Se ha celebrado la segunda audiencia de juicio para los reos Nicolás Maduro, y Cília Flores en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, procesados por el delito de narcoterrorismo, y esta vez la actitud fue muy distinta de la asumida en la primera audiencia, en cuanto a Maduro se refiere, porque a Cília poco o nada pudo oírsele ni antes, ni ahora.
En esta oportunidad no hubo saludos de actor de reparto con la payasada de ¨happy new year¨, o el discurso necio de ¨yo soy el Presidente Constitucional de Venezuela¨, ni nada parecido. Casi tres meses después de su detención, parece haber caído en cuenta de que ya no tiene ningún poder omnímodo, con el cual, subyugaba y humillaba a todo un país, con el grito prepotente de ¨ya no hay perdón, todos pa´ Tocorón¨.
En esta oportunidad se celebró un acto bastante más referido al proceso judicial, en el que las partes, defensores y Fiscalía, esgrimieron argumentos en defensa de sus respectivas posiciones, todos bajo la mirada y dirección de un Juez de amplia trayectoria, como el magistrado Alvin K. Hellerstein de 92 años.
Los puntos clave de la audiencia fueron los referidos a la solicitud de la defensa de Maduro y Cília, según la cual, el caso debía ser desestimado por cuanto los recursos para costear la defensa de los acusados siguen bloqueados por el gobierno norteamericano, y ello impide cumplir con sus honorarios. Al respecto, el Juez Hellerstein negó la solicitud, alegando que si no tiene para pagar los honorarios de sus Abogados, puede recurrir perfectamente a la defensa pública gratuita, aunque antes preguntó a la Fiscalía si debía proceder a ordenar el desbloqueo de los recursos sancionados por la OFAC, y congelados por el gobierno, pero la Fiscalía negó rotundamente. Así pues, quedó desestimada la moción y se ordenó la prosecución del juicio.
Por su parte, la pareja se declaró inocente de los cargos que se imputan, como son tráfico de drogas, y de armas.
Resulta inadmisible que la solicitud haya versado sobre la necesidad de desestimar el juicio, por el hecho de los recursos retenidos por EEUU como expresión de las sanciones de la OFAC contra Venezuela, y que los Abogados pretendan que el Estado venezolano pague la defensa de un sujeto que no es Presidente del país, sino por el contrario, un dictador feroz que se robó las elecciones el 28 de julio de 2024, y hasta hoy todavía el organismo electoral no ha mostrado las Actas del proceso electoral, y además ese delito ha sido cohonestado por el Tribunal Supremo de Justicia, y el Plan República que dirige la Fuerza Armada Nacional, por no haber contribuido con la claridad del resultado mostrando el Sobre No. 1 como ordena la Ley Orgánica de Procesos Electorales. Esto es, una estafa agravada y continuada.
Desde luego, sus Abogados tienen derecho a recurrir a lo que ellos consideren legítimo para la mejor defensa de su cliente, y los venezolanos también tenemos derecho a expresar nuestra sorpresa y molestia por semejante desparpajo.
Es obvio que para Maduro, y su esposa, pasar de posiciones todopoderosas; de derroche de lo ajeno; del abuso de poder; del ejercicio totalitario, y dictatorial, y del disfrute de un entorno rodeado de adulantes, para luego verse encerrado tras las rejas en un recinto diminuto; sin consideraciones especiales; sin poder reunirse a diario con su pareja; sin comidas lujosas, ni chefs de alta cocina, significa un golpe muy fuerte, y un aterrizaje forzoso a la realidad que ahora enfrenta en buena medida por su propia culpa, habida cuenta de que rechazó todas las propuestas para que abandonara el país, pero las presiones de los cubanos; sus propios compañeros, y su megalomanía, le impidieron, y ahora he aquí el resultado.
Preso y quien sabe por cuánto tiempo? Nadie está en capacidad de predecirlo, pero vista la gravedad de los delitos de los que se les acusa, así como otros que pudieran sumarse a la causa, como delitos de lesa humanidad que cursan por ante la Corte Penal Internacional (CPI), y las declaraciones de testigos que han pedido ser admitidos en el proceso investigativo para ofrecer testimonio, como el Pollo Carvajal; Clíver Alcalá Cordones, el ex Presidente de Honduras Juan Orlando Hernández, obligan a ser cautos a la espera de los resultados, y cuan efectivos puedan resultar para efectos del juicio propiamente dicho.
Lo que sí es cierto, es que a diferencia de las vejaciones y violaciones al debido proceso a los que Maduro y sus secuaces políticos, y jueces adocenados sometieron a un sinfín de ciudadanos inocentes, de los cuales, todavía un gran número permanece sin razón en las cárceles, ellos, es decir Cília y Maduro, tendrán un juicio justo; con reglas claras, y una defensa conforme a derecho. Ellos si podrán nombrar a los Abogados particulares de su confianza, y no como los venezolanos que fueron humillados sin poder hacerlo.
En el momento mismo que se celebraba la audiencia, en los alrededores de la Corte, manifestantes pro Maduro, portaban banderas de Venezuela y pancartas alusivas a su ¨inocencia¨. Lo gracioso es que al ser entrevistados, ninguno era venezolano; ni hablaban español, y tampoco sabían donde quedaban ciudades emblemáticas de nuestro país. Semejante ridículo de escena barata, pero pagada por alguien. Deberían usar esos dineros en la defensa de sus defendidos.
Otro tanto ocurría en Venezuela, en varias plazas públicas los oficialistas –hoy divididos- llamaban a hacer una vaca para pagar la defensa de los pobrecitos, Cília y Maduro. Hay que ver que algunos perdieron el sentido del ridículo.
Díganle a los innumerables corruptos que se enriquecieron a la sombra del poder que le paguen a sus Abogados en Nueva York. Los bolichicos; los que se robaron los reales de los Centrales Azucareros; los del segundo puente de Maracaibo; los del Metro Guarenas-Guatire; los del eje Orinoco-Apure; los de la Ruta de la Empanada, entre el inmenso número de ladrones del erario público debe haber gente ¨agradecida¨ que colabore con algo, en vez de exigirle un dólar a cada funcionario público. Payasos.
Ni modo, habrá que seguir esperando a que se desarrolle el juicio, y mientras tanto, seguir reclamando la libertad de los presos políticos, y el cese a la violación de sus DDHH. Del mismo modo, reclamar que las medicinas enviadas por los EEUU, lleguen a los hospitales venezolanos para socorrer a las víctimas del Chavo-Madurismo en estos largos años.
Igualmente, presionar para que los de la dictadura interina tutelada no intenten ganar tiempo para permanecer en el poder, usufructuando el dinero de los venezolanos en campañas para exaltar las ¨bondades¨ de la encargada, sino en resolver los problemas reales de los ciudadanos. Mosca pues.
@romanibarra

