Madre
Ahora que tu espíritu
ya no recorre esta casa
que además ya no es la tuya
porque ahora el resentimiento
se mide en metros cuadrados
y jugamos a la herencia
como chivos expiatorios
esperando ansiosamente
la hora del monopolio.
Madre
ahora que ya no soporto
el desorden de las mañanas
la rigidez de los desayunos sola
sola, cuando no encuentro los pares
de las medias
y mis camisas están arrugadas
sola, cuando sólo hay agua fría
en el calentador
sola, cuando nos acompañábamos
con inocencia los sábados por la tarde
y que ahora parecen tan ajenos.
Madre
he de confesarte que además de
haber enterrado a la muñeca
no he cumplido con tus aspiraciones
de buena ama de casa, madre de hogar,
hijos, nietos, etc.
que me convertí en poeta
que es lo mismo que decir
en poeta suicida
y que por eso
juego y seduzco a la muerte
todas las noches.
Madre,
he de confesarte
que sola
ahora, apenas
persigo cucarachas
persigo cucarachas
persigo cucarachas
persigo cucarachas
Martha Kornblith fue una poeta nacida en Lima, Perú, en 1959, pero que vivió la mayor parte de su vida en Caracas, Venezuela. Licenciada en Comunicación Social por la Universidad Central de Venezuela, cursó estudios en la Escuela de Letras de la misma universidad. Participó en varios talleres de creación literaria coordinados por lda Gramcko, Armando Rojas Guardia, Rafael Arráiz Lucca. Fue miembro del grupo literario Eclepsidra y miembro fundador del Grupo Editorial Eclepsidra. Publicó Oraciones para un dios ausente (Monte Ávila Editores, 1995) y, póstumamente, El perdedor se lo lleva todo (Fondo Editorial Pequeña Venecia, 1997), Sesión de endodoncia (Grupo Editorial Eclepsidra, 1997). El 29 de mayo de 1997 se suicidó en Caracas arrojándose por la ventana de un quinto piso. Su Obra completa fue reeditada y publicada por la Editorial Eclepsidra en el año 2016.

