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Comenzó la Semana Santa con el avistamiento de este araguaney en Los Cortijos de Lourdes, Caracas

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El araguaney es símbolo de fortaleza porque florece justamente durante los meses de sequía en Venezuela, cuando todo está medio muerto y marchito, el araguaney, aguanta, se impone y llena de color el paisaje.

Con la frase La primavera de oro de los araguaneyes*identificaba Rómulo Gallegos la llegada de la primavera en los llanos y sabanas de Venezuela.

El 29 de mayo de 1948, siendo presidente de la República, el propio Rómulo Gallegos decretó al Araguaney como Árbol Nacional de Venezuela.

La iniciativa fue impulsada por los ministros Luis Beltrán Prieto Figueroa, de Educación, y Ricardo Montilla, de Agricultura y Cría. Lo justificaron por tratarse de uno de los árboles más hermosos y autóctonos de nuestros bosques, tal como lo conocían los indígenas caribes con el nombre de Aravenei.

Junto a la orquídea y el turpial, el Araguaney conforma el trío de símbolos naturales de la patria venezolana.

Durante casi todo el año, el Araguaney pasa casi desapercibido, vestido de un discreto verde.

Pero entre abril y mayo se transforma en un espectáculo deslumbrante: su copa se cubre por completo de intensas flores amarillas dispuestas en racimos. Este florecimiento, que dura solo unos pocos días, termina cuando las flores caen al suelo, formando una hermosa alfombra dorada que adorna el paisaje circundante.

@venezueladeayer

 

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