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Carlos Ñáñez: Voces vacías, flatus vocis. La burla como ejercicio de poder

 

Ella como siempre fue fulminantemente clara al indicar que el aumento seria todo lo responsable, que no ostenta el manejo fiscal y monetario del Banco Central, este último por cierto sometido a una acuciosa auditoria ordenada desde Washington, que sencillamente confirmará las sospechas de las inclinaciones corruptas de esta hegemonía, mimetizada a guisa de apóstoles y santos, que solo buscan la narrativa del olvido de sus tropelías.

La antifragilidad y la confusión mecanismos de control social: La antifragilidad, asociada al desorden o entropía es un término acuñado por el académico libanes Nicholas Nassim Taleb, la entropía y el desorden hacen que las sociedades se confundan y centren el foco de sus problemas en la solución de la turbulencia social( Taleb, Nassim, 2023), este régimen es especialista en manejarse en la confusión y así se nos anunciaba el aumento del ingreso mínimo a doscientos cuarenta dólares (240$), haciendo referencia ingreso legal mínimo, que no salario, sin incidencias en prestaciones sociales, utilidades, vacaciones, sin carácter salarial, manteniendo oculto el valor de ese surrealista ingreso de ciento treinta bolívares, treinta centavos de dólar huelgan las calificaciones para esta infamia. El desprecio aporafóbico del interinato heredero del chavomadurismo, hacia los trabajadores es tal que la actual presidente interina, no consideró que los desarrapados, los miserables trabajadores obtuviéramos una explicación calara de la desagregación de este incremento del ingreso, constituido en bonos.

Así conociendo la estatura ética de quienes nos dominan, se asumió que se había incrementado el ingreso de guerra económica de ciento cincuenta dólares (150$) a doscientos dólares (200$) y que el bono de alimentación se mantenía constante en cuarenta dólares (40$), utilizando como es su costumbre el término indexar, que no aplica pues se deberían entonces ajustar por inflación estas bonificaciones que obviamente cambian por efecto de la concomitante depreciación del tipo de cambio, sin embargo entrar en estos tecnicismos con esta gente es perder el tiempo, luego del rotundo fracaso del concierto para la paz, porque sí algo positivo ocurrió es que los venezolanos no queremos más circo, “no queremos seguir siendo participes de este vodevil en el cual han convertido la realidad nacional” (Postman,N 2001)

Estamos hartos del espectáculo, de la ridiculez populista del baile y la cruel payasada de gobernantes histriónicos a lo Norman Manea, nosotros queremos paz, libertad y elecciones justas y claras, me permito agregar queremos la libertad de todos los presos políticos y sencillamente que se vayan lo más pronto posible, sin reconciliaciones imposibles.

El día uno de mayo de los corrientes se aclaró el panorama en cierta medida al escuchar una muy opaca entrevista con el ministro para el proceso social del trabajo, en la cual se presentaba un aumento de cincuenta dólares para los empleados públicos, coincidente con la diferencia entre el ingreso mínimo anterior de ciento noventa dólares (190$) y los doscientos cuarenta dólares (240) anunciados a gritos desde una tarima por Delcy Eloina Rodríguez, distribuidos al parecer en 50 dólares de ingreso mínimo, dejando sin modificación el ingreso de guerra de 150 dólares y los 40 dólares del bono de alimentación, el mal es simple, superfluo y evidente, los más vulnerables aquellos que son jubilados recibirán 168 dólares sin saber cuál será su distribución y a los jubilados le incrementaron diez dólares, al llevarlos a 70$ mensuales.

Finalmente anunciaron la nada, una burla más la brecha del ingreso mínimo de un trabajador activo contra la canasta alimentaria básica es enorme 510 dólares de déficit, igualmente con la canasta básica ubicada en un mil ochocientos dólares ( 1800$) expone un déficit de un mil quinientos dólares, se confunde responsabilidad con insolencia, las fallas de base de la inflación subyacen en el manejo de un sideral déficit fiscal, esperemos la auditoria nos confirme lo que es una verdad a voces, sin comprobación el desastre económico del chavismo de siempre, incluso de estos quienes al parecer sufrieron la metamorfosis de Ovidio, quizás la de Kafka y ahora se venden como santos varones y místicas de la paz, pretendiendo que podemos pasar la página de un país destruido, expoliado y fracturado, el dolor de quienes asistieron a velorios a través de video llamadas y la mácula, que cual cuervo de Alán Poe, les persigue de los más de seiscientos presos políticos, lo único positivo fue el rotundo fracaso de un concierto para la paz. ¡Vaya incongruencia!, concierto este que solo demuestra el repudio hacia el espectáculo y el deseo de ser libres.

Referencias:

Postman, N. (2001) Divertirse hasta morir. Barcelona Tempestad.Taleb Nassim, N. (2023)

Antifrágil las cosas que se benefician del desorden. Madrid Paidos. @carlosnanezr@nanezc

Economista yprofesor de planta y escalafón de la Universidad de Carabobo, en la Escuela de Economía -. Jefe del Departamento de Teoría Económica – Profesor de Filosofía en el Seminario Mayor San Pablo Apóstol – Maturín, estado MonagasX: @carlosnnaezr – Instagram: @nanezc

 

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