemigos del sistema, con todas las consecuencias que ello significa.

VI. Disfruten de estas páginas. Y no se alejen de la corriente, si la corriente les llama volver a la Odisea.

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Nelson Rivera.

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