Creo en mí mismo porque sé que hay alguien que me ama. Aquiles Nazoa.
En la Italia del siglo XVIII una serie de compositores comenzaron a escribir junto a los libretistas de la época, obras que no fueran difíciles de comprender para el pueblo, óperas que no fueran dedicadas a reyes o príncipes con un contenido de difícil acceso intelectual, por ello surgió la ópera “Buffa” del italiano: “buffo” que significa que “hace reír”, en un principio este tipo de género musical surgió como una protesta a la ópera inspirada en la mitología griega, ya los dioses eran cariturizados, como por ejemplo aparecer borrachos o simplemente siendo engañados por algún mortal, ya no había respeto por ellos, otros compositores los bajaban del Olimpo convirtiéndolos en simples mortales. En 1730 en Londres se dio una de las competencias más encarnizadas de este género, mientras Händel estrenaba óperas serias, en el teatro del frente se realizaban sus mismas óperas, pero al estilo “buffo”, llegando a tener más público, llevando a la quiebra al compositor alemán y este dedicarse luego al oratorio inglés. En nuestra América uno de los géneros que más se popularizó en el siglo XIX fue la Zarzuela cómica, consolidándose como un fenómeno masivo tras la guerra de independencia, y que se desarrollaron en ciudades como: Buenos Aires, Ciudad de México, Caracas y la Habana. En estas zarzuelas se utilizaban formas musicales latinoamericanas, melodías afroamericanas o indígenas, surgiendo así la “Zarzuela Criolla” que con sus enredos amorosos y finales felices se convirtió en un reflejo de la sociedad del momento, es decir, de la pequeña burguesía y las clases populares. La zarzuela en pleno siglo XXI está reivindicándose con la puesta en escena de las Zarzuelas: gato por liebre y el vizconde del compositor madrileño Barbieri con montaje contemporáneo e interpretadas en teatro mayor de Bogotá y el teatro metropolitano de Medellín. En Venezuela se compuso alrededor de 1847 la primera ópera bufa del compositor José María Osorio: El maestro Rufo Zapatero y compuesta en la ciudad de Mérida y no en Caracas, ya que Osorio desarrollo su carrera de médico allí. En Latinoamérica debido gran auge de la violencia en nuestras grandes urbes, el público busca una salida o un escape a esta realidad, por ello ha tenido una gran acogida la ópera cómica, nosotros no queremos tragedia, queremos llegar a espectáculo que nos saque y nos lleve a morirnos de la risa de nosotros mismos o de la sociedad en donde nos desarrollamos, ya sea como una crítica social o como burla, para utilizarla como una purificación o una purgación de pasiones para alcanzar un alivio espiritual. En Venezuela la ópera más interpretada ha sido precisamente una ópera del género “buffo”: “Los martirios de Colón”, del maestro Federico Ruiz con texto de Aquiles Nazoa y que se realiza asiduamente por lo menos una vez por año, y el éxito es precisamente ese el de burlarse de las peripecias de Cristóbal Colón para poder emprender su empresa de llegar américa. Entre los días 8 y 9 Noviembre del 2025 se realizó gran estreno de la ópera “La Torta que puso Adán” con música del Maestro: Gregory Pino y texto de Aquiles Nazoa, ópera en cuatro actos, estrenada en el teatro Cesar Rengifo de la ciudad de Mérida, precisamente donde se compuso la primera ópera venezolana. El tema de la creación del mundo o del génesis bíblico o de cualquier mitología, ha servido de pretexto por varios compositores como Stockhausen, Darius Milhaud o el mismo Haydn a través de la historia de la música para revivir este mismo relato, el Maestro Gregoy Pino aborda este tema pero desde una perspectiva diferente y original, lo cómico y sobre todo como él mismo lo afirma: “está llena venezolanidad”, en vez de utilizar leitmotiv dodecafónicos o construidos de manera cíclica al estilo wagneriano, Pino utiliza ritmos y formas venezolanas para cada personaje de su ópera, por ello Dios es representado por un Bambuco, la serpiente o culebra es una serenata, Eva es representada por un vals, cada vez que aparece el Arcángel Miguel se escucha un merengue venezolano. Desde el título ya de la ópera nos pone en un contexto muy venezolano y coloquial porque “poner la torta” es para nosotros cometer un grave error que podría ocasionar un desastre, una manera venezolana de decir “meter la pata” por ello el texto de Aquiles Nazoa comienza de esa manera: “se les muestra a los lectores la torta que puso Adán”. La ópera se desarrolla en 4 actos con una pequeña orquesta que incluye la guitarra, que nos hace recordar el éxito de las óperas de cámaras minimalista norteamericanas de los años 70, y que en la actualidad no es necesario una gran orquesta para poner en escena una ópera. En el Acto I, se da en el cielo, nos introduce con una obertura entre Barroca y Clásica, rememorando a Bach y a un Giulianni de la guitarra, luego el Aria de Dios, un recitativo entre Dios y Arcángel, donde le recuerda del animal de dos patas de acaba de crear y cerrando el acto con el coro: “Estés en tierra”. En el Acto II, pasa al Paraíso donde hay un recitativo entre Adán y Dios y este le pide una compañera, y Dios le contesta: que, si no es feliz con el gusano, el chipo y el jején. Dios saca un serrucho y hace a la mujer: Eva. Cuando aparece Eva dice: es una criatura encantadora que va a coger desde ahora por mango el sartén. En el Acto III, Adán se casa con Eva y con sus pocos ahorros compran dos chinchorros y alquilan una cueva, aquí es donde aparece la manguera o serpiente que le dice a Eva: no te quedes con las ganas, prueba la manzana, al probarla Eva se vuelve pájara brava y ahora solo quiere viajes por Europa, pieles, champan, y sobre todo un novio que se vista. En Acto IV, Eva convence a Adán de comerse la manzana “Te las comes por las buenas o te las meto a escobazos”, mientras come Adán la fruta: “sí comí manzana, la culpa es de la caimana pues me puso en tres y dos”, después escuchamos el aria de Dios: “¡Amarrad los macundales, y eso saliendo de aquí!”. La ópera termina con todos haciendo un gran coro donde la frase “La torta que puso Adán” se repite varias veces y así termina el astracán. Esperamos que esta gran ópera pronto podamos disfrutarla en San Cristóbal.


